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Vitamina D

enero 15, 2016

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Porque ya no me cuezo al primer hervor,  y porque lo esencial es invisible a los ojos me fue necesario visitar al doctor en dias pasados.

De modo que ahí me tienes sentada en la sala de espera del consultorio aguardando a que llegara el Sr. Doctor.

Después de varios minutos hizo su aparición saludando rápidamente para luego sentarse  frente a la computadora  y  revisar mi expediente. Pasados varios segundos me dí cuenta que el doctor tenía la gracia del zancudo: por momentos hacía una aparición repentina para hacerme alguna pregunta y luego, apenas quería yo ahondar en la respuesta, se desaparecía detrás de la enorme  pantalla cortando así toda posibilidad de sacar a luz todos mis males.

-Dígame, señora…..Samayari , ¿Cómo se ha sentido últimamente? ¿Algún cambió?

– Es Samayoa, y no es mi apellido sino el de mi esposo, así es que no es mi culpa.- Ambos sonreímos–

-…..Pues así que digamos cambio, cambio……¿Cómo cual?

– Lo que quiero saber es si se ha sentido en algun modo diferente señora Samoyoare.

-Samayoa. – Le corregí con delicadeza- Pues no, realmente no…..ahora, que si se refiere a…..bueno, que ya pasé de los 45  y que es muy probable que la meno…

– ¡No la nombres! Que si la llamas se te aparece…..

En ese momento los dos soltamos la carcajada pues fue obvio que ni el quería ser tan directo y yo no quería ¡ni nombrarla!

Ahora bien, no pretendo contarte en este espacio el nivel de mis hormonas porque yo considero  que ese tema solo lo he de tratar con el Dr. y en momentos desesperados, con Dios. Tal vez pienses que soy anticuada, pero para mí es de mal gusto dar a conocer con lujo de detalles a medio mundo a través de las redes y de blogs como éste los síntomas de la menopausia.  ¿A quién le importa?

– Pues bien, señora Samiyeo…

– ¡Samayoa!- Insistí.

-… los resultados de sus examenes arrojan  que esta usted baja de vitamina D.

Debido a que era obvio que el Dr. tenía un problema con las letras y para estar segura le pregunté,

-¿Vitamina E?

-Vitamina D, con “D” de Dios señora Sameyouri.

En fin……

Salí del consultorio tarareando “ Te hacen falta vitaminas” y  preguntándome solo dos cosas. La primera,  qué tan malo sería estar baja de Vitamina D;  y la segunda, si el doctor sufriría de algún tipo de dislexia.

Como ya te podrás imaginar al llegar a casa indagué sobre dicha vitamina  y descubrí primeramente que la palabra vitamina proviene del Latin Vita, que significa “ Vida.”

Fue interesante descubrir que había sido obvio para la raza humana-desde los tiempos más primitivos- que los diferentes alimentos tenían influencias buenas o malas para la salud; sin embargo,  fue hasta el final del siglo XVIII cuando Lavoisier exitosamente demostró que los seres humanos y los animales eran una especie de  máquinas térmicas cuyo combustible eran precisamente los alimentos. Y finalmente aprendí que fue hasta antes de la primera guerra mundial cuando se logró aislar la vitamina A, y en 1919 la vitamin D fue decubierta por  Sir Edward Mellanby. Descubrimientos que mas tarde traspasaron las paredes de los laboratorios y se convirtieron en un tema político en Inglaterra al descubrir que el 41 por ciento de sus militares teoricamente en su mejor momento físico, resultaron no solo en mal estado de salud sino no aptos a causa de la desnutrición, ya que la falta de vitamin D da como resultado la descalcificación de los huesos, caries dental y hasta raquitismo.

De ahí  su importancia para el crecimiento, la salud, el metabolismo y el bienestar físico ya que es vital para la absorción del calcio y el fósforo en los huesos; también, fomenta la normal contracción  de los músculos y apoya el sistema nervioso.

La vitamina D se encuentra en pequeñas cantidades en el atún, el salmón, las sardinas y los lácteos. Pero principalmente  es fabricada por nosotros mismos ya que es sintetizada por la piel  cuando ésta se expone a los rayos del sol.  Razón por la cual, además de recetarme varias unidades de vitamin D el Dr. me sugirió tomar el sol unos minutos diariamente:

“¡Expongase al sol señora Samayurra! Es todo lo que necesita.”

 

El Salmo 84:11 dice “El Señor es sol y escudo; Dios nos concede honor y gloria. El Señor brinda generosamente su bondad a los que se conducen sin tacha.” (NVI)

Es maravilloso saber que nuestro Dios es sol  y que nos da vida con cada salida del astro rey  literalmente hablando.

Sin su intervención, no tendríamos alimento en nuestras mesas  pues la agricultura sería un fracaso . Los seres humanos necesitamos ser muy necios para no reconocer, que  con cada respiro que damos, Dios nos dice: Yo Soy, y tu existes gracias a mi. Pero aun mas, Él es Sol de Justicia y al exponernos ante su presencia  recibimos sus rayos de esperanza  y luz para andar los caminos mas oscuros.

Estar en contacto con Dios nos protege de las enfermedades del alma pues el calor de la presencia de su Espíritu es capaz de derretir el corazón más duro. La carencia o insuficiencia de  su presencia nos ocasiona graves trastornos: nos envejece, nos descalcifica  y no nos permite avanzar  ni pelear  las batallas que se nos presentan en la vida para alcanzar  el honor y la  gloria que sólo el Señor nos  ofrece .

Como muchos otros salmos éste nos habla de la peregrinación del pueblo de Israel y de su deseo por  regresar a los atrios de Dios (Vr. 1-2) Deseo que debemos hacer propio ya que  reconocemos que solo somos peregrinos en este mundo el cual no es de ninguna manera nuestro hogar sino hasta que lleguemos a su templo o morada celestial. Mientras tanto el nos dará las fuerzas dia con dia para alabar y bendecir su nombre ¿Qué mejor lugar hay para recibir una buena dosis de vida eterna que sus atrios?

¡Que  asombroso es saber que el sol, tan lejano de nosotros nos dé calor y vida! Así es nuestro Dios, Poderoso , Omnipresente, Inmutable.

Si te sientes morir, si deseas crecer, si dentro de tus propósitos de año nuevo esta el mantenerte en forma, mejorar tu salud y cambiar tu estado de ánimo, lo único que necesitas es tomar unos minutos al dia para en contacto con Él a través de la lectura de su palabra y la oración.  Obtendrás como resultado a Jesús mismo viviendo su vida a través de tu piel y también, vitamin D, “con D de Dios.”

“Esto infundirá salud a tu cuerpo y fortalecerá tu ser.”  Proverbios 3:8

 

 

 

 

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La Porción Escondida.

febrero 20, 2015

-¿Se te antojan unos chiles en escabeche para completar la comida de hoy?

Me preguntó mi abuela después de desayunar….

-¡Claro! ¿Cómo los cocinas?

-No, no los voy a cocinar. Los vamos a ir a comprar al “Mercado sobre ruedas.”

Mi abuela tenía en mente cocinar para ese dia un caldo de pollo, una sopa de arroz, milanesas y  frijoles refritos  además de  los chiles comprados en dicho mercado.

Para quien no esté familiarizado  con el concepto de “Mercado sobre ruedas” o “tiangüis” (Del náhuatl tianquiztli. RAE) , le diré que en aquel tiempo  (1986) eran  un grupo de comerciantes bien organizados    que  poseían  el debido permiso para ejercer  el comercio en la vía pública . No, no se ubicaban donde ellos querían pues estaban supeditados a autoridades incorruptibles que habían estudiado cuidadosamente la estructura de la Ciudad de México de tal modo que los ubicaban donde menos estorbaran; o al menos eso es lo que  nos decían.

Los vendedores  o  puesteros siempre tan atentos y conscientes de los ajetreos de la vida urbana y del placer que producen los días de asueto, comenzaban a armar sus carpas el sábado a las cuatro de la mañana  haciendo el mínimo  ruido y hablando en voz baja se ponían de acuerdo para no despertar a los que vivían en esa calle. Diré además que era un espacio que se prestaba para el regateo y en el que podías encontrar de todo; incluso cosas que no necesitabas. Desde la ropa de imitación  hasta  instrumental quirúrgico. Sin faltar por supuesto los cosméticos marca “patito” ; el que vende los repuestos para la licuadora y el que vende los shampoos rebajados con agua  para tu propio bienestar. Ahora bien, los puestos no estaban ubicados por categorías de modo que podías  encontrar el puesto del pollo al lado de que vendía llantas usadas, y el puesto de lencería junto al cazo del chicharrón.

Pues bien, para cuando mi abuelita estuvo lista para partir rumbo al mercado, me hizo la recomendación de no olvidar la bolsa para el mandado. A saber, una fina morraleta  de ixtle -que por su suavidad-  invitaba a purgar los pecados cuando te arañaba las piernas. Después de 10 minutos tratando de cerrar la puerta del zaguán  nos encaminabamos hacia el mercado.

Hay un pequeño detalle que todavía no te he dicho y es que mi abuelita tenía alrededor de 80 años y había sufrido una caída  un par de años atrás lo cual le había causado una fractura en  la cadera que la obligaba a usar una andadera. Entonces,  lo que normalmente a una persona  joven le tomaba cinco minutos en llegar a la esquina de nuestra calle, a nosotros nos tomó 20. Para cuando llegamos a donde empezaba el mercado ya era medio dia. Creo nunca desee tanto  tener el super poder de volar, o de mandar a volar a mi abuelita. Cuando al fin llegamos al mercado y cuando nos adentramos en él,  ví que  a dos puestos se encontraba una dama de aire triste que vendía bolsas de verduras ya picadas y listas para cocinar además de  los chiles y nopales en escabeche.

Mi corazón se alegró porque al fin habíamos llegado.

-¡Mira, aquí estan los chiles abuelita!

-¡Aquí no se compran! ¡El puesto es el último porque estos no estan buenos!

No sé porque pero las mujeres tenemos esa idea que el último puesto, la última tienda, la fruta de hasta abajo….es  siempre lo mejor. Mientras ibamos, mi abuelita me hizo saber que nadie cocinaba los chiles como doña Rufi quien además poseía el don de gentes.  Su puesto era mas grande y tenían mucha clientela y en ocasiones  hasta te daba “un pilón” (m. Méx. Añadidura RAE) .

Mi abuela me contó algo sobre el hijo de Rufi y unos nietos y del dia en que le escondió una porción de chiles y que mientras que a otros les decia que ya no había, a mi abuela le decia en voz baja “aquí le guarde sus chiles”, lo que me hizo pensar que mi abuelita ya la  conocía bien; razón por la cual valía la pena ir hasta allá.

Y pues ahí nos tienes subiendo y bajando banquetas mientras que pantimedias suspendidas  de color “ala de mosca” y “sangre pichón” nos acariciaban la cara. Sorteando perros, cables y  baches llegamos al puesto de doña Rufi, tan solo para que ésta nos dijera en tono cortante que ya no habían chiles. Su respuesta dejó a mi abuelita en estado catatónico; desvariando y diciendo en voz baja frases incoherentes mientras que yo me dedicaba mas bien a la reflexión :¿Qué? ¿Cómo que ya no hay? ¿Así nada mas?¿ Esta señora sabrá el  trabajo que nos costó llegar hasta aquí ? Hubiese querido que doña Rufi mostrara algo del don de gentes del que tanto me habló mi abuelita. Pero no fue asi y mas bien pareció no importarle y mirando para otro lado cerró la posibilidad de alguna conversación.

La travesía había sido inútil. Mientra regresabamos y volvía a encontrarme en el camino con las mismas personas que había cruzado en dirección contraria  me hacia la siguiente pregunta ¿Qué hubiera pasado si en lugar de pensar como amas de casa hubieramos pensado como todo esposo  que compra lo primero que ve apegandose  tan solo  a la lista que se le ha conferido y no a la calidad?¿Habríamos conocido a doña Angustias en lugar de doña Rufi y ahorita estuvieramos al menos  -no comiendo, porque sería mucho pedir -pero si doblando la esquina?

Cuando pasamos por el puesto de doña Angustias mi abuela no los quiso comprar y me dijo que talvez dentro de ocho dias tendríamos mejor suerte.

El siguiente sábado le ofrecí a mi abuelita ir yo sola a comprar los chiles pese a los peligros que ofrecía la gran ciudad. Cuando llegué trate de hacerle plática a doña Rufi y le hice saber de quien era nieta pero me dí cuenta que ella no ubicaba a mi abuela y que el evento de los chiles apartados habría sido un hecho aislado. Me sentí desilucionada y después, un tanto enojada. Me hizo pensar en cuánto aprecio había desarrollado mi abuelita por ella por el simple hecho de haber obtenido alguna vez un gesto amable y al mismo tiempo pensar lo lejos que estaba la Rufina de siquiera imaginar los obstáculos que mi abuelita tenía que vencer para llegar hasta ella. Durante los siguientes fines de semana algo pasó. ¿Qué ? No sé. Tal vez mi abuelita llegó a la conclusión que no valía la pena ir hasta allá y simplemente dejó que doña Rufi se secara en el recuerdo al igual que sus chiles mientras que nos ahorrabamos pasos comprando con doña Angustias, quien por cierto con cada compra que le hacíamos,  parecía recobrar la alegria y con un guiño nos hacia creer que había escondido  la mejor porción de  chiles para nosotras.

La escritura nos habla de una porción que ha sido reservada para nosotros en el cielo. En Apocalipsis 2: 17  se encuentra la promesa para todo el que venciere las dificultades: ser alimentados con el maná escondido.

¡Que promesa mas maravillosa!

Sin embargo ,en  busqueda de lo mejor, lo placentero, lo que otros no saben o no tienen caminamos grandes distacias en esta vida buscando el alimento cotidiano para encontrar al final de nuestros dias tan solo desilusión. No nos damos cuenta que Dios siempre ha estado ahi, tan cerca, ofreciéndonos sus productos que nos darán vida. ¿Imaginas a Dios reservando  algo especialmente para ti? Del mismo modo que una madre, una abuela, una amiga o la vendedora del mercado reservan esa comida que estas anhelando, Dios a escondido algo para ti.

El maná es el pan del cielo que Dios le dió al pueblo de Israel durante toda su peregrinación en el desierto.  Sí, ese  lugar en donde se pasan angustias y se experimenta la soledad; en donde encontrar sustento es casi un milagro. Ahí, Dios alimento a su pueblo y lo sacó adelante.

Durante estos dias que he estado un tanto ausente del blog he reflexionado en lo difícil que es la vida, en lo cruel que puede ser un ser amado, en los atropellos de los que somos parte y testigos todos los dias y en lo voluble que podemos llegar a ser los seres humanos. Todo esto deja en mí un deseo vivo de querer volar al cielo para reunirme con quien lo sabe todo de mí. Para reunirme con quien realmente me conoce desde que fui un embrión y que sabe lo que soy y no soy capaz de hacer. Con quien no subestima mis logros y para quien mi nombre y mi origen terrenal significan absolutamente nada porque todo lo habrá de hacer nuevo, incluso me dará un nuevo nombre tallado en alguna piedra preciosa que jamás nadie ha visto. Luego, me llamará cerca y en voz baja me dará lo que siempre he anhelado, lo que ha escondido desde la eternidad y para la eternidad.  La carrera habrá acabado y las desilusiones también. Todo los esfuerzos por agradarle serán entonces recompensados.

¿No es eso lo que tu alma anhela?¿ Alguien que verdaderamente comprenda lo que eres y lo que has sacrificado?

Será el momento en el que la seguridad de que Dios suplirá todas nuestras necesidades se hará realidad pues tendremos una íntima comunión con Cristo quien ahora mismo es el maná enviado, descendido, incorruptible y escondido del mundo pero revelado al creyente. El es el maná que nos espera.  Revelado solamente  a todo aquel  que se niega a sí mismo y busca el rostro no deseado, el rostro herido y humillado del Redentor.

“Si alguien tiene oídos, que ponga atención a lo que el Espíritu de Dios les dice a las Iglesias : A los que triunfen sobre las dificultades y sigan confiando en mí, les daré a comer del maná[a] escondido y les entregaré una piedra blanca. Sobre esa piedra está escrito un nuevo nombre, que nadie conoce. Solamente lo conocerán los que reciban la piedra.’” Apocalipsis 2:17 TLA

Los 10 Mandamientos Paradójicos.

octubre 31, 2013

1. La gente es ilógica,

irrazonable y egocéntrica.

Amalas de todas maneras.

 

2.  Si haces el bien,

las personas te acusarán

de tener intereses y motivos egoístas.

Haz el bien de todas maneras.

 

3. Si triunfas,

tendrás amigos falsos y verdaderos enemigos.

Triunfa de todas maneras.

 

4. Lo bueno que hagas hoy,

será olvidado mañana.

Haz el bien de todas maneras.

 

5. La honestidad y la franqueza

te vuelven vulnerable.

Sé honesto y franco de todas maneras.

 

6. Los hombres y las mujeres más significativos

que tienen las ideas más grandes pueden ser derribados

por los hombres y mujeres más insignificantes

que tienen las mentes más pequeñas.

Piensa en grande de todas maneras.

 

7. Las personas favorecen a los desvalidos

pero sólo sigue a los más fuertes.

Defiende a algunos desvalidos de todas maneras.

 

8. Lo que te tome muchos años construir,

puede ser destruido en una noche.

Construye de todas maneras.

 

9. Las personas realmente necesitan ayuda,

pero pueden atacarte si intentas ayudarles.

Ayúdalas de todas maneras.

 

10. Si le das al mundo lo mejor de ti

probablemente no recibirás recompensa.

Da lo mejor de ti de todas maneras.

 

By:  Kent M. Keith.

¿Depresión Invernal?

diciembre 29, 2009

El invierno apenas comienza y nos dicen que al terminar el año debemos entregarnos a la introspección, a reflexionar, a ver hacia adentro…pero, ¿Para qué querríamos ver hacia adentro, estando la novela tan buena y en sus últimos capítulos? Sin embargo, debemos hacer un esfuerzo y arrojar por la ventana el control, Blackberry, Iphone, o lo que sea; o bien, dárselo al perro, o al bebé que chorrea baba; y darnos a la tarea de revisar en serio nuestra existencia, aun cuando el panorama no sea muy agradable y luego,pensar en seguir o redirigir el plan de vida inspirados en las palabras de Sócrates, quien dijo: “La vida examinada es la única que merece ser vivida”.

En ocasiones, ése monólogo interior nos resulta deprimente, pues al escudriñar las razones y motivos de vida, además de sacar a la luz problemas eternos sin resolver, invariablemete, tenemos que recordar los fracasos y a los que ya no están con nosotros. Es por eso que asomarse al interior cuesta tanto. ¿Quién quiere darle más vuelta a los problemas? Mi abuela, filósofa de la vida, solía decir: “Si tu problema tiene solución, ¿Para qué te preocupas?, y si no la tiene…¿Para qué te preocupas?.”

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para el año 2020, la depresión será la segunda causa de incapacidad en el mundo tan sólo detrás de enfermedades relacionadas con el corazón.

Depresión en latín significa hundimiento. Este sentimiento, puede ser transitorio y durar lo que 100 gramos de jamón en el refrigerador de una casa con 4 adolescentes; o también, puede ser  un padecimiento crónico y eterno como el paquete de bicarbonato, en el mismo refrigerador.  Lo cierto es que, la depresión así como la frustración son ecuménicas y tienen la capacidad de reunirnos a todos en algún momento de nuestra vida no importando edades, posición social, educación o creencias.

Los alimentos recomendables para contrarestar la depresión son frutas, vegetales y granos enteros que ayudan al cerebro a elaborar y segregar sustancias químicas que controlan e inhiben la temperatura corporal, el sueño, el humor y el apetito. Lo mismo sucede con el pescado. Ingerirlo al menos una vez por semana ayuda a combatirla gracias a sus ácidos grasos omega 3.

Psicólogos y psiquiatras han recomendado el medicamento conocido como Prozac a quienes la padecen, aun cuando suele tener efectos secundarios. Por su parte Lou Marinoff, autor del libro: “Más Platon y menos Prozac”, nos ofrece la filosofía como un remedio eficaz contra la depresión, lo cual me resulta interesante  pero inconveniente, pues el requisíto indispensable para hacer uso del asesoramiento filosófico es estar cuerdo…y ahí, yo no califico.

Los síntomas de la depresión más comunes son:

  • Aislamiento.
  • Irritabilidad.
  • Sentimientos de inutilidad o culpa.
  • Disminución importante de interés en las actividades cotidianas.
  • Aumento o disminución del apetito.
  • Insomnio o sueño excesivo.
  • Cansancio inexplicable o pérdida de energía.
  • Pensamientos recurrentes de suicidio o muerte.

Algunos de esos síntomas los presentó el profeta Elías (1 Reyes 19:1-8). La Escritura nos dice que Jezabel, la esposa de Acab rey de Israel, mando amenazar a Elías por haber dado muerte a sus profetas  y sacerdotes de Baal.  Elías, se preocupó, se asustó y huyó.  Después de llegar a Beerseba dejó a su criado y se fué solo por el desierto. Alejándose de todo, caminó un día entero hasta donde encontró un arbusto. Se sentó bajo su sombra y deseó morirse.

En el autoanálisis, Elías no salió bien librado, ya que desde su perspectiva, todo el esfuerzo no había dado los frutos deseados. Jezabel seguía en el poder y seguramente volvería a formar otro grupo de profetas y sacerdotes idólatras. Se sentía impotente y pensaba que la situación se le iba de las manos. ¿Cómo era posible que los israelitas, a pesar de ver el poder de Dios en el Carmelo no se convirtieran de sus malos caminos? Nadie estaba ahí para darle apoyo y ahora recibía amenazas de muerte. Llegó a la conclusión de que era un inútil, un miedoso y se sintió culpable de no haber logrado ser mejor que sus padres. Sus palabras de protesta fueron : “¡Estoy harto!”, y luego le pidió a Dios que le quitara la vida. Agotado de llorar y sin fuerzas, se durmió.

Interesantemente, El Angel del Señor viene a Eliseo no reprochándole su estado de ánimo, por el contrario, le lleva de comer a la cama. El menú:pan, rico en carbohidratos para recobrar energía; y en un jarro, agua fresca. Me alegra saber que el remedio de Dios para Elias fuera la comida que El mismo le preparó. Imagino a Dios diciendo: – “Este pan, para Elías. Y de tomar…agua cristalina; no le pediré que la obtenga de la peña. Se la enviaré en un jarro porque se siente tan mal,que lo que necesita es descansar.”

Comió, bebió y se volvió a dormir. Después de un sueño reparador, El Angel del Señor regresó y tocándole, le levantó para que comiera otra vez y recuperara fuerzas porque el camino que aun debía andar era largo. Tal vez, Elías pensó que el mundo se detendría por su sufrimiento; sin embargo, eso no era posible; la vida continuaba y había mucho por hacer. Elías obedeció y después de haber sido restaurado y sustentado por medio del alimento, viajó 40 días con sus noches hasta que llegó a Horeb, el Monte de Dios.

Hablar de las penas de otro es muy sencillo; reflexionar en las propias es complicado y más aun, cuando lo que se desea es inspirar.

Hace dos años que fallecieron mis padres. Y aunque no te puedo decir que me deprimí porque ninguno de los síntomas mencionados arriba, me aplicaron, si pasé por momentos muy tristes y de profunda melancolía.

Jesucristo y yo, nos conocemos desde hace ya algún tiempo y en todo momento estuvo aquí, a mi lado. El no me dejó y yo no me separé de El. En la distancia, lejos de mis padres enfermos y luego en las noches de hospital. En las horas más negras de mi vida. El me abrazó y sentí su calor. Las oraciones a Dios por mí, de parte de mis amigos y hermanos en la fe alrededor del mundo, fueron escuchadas. Después del sepelio y ya en mi casa, comencé a preparar la comida para mi familia. De repente, los recuerdos vinieron a mí como caballos desbocados. Recordé lo mucho que le disgustaba cocinar a mi madre, su comida que ya no volvería a probar, la cristalería que me había heredado y las veces que mi papá me preparó el desayuno cuando era aun niña. Un sentimiento de orfandad nunca antes experimentado se apoderó de mí. Las lágrimas entonces comenzaron a rodar por mi cara a tal punto que no pude más. Lo que hice, fue huir de la cocina hacia el lugar donde siempre tengo mi altar personal. Salí corriendo y al llegar, me arrodillé y le supliqué:

-¡Señor, por favor, ayúdame!- Escuché su dulce voz diciéndome,

-“Sonia, ¿Porqué no me invitas a tu cocina? Yo también sé cocinar”.

Me ayudó a levantarme y juntos regresamos a la cocina.

Cuando terminamos de hacer la comida, me dijo:

-” También, he aderezado la mesa para tí.”

Mi copa reboso de alegría y el gozo que puedas percibir en éstas páginas se debe solamente a El.

Alguien ha dicho que aceptar la voluntad de Dios, no es lo más duro. Lo más difícil, es aceptarla sin resentimiento hacia El, cuando los acontecimientos se vuelven terribles. La clave consiste en ver a Dios no como espectador de nuestro dolor, sino como partícipe de él, dándonos un pan y un jarrito de té. Las expresiones de ternura y cariño que tenemos hacia nuestro prójimo desalentado, provienen de Dios. El, es nuestro ejemplo y nuestro amigo en horas inciertas.

Elías se levantó impulsado por la realidad de que la vida continúa y que Dios esta en control de ella. Sólo en El, tenemos esperanza para continuar el camino. Más adelante,el Señor le muestra a Elías que sufrir no es lo peor, sino sufrir sin sentido. El Señor había reservado 7,000 israelitas que no se habían arrodillado ante Baal, ni lo habían besado.

En dos acciones aparentemente simples como son levantarse y comer, podemos derrotar a la depresión, que tiene la capacidad de cambiarnos de dirección al darle la espalda a las maravillas que nos presenta la vida diaria creada por Dios. La depresión llegará para quedarse, si comenzamos a pensar que Dios no tiene nada que hacer o que decir. Recordemos siempre que Dios trabaja en el silencio. En el silbo suave y delicado.

Los días de fiesta de fin de año habrán de pasar, y es probable que nos sintamos desalentados ante la quietud y el frío del invierno. Si le buscamos, Dios estará al pie de nuestra cama; para levantarnos con el desayuno a un nuevo amanecer creado siempre por El.

Feliz Año 2010 para todos.

“Tu, Señor, eres mi porción y mi copa….”  Salmos 16:5 NVI


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