Miel que Sana.

mayo 29, 2014

Las tardes lluviosas me recuerdan  mi ciudad y mi niñez.

Mi abuelito solía llevarnos de paseo a Chapultepec casi cada miércoles. ¿Lo que mas me gustaba? Subir por el elevardor al Castillo y contemplar la ciudad desde ahí. Por unos instantes imaginaba ser la princesa que  mas tarde perdería todo el estilo al descolgarse de una polea en el parque.

Además de  serpentear por el bosque y  comer todo cuanto quisieramos completabamos la tarde disfrutando de alguna película. Por lo regular, al salir del cine  comenzaba a llover, y al igual que los demás  nos cubríamos de la lluvia donde podíamos. Algún  comercio abierto, cafetería o incluso  lo estrecho de un  puesto de periódicos eran nuestro refugio mientras esperabamos el camión que nos llevaría de regreso a casa.

-“¡Tengan cuidado por donde pisan!¡No quiero que se mojen y luego se enfermen!”- Nos decía siempre con cierta preocupación…

Una de las ventajas que se tiene cuando te enfermas a esa edad es que no tienes que ir a la escuela.

En vista de que los resfriados frecuentes eran mis males  -intencionalmente- gozaba a mis anchas brincando en los charcos con la esperanza de que alguna fiebre hiciera aparición pues no quería despertar con la siempre estresante sensación de tener que ir a la escuela sin haber hecho la tarea. En caso de que mi plan no funcionara, siempre habia una segunda opción y era la de fingir el resfriado cual Elliot en E.T. The Extra-Terrestrial.

Al dia siguiente, la alarma del despertador hacia que mi hermana dejara la cama de un brinco  con singunlar alegría. Yo, en cambio, me levantaba a las cansadas y con la elegancia de una gallina enferma, es decir, a traspiés  y despeinada a mas no poder.

-Que tienes?- Me Preguntaba mi mamá.

-Me siento mal, me duele la garganta…..

Para cuando mi mamá me tomaba la temperatura el llanto se había apoderado de mi, sentia dolor de cabeza y escalofrios. Cuando por fin sentía que estaba a punto de escuchar la esperada frase de “Es mejor que no vayas a la escuela…” mi  hermana interrumpia sin compasión mis planes sugiriendo con malicia “¡Inyectenla para que se le quite!.” Complicando de ese modo  mi existencia.

Ante tal amenaza no me quedaba de otra que  suplicar el jarabe elaborado a base de miel de abeja. Remedio dulce y eficaz que me aliviaba sin causarme  terror ya que su textura espesa es ideal para aliviar el dolor de la garganta irritada.

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He leído que en tiempos antiguos, los doctores  la llevaban  en sus maletines y que su uso no se limitaba a aliviar la tos y los resfriados.            También era usada como antiséptico ya que  una pequeña cortadura o rasguño podían volverse mortales en aquellos tiempos pero  gracias al peróxido de hidrógeno y propóleos que contiene, las bacterias podían ser aniquiladas.

El efecto que produce la miel en las heridas difíciles de sanar es excelente. Su alto contenido de azúcar extrae la humedad de las heridas y niega  a las bacterias el ambiente húmedo que necesitan para sobrevivir. También impide la entrada de contaminantes externos nocivos.

La miel  ha sido empleada para tratar problemas superficiales de los ojos y como remedio para una variedad de molestias gastrointestinales como las úlceras y el estreñimiento. Contine cantidades mínimas de vitamina B, aminoácidos y minerales y  sin embargo es una fuente de energía, de acción rápida que vigoriza los músculos cansados.  Por si fuera poco, también es usada para combatir las machas de la piel causadas por la edad.  ¿No es sorprendente?

¡Cuanta razón tuvo el salmista! Al escribir,

¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! ¡Son más dulces que la miel a mi boca! (Salmos 119:103)

La lectura, meditación y aplicación de la palabra de Dios a nuestra vida, no solo nos alivia del mal, impide su entrada.

Nos ayuda  a identificar nuestros fallas. Nos hace hablar sin temor a otros de las maravillas  de Dios y nos hace a  ver con claridad pues imparte sabiduría y es una lámpara que alumbra nuestro camino.

Nos proteje y nos previene a la hora de tomar decisiones. Es el remedio eficaz para sanar las heridas del alma, nos consuela y combate la úlcera de la inseguridad dandonos paz.

Cada porción contiene las vitaminas  necesarias para el perfecto equilibrio de nuestra vida y es el mejor energizante para cuando sentimos que ya no podemos mas. Su consejo nos alienta y renueva nuestras fuerzas dandonos esperanza aun cuando el panorama sea oscuro y el paso del tiempo quiera manchar nuestra piel. Contiene todo lo necesario para que podamos  tener un encuentro genuino con Dios no importando la edad.

Las escrituras son el alimento del espíritu por excelencia y debemos acercarnos a ella con atención pues como dice el refrán popular “No nutre lo que se come, sino lo que se digiere.”

Es por eso que Dietrich Bonhoeffer, el pastor alemán  considerado martir de la fe cristiana nos recomienda aceptar la Escritura y meditarla hasta que ésta se haya adentrado en nuestro ser y haya tomado posesión total.

¿Te sientes enfermo, herido o sin fuerzas?  Acércate a El a traves de la lectura de su palabra. Te dará de su miel y sanarás.

“Come la miel, hijo mío, que es deliciosa; dulce al paladar es la miel del panal.” Proverbios 24:13

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Secretos de Cocina.

marzo 29, 2014

Es bien sabido que a las prófugas  “Los secretos de cocina”  nos tienen sin cuidado.  ¿A quién le interesa como Zuleima cocina la sopa de fideos? No obstante diariamente se crean espacios en internet dedicados a compartir lo que se nos asegura son los mas  bien guardados secretos de cocina. ¿Las protagonistas? Damas mundialmente desconocidas que con bombo y platillo anuncian que por fin ofreceran sus secretos como si el mundo se los estuviera suplicando a gritos.

No se tú, pero desde mi punto de vista los secretos de cocina deben permanecer secretos. O al menos, ser tratados con todo respeto.

Hace algunos años escuché la historia de una dama que horneaba como nadie las galletas de nuez. Eran tan deliciosas  que quien  degustaba dichas galletas se veía obligado a pedir la receta. Según mi fuente, la dama nunca compartió la receta y solo se limitaba a decir: “Cuando yo muera, les daré la receta” Y así fue. El dia de su funeral sus hijas hornearon las galletas y mandaron imprimir la receta en la parte posterior de la esquela mortuoria acatando cuidadosamente las instrucciones de su madre para que de ese modo todos los asistentes pudiera obtener una galleta y la receta que siempre la distinguió de los demás.

Me llama la atención como esta dama tuvo que soportar en vida las críticas de gente codiciosa que no aceptaban su decisión de no querer compartir la receta. Otras llegaron a decir que no existía algún “ingrediente secreto”. Sin embargo, se mantuvo firme hasta el final otorgándole la importancia que para ella significaba el haber creado dicha receta. Sus verdaderas amigas se sintieron conmovidas por tan generoso detalle y apreciando la receta la conservaron como el mas valioso tesoro. Por su parte,  las codiciosas comenzaron a publicarla a diestra y a siniestra  adjudicandose el mérito. Muy pronto hubo quienes decián haber mejorado la receta.

¿No es eso lo que pasa cuando ingenuamente se comparte una receta especial? Nunca falta quien diga : “Yo tengo una mejor receta de ese platillo” Creo que nuestra dama misteriosa sabía lo que pasaría y por eso nunca antes la compartió.

Existe un valor supremo en cada secreto de cocina que va mas allá del secreto en sí. Es el resultado del ingenio que una persona tuvo para descubrir, añadir y trabajar la parte mas delicada del proceso que le dió a ese platillo un sello inconfundible. Es por eso que las personas que realmente le amaban valoraron  su esfuerzo y cuando la compartieron le dieron siempre el crédito aun cuando ella ya no estuviera aquí.

Pareciera que en nuestros dias hay una urgencia por decirlo todo a todos; otros sienten que tienen el derecho de saber acerca de cada detalle íntimo de la vida de los demás. Si la gente encuentra que tienes un secreto asumen que debes divulgarlo. Peor aun, hay quienes como en el caso que he relatado  tachan de envidiosas  a quienes no acceden a tales peticiones argumentado que se debe de compartir todo para ser totalmente honestas en la vida. Pero lo cierto es que en el diario vivir,  manejamos el secreto de las cosas más de lo que nos imaginamos y no por ellos somos deshonestos. Por ejemplo, la cerradura de nuestra casa contiene un secreto que solo nuestra llave conoce y que no se la damos a cualquiera. Los bancos manejan el secreto bancario, los gobiernos el secreto de estado, las compañias el secreto profesional y los párrocos el secreto de confesión.

Si bien es cierto que al compartir una receta puede no poner en peligro tu vida, es igualmente importante que sea respetado el derecho de no compartir una receta y de este modo jamás recurrir a la ya conocida treta de dar la receta “a medias”.

No se tiene que mentir; Solo se debe decir: “No.”

Entonces,¿Podemos negarnos a compartir un secreto sin comprometer nuestra integridad? ¿Que haría Jesus? ¿ Acaso Dios tiene secretos para nosotros?

En los cuatro evangelios encontramos el secreto de Dios mejor guardado  y que tiene que ver con la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. La escritura nos dice que ni aun los angeles, saben cuando sucederá. (Mt. 24: 29-51)

Su venida será súbita, como el relámpago en el cielo o como un ladrón por la noche. Será inesperada, tomando al mundo completamente por sorpresa. Será visible a todos, y rodeada de acontecimientos sobrenaturales. Sin embargo, el tiempo exacto de su aparición lo sabe solo Dios el Padre.

La historia de la iglesia cristiana nos dice que  han habido quienes  en su afán codicioso han inventado profecías acerca de la segunda venida de Cristo; algunos mas han llegado a decir que nunca sucederá. Un ejemplo temprano de este comportamiento lo encontramos descrito en la 2da. carta a los Tesalonicenses escrita por Pablo entre los años 50 y 51 d. C. y cuyo propósito fue corregir la interpretación errónea de la segunda venida de Cristo  exhortando a los creyentes a regresar a sus trabajos los cuales  habián abandonado convencidos de que el evento ocurriría inmediatamente. Desde entonces han habido quienes intentan “fijarle la fecha”….sacudiendo y engañando  a cristianos de vez en cuando y son también aquellos que no solo  desean, sino dicen  tener el conocimiento de todo, incluso de lo que Dios piensa. Otros niegan no solo su venida sino a Dios mismo.

Seguramente tu tambien conoces a alguien que se ha declarado ateo por el simple hecho de no encontrar respuestas que satisfagan su curiosidad acerca de Dios. Algunos incluso dedican su vida a tratar de desprestigiar las escrituras y  negar la existencia de Dios. Tomás de kempis aconseja no investigar cosas profundas ni juicios secretos de Dios pues “los juicios del Señor son verdaderos y justificados por sí mismos.”  Y así es. El es Dios en toda la extencion de la palabra.  Dios actua y no siempre tiene porque darnos sus razones. Es por eso que decimos que nuestro Dios es inscrutable; porque no podemos tener el conocimiento completo de El.  Job 11:7 nos recuerda:“¿Descubrirás tú los secretos de Dios?¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso?” Esta demás decir que no se trata de no escudriñar o de no querer aprender mas. Tampoco se trata de contrastar la fe y la razón. Se trata de creer que El es Dios y de respetar sus desiciones.

No dejemos que el no saber a detalle la elaboración de un platillo nos impida disfrutarlo; de igual manera, creamos en Dios, en su Hijo Jesucristo y en su segunda venida; valorando en ambos el esfuerzo y el sacrificio que el autor a hecho por darnos lo mejor.

 

“Lo secreto le pertenece al Señor nuestro Dios, pero lo revelado nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos para siempre, para que obedezcamos todas las palabras de esta ley.”  Deuteronomio 29:29

Prófuga.

febrero 13, 2014

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Prófuga

Decía  ser solo tuya

Que te amaba y te adoraba

Decía ser tu seguidora

que te buscaba y te anhelaba.

Pero en realidad  vivía

Huyendo en  dirección contraria.

 Tan lejos de tu voluntad,

Muy lejos de tu amistad.

(Coro)

Prófuga de tu abrazo

De luz y de tu encanto.

Prófuga de tus sueños

De tu bondad y tus anhelos

Escapando de tu amor

 de tu eterna compasión.

-.-

Prófuga de tu justicia

De tu voz y de tu guía

Prófuga de tus caricias

y bendición en  cada dia.

Escapando de tu amor

De tu perfecta salvación.

2.

Hoy me rindo entera a ti

Sin reservas,y  sin  mentir

Dejo atrás mi voluntad

Para ser tuya  hoy nada mas.

(Puente)

Cerca de ti  caminaré,

y ya nunca mas seré……..

By Sonia Hidalgo

Drive Thru.

enero 21, 2014

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El Drive Thru o  las ventanillas de autoservicio es el tipo de servicio prestado por una empresa que permite a los clientes tener acceso a servicios y a la compra de productos sin tener que salir de sus autos. Al parecer el concepto fue iniciado en los Estados Unidos en 1930, el cual -como ya sabemos-  se ha extendido a muchos países.

Según los registros ,el primero en utilizar la ventanilla de servicio  fue  The Grand National Bank of St. Louis, Missouri  en cuyo  cajero  sólo permitía hacer  depósitos .  Después,  diversas compañías o incluso centros de entretenimiento adoptaron la idea para impulsar sus negocios y abrir sus puertas respectivamente;  tal es el caso del primer autocinema  en 1933. En nuestros días podemos disfrutar de este servicio que va desde comprar la comida, depositar la correspondencia  y recoger las medicinas  hasta llegar incluso el extremo de ir a la iglesia y  presenciar  una boda o un funeral, sin tener que salir del automóbil.

Una de las compañías que ha impulsado este servicio con gran éxito en los últimos años ha sido Starbucks quien ha reutilizando  contendedores de transporte para la construcción de sus nuevos locales, los cuales además de ahorrar costos facilitan su ubicación para que de este modo y entre otras personas, cada prófuga de la cocina que  trabaja fuera de casa  pueda disfrutar “de pasadita-“ de un rico café y algo mas cada mañana.

En Mateo 21:18-22 encontramos un relato en el que  una mañana Jesus tuvo hambre cuando iba de regreso  a la ciudad de Jerusalem; y de la misma manera que tu y yo nos acercamos cuando vemos el letro de “abierto”, Jesus se acercó al ver  una higuera llena de hojas que estaba cerca del camino  para comer algo de pasadita, pero  no encontró nada.

Los higos, con su alto contenido de azúcar eran una buena elección para comenzar el dia. Los expertos nos dicen hoy que consumir una cantidad moderada de azúcar por la mañana  nos dará energía y nos evitará el deseo de  querer consumirla mas tarde, lo  que probablemente nos haga mas mal que bien.

Los estudios nos  demuestran  también que la higuera es originaria de Asia occidental  y que se fue distribuyendo mas tarde por todo el mediterráneo. Los higos eran  muy populares  en esa región y formaban parte de la dieta tanto de ricos como de pobres.  Junto con la vid, la higuera era símbolo de paz, libertad y prosperidad. Hoy los podemos degustar  tanto en platillos dulces como salados.

Pero, ¿Por qué no encontró Jesús higos? Para comprender mejor este hecho debemos  saber que  el hábito normal de la higuera es que la fruta principia a formarse en el árbol tan pronto como aparecen las hojas. También las hojas y el fruto desaparecen al mismo tiempo. En el caso que nos ocupa la higuera aparentaba tener frutos por que tenía muchas hojas; sin embargo, no los tenía porque no era tiempo de higos.

¿No sabía Jesus que no era tiempo de cosechar higos?  Veamos…..

El momento para ser aprendido  estaba cerca y hasta ese momento Jesus sólo cuenta con  un grupo no muy prometedor de discípulos,a quienes les ha enseñado a orar y a llevar el evangelio. A parte de los discípulos, le siguen multitudes que se complacen en escucharle, que le siguen porque les da de comer o porque solo quieren  experimentar sus milagros.  Al acercarse a la higuera y buscar fruto ¿Estaría Jesus acaso  pensando en Judas quien después de  3 años de caminar  con Jesus al final fue solo hojas y no dió el fruto que se esperaba de él ? No podemos saber con seguridad si estaría pensando en Judas. De lo que si estamos seguros es que el Creador del universo sabía perfectamente  de la condición de la higuera, de Judas y del pueblo judio. Es por eso que este acontencimiento ha sido considerado como  una acción simbólica que Jesus realizó  con la finalidad de mostrar   la desilusión que causó en El la nación judia y por ende, el futuro de ésta. El pueblo judio que había sido creado para que el Mesias viniera pero que al no  reconocerle  como tal, estaba a punto de llevarle a la cruz.

“Nunca jamás nazca de ti fruto” Fueron las palabras de Jesus ante tal situación, y luego la higuera se secó. Sin duda, un pasaje considerado por muchos difícil de abodar  debido precisamente a la desilusión y después al enojo que Jesus experimentó. Sin embargo aprendemos del Maestro  en primera instancia que  el enojo ante una promesa incumplida puede ser proyectado. No obstante, para algunos el comportamiento de Jesus nos causa problemas porque nos gusta ver a Jesus rodeado de niños, abrazando a una oveja y sanando a los enfermos pero no maldiciendo una higuera.  Pero si estamos en serio y buscamos un poco mas del carácter de Jesucristo encontraremos en El a un ser humano completo y al mismo tiempo a Dios. Te sugiero ver este pasaje a la par de Malaquías 3:9-10 en donde Dios maldice al pueblo  por robar al no traer los diezmos al alfolí y Mateo 25:41 cuando Jesus describe el momento en el que Dios juzgará a todo ser viviente.  En este pasaje Jesucristo muestra su autoridad con este hecho  y nos dice que  la higuera llena de hojas y sin fruto es una advertencia para quienes aparentan ser fructíferos pero no los son. Así como hay personas que transforman en trabajo verdadero, el hacer que los demás vean lo bien trabajan, y así como hay quienes con su religiosidad llaman la atención de todos aparentando estar cerca de Dios;  como la higuera, cualquier persona o cosa  inútil, esta condenada al fracaso y a ser eliminada. Al final Dios los maldecirá y se secarán.

Por otro lado, la pregunta  para quienes siguen la voluntad de Dios,  trabajan con ahínco y ni siquiera pueden cosechar un higo como Jesus es ¿Cómo seguir creyendo en medio de tanta oposición y aparente fracaso?

Los sufrimientos de años en un matrimonio que no termina de cuajar, el  sacrificio realizado para que los hijos estudien y sean profesionistas, las horas extras en el trabajo, el esfuerzo por elevar nuestra propia educación académica sin lograr obtener el puesto deseado y  los años de amistad compartidos que solo cosechan traición y zafiedad pueden ser  ejemplos de  todo aquello que tal vez  hemos realizado sin  cosechar nada y que nos ayudan a identificarnos con la desilusión que Jesus experimentó en este pasaje. Es por eso que después de secar la higuera la escritura nos presenta a Jesus hablando de nuestra necesidad de orar con fe,

“Les aseguro que si tienen fe y no dudan —les respondió Jesús—, no sólo harán lo que he hecho con la higuera, sino que podrán decirle a este monte: “¡Quítate de ahí y tírate al mar!”, y así se hará. Si ustedes creen, recibirán todo lo que pidan en oración. “

A través de la oración, nuestra incredulidad es vencida. Porque ya no tratamos de actuar como dioses queriendo estar en control de todo, sino actuamos bajo Su dirección y esperamos que lo imposible se realice. Mas tarde,  la higuera recordaría a los discípulos que en el poder de Dios podían vencer cualquier obstáculo.¿No fue eso lo que el Maestro hizo? A pesar de la traición, a pesar de la propia incredulidad de sus discípulos y de la corrupción de las instituciones, éstas se secaron y el evangelio es predicado hoy  en todo el mundo. De igual manera, encontramos también en la historia del cristianismo a grandes hombres para  quienes  la tarea fue difícil pero jamás imposible porque tuvieron fe y no dudaron.

O.H. Hallesby dijo: “Sin fe no puede haber oración , no importa cuan grande sea nuestra impotencia . Solo nuestra incapacidad unida a la fe produce oración. Sin fe nuestra incapacidad sería solamente un grito de angustia en la  noche. “ La única manera de lograrlo es ser honestos con El y dejar que Dios intervenga  a través de la fe.

¿Esta nuestra vida llena sólo de hojas ? ¿Somos cristianos de apariencia?  Con su ayuda podemos no sólo ser verdaderos cristianos, sino verdaderos padres, hijos,amigos,estudiantes y trabajadores.  Jesus tiene hambre despúes de haber mostrado su misericordia con nosotros y viene  a buscar cada mañana “de pasadita”  algún fruto que podamos ofrecerle y no tan sólo hojas.

 “…No quedan racimos de uvas para comer, ni esos higos frescos que tanto me gustan. Ya no quedan hombres fieles en la tierra; no quedan personas honestas.” Miqueas 7 1:2

Con la Temperatura Adecuada.

diciembre 24, 2013

termometroSi las cenas de Navidad y Año Nuevo  representan un verdadero suplicio para la prófuga de la cocina, el recalentado resulta alargar aun mas, tal angustia.

La frase : “Nos vemos mañana pa’l recalentado” suele retumbar en todo nuestro ser porque además de que ya nos echaron a perder el plan  de  varios dias de: “Si quieren comer, ¡calienten!”,   ahora tendremos que  volver a sacar todo lo que medianamente cocinamos y que descansaba ya tranquilamente en el refrigerardor. Peor aun es pensar que lo que nos espera es   lavar y lavar mas trastes. ¿No les basta con la plática y un cafecito? Y es que no se trata de solo poner la comida al fuego o zambutirla “asi nomas” en el microondas; hay que recalentarla bien porque a nadie le gusta la comida a medio calentar y porque las reglas del recalentado así lo dictan:

“No congelar lo que haya quedado de la cena y recaliente sólo lo que se va a comer dejando  que llegue al hervor la comida ya que  entre más fluctúe la temperatura, más rápido se echará a perder.”

También debemos evitar que las bacterias puedan multiplicarse rápidamente si el alimento es conservado a temperatura ambiente. Recuerda siempre que las principales causas de enfermedades transmitidas por los alimentos son: 1) No cocinar la comida bien 2) Enfriar y luego recalentar la comida inadecuadamente y 3) Poner la comida en hielo o en platos calientes por tiempos muy largos. Entonces, es importante tomar en cuenta que si las comidas frías o calientes se quedan en la zona de peligro (41° F – 135° F),  los organismos que causan enfermedades no solo te harán que limpies la cocina sino tambien el baño, después del recalentado.

Es por ello que la comida caliente se tiene que mantener a una temperatura igual o superior a 135° F (57 °C) en todo momento y los fríos a menos  41° F (5°C).

Por si fuera poco, debemos tener siempre en cuenta que aunque el plato salido del microondas parezca arder como la Roma Antigua sera siempre mejor darle una probadita para descartar tibiezas o ya de plano, usar un termómetro.

En la Escritura encontramos un pasaje en el que Jesucristo – El Cocinero por Excelencia – sabe a ciencia cierta y sin usar el termómetro cuando un alimento no esta ni  frío, ni caliente y cuando esta mas bien tibio.  ¿Interesante, no?  El alimento al cual se refiere es la  iglesia de Laodicea  descrita en Apocalipsos 3:14-22

El Apocalípsis es un libro que ha sido escrito por el apóstol Juan en la Isla de Patmos; lugar  hacia donde fue desterrado por la causa de Cristo en el año 95 d.C. No esta demás decir que éste libro se ha dado a conocer  a las iglesias en momentos difíciles y cuando ya habían muerto casi todos los discípulos.

En la exhortación que nos ocupa, Jesucristo describe la condición espiritual de la Iglesia de Laodicea y se presenta así mismo como El Amen, el testigo fiel y verdadero, y el principio de la creacion de Dios  para luego comenzar su mensaje con la expresión “Yo conozco”. Es interesante notar como  nuestro Salvador,  sabe exactamente la temperatura de éste iglesia, de la iglesia en general y de la que Su iglesia debe tener para ser de Su agrado y Deleite.  Por tal motivo reprende a la iglesia de Laodicea pues ha descubierto que ella no es ni fría ni caliente, sino  tibia. Razón por la cual,  después de probarla – dice-  la vomitará de su boca.  ¡Qué palabras mas duras!

Laodicea era una ciudad próspera. Era un centro comercial, administrativo y banquero. Contaba con numerosas fábricas y una escuela de medicina. Sin embargo la ciudad tenía una desventaja. Su ubicación la obligaba a abastecerce de agua  desde las termas de Hierapolis por una red de tuberías, lo que provocaba que el agua llegara tibia a la ciudad y que al ser ingerida provocara vómitos en algunos. Podemos decir entonces que el mensaje y ejemplos que Jesucristo les da, les son completamente familiares y que saben lo que  su condición de tibieza provoca en Jesucristo.

Apocalípsis, que literalmente significa “descubrir o develar” pone a vista de todos la miseria espiritual de Laodicea. No hay ninguna cosa buena que se pueda decir de ella aun cuando no se le acusa de ser idólatra, inmoral o apóstata. La iglesia simplemente se cree rica, es engreída y esta tan ciega que no se da cuenta que es pobre y esta desnuda. Esta ciega, porque no ve la diferencia entre las cosas del mundo y lo que agrada a Dios. Es mundana y vive satisfecha con sus riquezas materiales. No es ni incrédula, ni creyente. Es indiferente. O dicho en otras palabras, es tibia.

Algunos comentaristas nos sugieren que la iglesia se tornó tibia al perseguir mas el prestigio humano y  al dejar de predicar el mensaje de Dios buscando agradar a la clase política. Fue entonces cuando se volvió un grupo religioso en busca de un estado de seguridad teniendo bastante religión para sosegar la conciencia pero no la necesaria para salvar su alma. Razón por la cual nos sorprende  la dureza de tal mensaje que  es dirigido no a los inconversos, sino a la iglesia.

A todos nos gusta pensar en la iglesia  como una hermosa novia vestida de blanco y no como a lo que Dios habrá de  vomitar. Peor aun es pensar en el lugar en el  que la iglesia ha dejado a Cristo a tan solo 60 años de su muerte y resurrección. Charles C. Ryrie lo comenta así : “Parece increíble que Cristo estuviera afuera de la puerta de Su iglesia pero es exactamente lo que el versículo 20 describe.”

Jesucristo no esta ya mas dentro de tal iglesia. Por su parte, ella probablemente se contenta con tener programas extravagantes, líderes  lujosamente vestidos y  demaciado cómodos con la manera en cómo ven crecer la membresía y las  finanzas. Para Dios, ser entusiastas y usar lenguaje religioso no es lo que para El significa estar en fuego o con la temperatura adecuada.  Dios les pide no tener mas la  familiaridad  equívoca y cambiante, la que es  movida solo por los sentimientos, sino la genuina, la que proviene de Su Espiritu.

Al igual que Laodicea, hoy nos enfrentamos como iglesia cristiana ante la posibilidad de ser exactamente como ella. La pregunta para nosotros hoy es ¿Qué tanto  nos hemos conformado al mundo para alcanzar a otros para Cristo? Recordemos que El ve mas allá de los conciertos, los presupuestos, los programas y las tradiciones.  ¿Será que hemos perdido toda distinción del mundo a nuestro alrededor? ¿vivimos una vida de liviandad? ¿Estamos siendo radicales en cuanto al pecado o nos conformamos a lo que el mundo nos dice que esta bien? Al igual que Laodicea vivimos en una sociedad que no quiere dañar a nadie. Que quiere quedar bien con todos y que produce respuestas  tibias. Raramente se ofrecen  declaraciones y respuestas como la que ofreciera en días pasados el actor de la popular serie de televisión  Duck Dynasty, Phil Robertson al citar la escritura valerosamente.

La iglesia de Cristo debe recordar que toda seguridad humana es frágil y que debemos poner nuestra mirada en el que nunca cambia a pesar  de los tiempos. Que Jesucristo detesta la tibieza y  quiere que seamos o bien tan fríos que podamos refrescar la vida de otros o tan calientes como un té que trae descanso al enfermo y a los que nunca han sido calentados con la voz de Dios. Que El desea que su iglesia no resulte enferma y contaminada de bacterias a causa de permanecer indiferente en la  “zona de peligro o confort”. Que debemos combatir la inercia y el letargo espiritual comprando el oro refinado, las vestiduras y el colirio que curara nuestra vista (18).

¿No estamos ciertos de lo que ocurre en la iglesia? Estemos ciertos que Dios si lo sabe.

Hoy las ruinas de la ciudad de Laodicea nos hablan de una gloria desvanecida desde hace mucho tiempo. Tales ruinas  se encuentran hoy en Turquía. País que forma parte de la llamada ventana 10/40 en donde se ubican las 2/3 partes de la población del mundo, el 97% de los pueblos menos evangelizados  y el 82% de los más pobres de los pobres. Y sin embargo, según la revista Forbes, en Estambul, capital financiera de Turquía, había un total de 35 multimillonarios en marzo de 2008 (en comparación con 25 en 2007), situándola  en el puesto 4º mundial.

Para el año 2014 según el director general de ING Bank en Turquía, Cenk Tabakoglu, casi 20.000 personas en Turquía entrarán en el club de millonarios, poseedores de un patrimonio por encima del millón de dólares americanos, siendo en total 45.000 personas las que pertenecerán a este grupo.

Es triste ver que el lugar en donde se predicó algunas vez  fervientemente el evangelio  por boca de los apostoles, se haya tornado  tibia con el tiempo. Igual de lamentable es hoy  ver la  misma decadencia en la iglesia cristiana  estadounidense; la que en un principio fuera misionera al mundo y que ahora ha ido perdiendo el fuego en su propia tierra.

El mensaje a Laodicea esta aun vigente para sus descendientes y para nosotros. ¿Abriremos hoy  la puerta como iglesia  a Jesus? O  creemos ser demaciado ricos y autosuficientes con nuestros mega templos y  catedrales; con nuestros elegantes ministros y obispos. Nos es necesario entonces la presencia plena de Jesucristo en nuestra vidas, y en la vida de la iglesia.

El pasaje termina con una misericordiosa invitación por parte del Señor  Jesucristo en la que nos dice que si alguno se torna fervoroso , se arrepiente y abre la puerta, el Señor entrara a el, cenará con el y el con Cristo.

“A los que salgan vencedores les daré un lugar conmigo en mi trono, así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono.”   Apocalipsis 3:21

Los 10 Mandamientos Paradójicos.

octubre 31, 2013

1. La gente es ilógica,

irrazonable y egocéntrica.

Amalas de todas maneras.

 

2.  Si haces el bien,

las personas te acusarán

de tener intereses y motivos egoístas.

Haz el bien de todas maneras.

 

3. Si triunfas,

tendrás amigos falsos y verdaderos enemigos.

Triunfa de todas maneras.

 

4. Lo bueno que hagas hoy,

será olvidado mañana.

Haz el bien de todas maneras.

 

5. La honestidad y la franqueza

te vuelven vulnerable.

Sé honesto y franco de todas maneras.

 

6. Los hombres y las mujeres más significativos

que tienen las ideas más grandes pueden ser derribados

por los hombres y mujeres más insignificantes

que tienen las mentes más pequeñas.

Piensa en grande de todas maneras.

 

7. Las personas favorecen a los desvalidos

pero sólo sigue a los más fuertes.

Defiende a algunos desvalidos de todas maneras.

 

8. Lo que te tome muchos años construir,

puede ser destruido en una noche.

Construye de todas maneras.

 

9. Las personas realmente necesitan ayuda,

pero pueden atacarte si intentas ayudarles.

Ayúdalas de todas maneras.

 

10. Si le das al mundo lo mejor de ti

probablemente no recibirás recompensa.

Da lo mejor de ti de todas maneras.

 

By:  Kent M. Keith.

Pan Duro

octubre 22, 2013

Netzahualcoyotl o “Coyote hambriento” era un hombre entrado en años que  contrajo nupcias con una joven prófuga de la cocina de nombre  Iwana; dama delicadamente inútil y despreocupada quien a base de besos y arrumacos logró convertir a “Coyote hambriento” en “Coyote que ayuna.” Juntos procrearon a Netzahualpilli o “Niño que ayuna.”

A primera vista parecían ser una familia acaudalada y feliz. Pero nadie imaginaba lo difícil que era lograr la armonía en dicho seno familiar,

-“¡Deberías de ser como Doña Tlakuani y usar un poco más el Komali…!”

Era la queja vespertina de Netzahualcoyotl quien había llevado su amor al grado del faquirismo debido a que Iwana – haciendole  honor a su nombre – se la pasaba viendo la novela en la terraza con la elegancia de una iguana en su piedra; es decir, asoleada, panza abajo y sin parpadear.

El Zacahuil, los Mixiotes, los huixquiles, los huazontles y los xoconoxotles eran el delirio de Netza; pero al no haber metate ni molcajete que se compadecieran de él se veía obligado a  pasar todas las tardes por la panadería para comprar -y asi cuando menos engullir- un pan con Nescafé antes de dormir. Compraba siempre varias piezas de pan  que tentaban el paladar de Iwana quien después de devorarse tres, se preocupaba por el tamaño creciente de su papada; entonces,  renunciaba a tan suculento placer ejerciendo su voluntad de tajo y  tan estrepitosamente  como la caída de un trueno en alta mar. Con tal convicción se retiraba  para descansar en su aposento dejando atrás  la bolsa de pan abierta y a merced de la noche serena. De esta manera, Iwana recolectaba -sin querer- pan duro cada tres días.

Una tarde de eclipse solar Netza no pudo más e interpuso su osamenta  entre ella y el televisor lanzandole una advertencia,

–  Más vale que cocines algo mañana porque vendrán a comer mi padres (Don Moctezuma o “Señor Airado” y  Wacamaya)

Al verse en tremendo aprieto Iwana recurrió a Tlakuani para que viniera a su casa para ayudarle a cocinar. Cuando Tlakuani comenzó a dictarle la lista interminable de ingredientes Iwana le hizo saber que no contaba con muchos recursos ya que se lo había gastado casi todo  en barnices de uñas, collares de jade y modernos huipiles.

-“¿Entonces, qué y con qué cocinaremos mujer?” – Le dijo mientras se recargaba en la estufa y abría con curiosidad una de varias bolsas de pan duro que yacían encima de la mesa.

-¡No sé!- le contestó encrespada.

Tlakuani ni siquiera escucho tal respuesta ya que al ver el pan duro puso de inmediato manos a la obra reutilizando tal desperdicio y creando crutones para la ensalada de nopales, pan rallado para empanizar el pollo y un exquisito budin de tuna como  postre.  La comida cautivó a los comensales que ni sospecharon la procedencia de tales ingredientes. A partir de entonces, Iwana se animó a cocinar reutilizando lo que en la mayoría de  las casas alguna vez ha existido: Pan duro.

En la Biblia encontramos un pasaje en el que se utiliza pan duro para  engañar a Josué, el gran líder guerrero.

En el libro de Josué capítulo 9 leemos  que las noticias de la conquista y de todo lo que Josué y sus valientes guerreros hicieron en Jericó y Hai, se esparcieron por toda la región causando pánico.  Una raza llamada heveos o gabaonitas pensaron que no podían hacer frente y decidieron hacer las paces con ellos. Para esto, diseñaron una estrategia y como si fuera una puesta en escena,  se disfrazaron de peregrinos cansados vistiendose con ropas viejas  y zapatos rotos; trajeron consigo además  pan duro, cueros de vino viejos, rotos y remendados. Se presentaron ante Josué y los ancianos de Israel y les hicieron creer que habían venido de tierras lejanas al oír de las grandes maravillas que Dios había hecho a su favor. Que venían a ofrecer su amistad y a hacer alianza con ellos.  A primera vista la evidencia parecía corresponder con la historia de los viajeros. Entonces, Josué y los ancianos del pueblo tomaron de sus viejas provisiones y comieron juntos el pan duro como una muestra de amistad sin consultar al Señor (Exodo 34:12).

Concertaron así un tratado de paz con ellos  y se comprometieron a proteger sus ciudades sin sospecha alguna. Pero después de tres dias los Israelitas descubrieron la patraña: los gabaonitas en realidad vivían muy cerca de ellos. Cuando los reyes de los pueblos vecinos supieron que Israel y Gabaón se habían aliado  se enojaron y levantaron para pelear en contra de los gabaonitas. Pero tan pronto como los gabaonitas lo oyeron pidieron ayuda a Josué para que les salvara segun lo habian pactado. El convenio dió como resultado que el pueblo de Israel terminara defendiendo a los gabaonitas en lugar de destruirlos, y que  peleara  una batalla que no tenía que pelear; todo, por decidir sin  buscar la dirección del Señor.

Por toda la escritura encontramos hombres, mujeres y hasta niños buscando la dirección de Dios para sus vidas.  Buscar la dirección de Dios es de vital importancia para una vida cristiana saludable. Cada día de nuestra vida esta repleta de decisiones que tienen que hacerse. Desiciones grandes y pequeñas; trascendentales y triviales.  Algunas,  por su carácter seran irrevocables, como en el caso de Josué y los gabaonitas. Para tomar una buena decisión debemos  tener en cuenta que ésta deberá  ser  razonada y lógica, además de  contener suficiente información  y si es posible, un poco de experiencia.  En opinión de los expertos: cuanto más importante es la decisión, tanto más tiempo debemos tener para demorarla.

Las oraciones, la lectura asidua de la palabra y los planes, forman parte de un conjunto que en una búsqueda sincera nos hará además encontrar la información que nos hace falta para no dar vuelta en “u” más adelante.  Los planes que Dios tenga para nosotros pueden venir también  y  darnos un nuevo rumbo y la convicción que necesitamos. ¿Te parece una pérdida de tiempo? En este pasaje de la vida de Josué  vemos que el tiempo que  ahorra en no consultar a Dios, es el mismo que pide después, cuando esta en medio de la batalla  y ruega a Dios detenga el sol.

Un  error más es  pensar que somos lo suficientemente sabios para tomar ciertas decisiones con solo  recurrir a ejemplos de pasajes bíblicos para convencernos de tomar tal o cual decisión. La evidencia de que estamos viviendo  tan solo en una ilusión viene cuando el resultado no es el esperado y nos damos cuenta que le hemos fallado al Señor. Es por eso que  debemos consultarle aun cuando a simple vista parezca lo correcto. Antes de matricularnos en una  universidad prestigiosa, antes de aceptar  un buen  trabajo, de relacionarnos amorosamente con un buen partido  o de formar parte de algun ministerio, etc.

La misericordia del Señor  en éste acontencimiento  se muestra  más adelante cuando leemos que a pesar de que Josué  no consultó  a  Dios, Dios le escucha y detiene el sol.

Ya sea que seamos líderes experimentados como lo fue Josué o no, todos llegamos a comer alguna vez un pan duro. Sin embargo, la gracia del Señor hará de igual manera con nosotros si le pedimos una segunda oportunidad aún cuando le hallamos fallado y contristado su Espíritu por no haber  querido escuchar su voz.

Richard S. Taylor nos recomienda las “Reglas incontrovertibles para la dirección,”

                  1.  No trate de imitar la dirección que algún otro haya recibido para su propia vida.

                  2.  No espere DIARIAMENTE sucesos de dirección DRAMATICA, acerca de los cuales pueda escribir o hablar.

                  3.  No ore para recibir dirección especial cuando se trata de deberes establecidos.

                  4.   Aprenda por la experiencia el pleno significado de Colosenses 3:15 “ Y la paz de Dios GOBIERNE en vuestros corazones”.

                  5.   No obre apresuradamente.

                   6.  No se abata demaciado cuando tenga razones para creer que ha perdido la señal del Espiritu Santo.

                   7.   Siga orando para que Dios le guíe.

El pasaje nos enseña que ante las encrucijadas de la vida no debemos llevar a cabo decisiones que no podamos comenzar sin la dirección divina. Porque cuando decides sin consultar al Señor, puedes ser engañado hasta con un pan duro.

“Ya no seremos como niños, que ahora piensan una cosa y más tarde piensan otra, y que fácilmente son engañados por las falsas enseñanzas de gente astuta, que recurre a toda clase de trampas.” Efesios 4:14 NVI

De Amargo Sabor.

agosto 15, 2013

¿Se te ha amargado alguna vez la comida?

No, no hablo de aquella ocasión cuando los comensales que te acompañaron te amargaron la velada con su conversación desagradable , sino de la comida en sí.

La sopa de verduras  puede resultar un desastre si alguno de los ingredientes ha decidido soltar su amargura en tu extraordinario platillo  mientras que tú, por ser tan confiada  y nada mal pensada, ni te has percatado de ello durante el proceso.

Otro de los sabores  básicos para el ser humano  y el más desagradable es sin duda, el amargo. Los expertos nos dicen que una de las  razones para tan áspero sabor  es que nos ayuda a identificar y asi evitar, el envenenamiento, ¡ Interesante! ¿No? Por consecuencia, también lo son  los medicamentos- y en especial -los antobióticos .

¿A quién no le engañaron sus padres  cuando era niño diciéndole: ” Tómate el jarabe para la tos, sabe bueno….sabe a dulce” ?  y ¿quién no sació su curiosidad  chupando la aspirina en lugar de tragarsela de una buena vez? No obstante algunos aprendimos  a disfrutar  del chocolate amargo y del  café bien cargado. Lo cierto es que en algun punto de nuestra existencia hemos probado o experimentado el sabor amargo. Ya sea entonces  porque nos obligaron , por eleccción propia o porque a estas alturas no hemos  desarrollado el hábito de lavarnos bien los dientes.

Los expertos, nos ofrecen  una forma de quitarle el amargor a ciertos  ingredientes  cuando sospechas que podrían echar a perder tu comida. Se trata  de simplemente sumergir en leche con azúcar por un par de horas, las  rodajas de  papa,  zanahoria,  calabaza o  pepino. La frase: “¡ Me importa un pepino!” No tiene lugar aqui. No es desechando, sino edulcorando el pepino.

¡Si lo hubiera sabido antes!

Cuando estaba recien casada y desesperada por mi ignoracia en los quehaceres culinarios le llamé por teléfono a mi abuelita para que me diera algun consejo o alguna receta fácil de hacer. En realidad, lo que yo pretendía era que mi abuelita fuera a mi casa a hacerme la comida, pero como vivía muy lejos y convencerla me quedaba aún mas lejos, preparé lo que según sus dulces palabras fueron:  “Un caldito de pollo para dos muy sencillito.” Era para dos, pero invitaba ser para tres, pues cuando el caldito comenzó a despedir olores, mi perrito Darío -que en paz descanse-,  se apuntó también con una porción. Nunca había cocinado un caldo de pollo, asi es que  sería otra  oportunidad de “impresionar” a mi esposo con una comida decente. Desde el momento que comencé a preparar la comida imaginaba a mi esposo feliz y a Darío durmiendo panza arriba después de comer. Una vez mas, todo iba de maravilla. Tras pasar toda la mañana limpiando el pollo y   destapando la olla  veinte veces cada cinco minutos para ver si ya estaba listo, lo serví orgullosa y muerta de hambre. Intentamos comer y ….¡ Oh desilusión! Estaba tan amargo que ya ni Darío lo quiso probar.

La escritura nos presenta un acontencimietno en el cual el pueblo de Israel sufrió una gran desilusión.

Despues de haber sido  liberado y atravesar el Mar Rojo, el pueblo de Israel teme a Dios, cree en Él y en su siervo Moisés a quien reconocen  como su líder y quien les  ordena  internarse en el desierto por el cual llegarían a la tierra que Dios les había prometido.  (Ex.14:31) Comienzan la caminata con júbilo , con la expectativa de una vida mejor tras sufrir más de cuatrocientos años bajo  la esclavitud egipcia.  Después de haber experimentado tantas señales y milagros no había duda que todo estaría bien. Pero tras  caminar tres dias sin hallar agua y buscarla con desesperación para poder -ya no abastecerse-, sino sobrevivir, encuentran  un oasis. En esta primera parada parecía que Dios había resuelto una vez mas sus problemas milagrosamente, ¡Un oasis!  Sin embargo la escritura nos relata que no pudieron beber de él porque las aguas eran amargas. (Exodo 15:22-27)

¿Imaginas su desilusión?  ¿Si vinieras  cansado de caminar por tres dias , con una sed extrema y encuentras  agua pero no la  puedes beber, cuál sería tu reacción? No era cuestión de ser optimista o de tener “buena actitud”  no era un simple incoveniente, era un asunto de vida o muerte.

Nos es  necesario colocar la situación de dolor y  de desgracia  en el debido lugar para poder entenderla y dar paso asi  a la mano poderosa de Dios.  Me molesta cuando sin detenernos a reflexionar, ofendemos el dolor ajeno con una frivolidad ingnorante de cristianos “super dotados” que solo aconsejan sonreír ante acontecimientos catastróficos. Que ven en todo  salidas fáciles, sea porque no lo han sufrido, o de plano, porque  son insensibles. Tenemos que aclarar nuestra visión y ver la tragedia: Bebés a punto de morir , niños llorando, ancianos con labios resecos, algunos tal vez ya alucinando;  a una multitud  con dolores de cabeza, náuseas  y  fatiga. El pueblo esta desesperado, deshidratado y  a punto de morir. La situación es amarga, raspa, duele, desgarra. Razón por la cual el lugar fue conocido desde entonces  como Mara, que significa, “Amarga”; porque fue un acontecimiento que no pudo pasar desapercibido para muchos al correr de los años.

Ante tal circunstancia el pueblo comenzó a murmurar en contra de Moisés y  preguntaban, ¿Qué vamos a beber? En el caso particular del pueblo de Israel, diremos que  es un pueblo que ha venido de tener que  obedecer al amo obligadamente.  Un pueblo maltratado fisica y psicológicamente. Que no sabe como comportarse en libertad, que espera de una forma equivocada que Dios se haga cargo de todo; que  piensan que porque ya han sufrido lo suficiente y han creído, lo merecen todo.

 En ocasiones reaccionamos como el pueblo de Israel, en contra de nuestra familia, de  amigos y hasta en contra de Dios ante acontecimientos que nos han amargado la vida. No, no estoy hablando de un simple dolor de cabeza o de que alguien te ha maltrato hoy.  Estoy hablando de algo mas grave que cambia  el rumbo de tu vida para siempre. De cuando pensabas que el amor  duraría para toda la vida,  de un negocio que no  resultó como  lo esperabas y que te esta llevando a la ruina, del descubrimiento de una enfermedad crónica en plena juventud,  de la pérdida trágica de un ser querido, del nacimiento de un hijo discapacitado, de una traición, etc. Todo esto que ocurre cuando no lo esperamos, cuando pensamos que todo esta en su lugar y que la vida nos sonríe. De cuando  buscamos explicaciones donde no las hay.  De cuando nos preguntamos  ¿Por qué a mi? “Ahora que le estoy buscando”, “ahora que estoy en sus caminos”, “ahora que creo en El”. De cuando nos preguntamos si Dios nos ama  en verdad,si nos ha abandonado, o  si es un castigo.   Ante la falta de respuestas  rápidas pretendemos que Su presencia anule las emociones para que aún frente al dolor éste no duela y encontrar asi el consuelo de Dios donde no existe. Entonces la pregunta se nos hace necesaria:   ¿Podrá el Señor endulzar las aguas antes de que yo llegue? ó ¿Podrá Dios desviar todo mal de mi vida para siempre?

Moisés clamó al Señor, y él le mostró un pedazo de madera, el cual echó Moisés al agua, y al instante el agua se volvió dulce (NVI) y el pueblo pudo tomar agua.  Los comentaristas coinciden en el hecho de que  la madera que fue echada en las fuentes no tenía propiedades para hacer el agua potable. Dios obró y  la endulzó. No abrió  otra fuente, no la cambió,solamente suavizó  los aspectos más desagradables, más hirientes; de tal forma que el agua pudiera al menos, beberse. Situacion diferente a ésta es cuando mas adelante  leemos que el pueblo llega a Elim en donde había doce manantiales y setenta palmeras.  Lo que significa que Dios no quitará, pero si endulzará las experiencias amargas de la vida.

Es ahí donde el amor a Dios toma lugar en un contexto no ideal, no solo cuando todo esta bajo control sino mas bien en un mundo  en el que gente real vive y esta expuesta a todo tipo de situaciones. Es reconocer a Dios en todo lo que viene a nosotros. En lo dulce, en lo amargo. De tal  modo que  podemos decir  como  el apostol Juan a Pedro: “¡ Es el Señor!”  aún cuando estemos muertos de miedo y no hallamos  pescado nada en toda la noche.

El pasaje que nos ocupa nos da una razón para ello y nos dice que en ese lugar el Señor los puso a prueba…y les dijo:” Yo soy Jehová tu sanador.”  El Señor quiere que el pueblo entienda que es posible que cuando creamos que ya lo hemos logrado todo tengamos  aflicciones, dificultades, desaveniencias, malos entendidos, proyectos arruinados  y malos “amigos”. Que Dios es suficiente  tanto  en los grandes problemas como en  la necesidad de conseguir el  alimento cotidiano. Que las desiluciones  son  inevitables  y en su primer tramo, amargas. Tales  situaciones  deben llevarnos a la superación, a conocer mejor y a depender de Dios quien usa nuestras dificultades para fortalecernos y no para amargarnos. Para  evitar que seamos envenenados de orgullo, de vanidad y de autosuficiencia.

En este evento Dios demuestra al pueblo su poder y  autoridad y nos enseña que  el Señor no puede ser descartado de las cosas temporales pues Él esta en las situaciones mas aflictivas y dolorosas de la vida y es  Él  quien allana los caminos mas escarpados.

¿Hay alguien que todavía crea que el dolor no llegará? Es muy probable. Sin embargo, para otros, la buena racha todavía no llega.

El Señor promete que todo será para bien si le amamos a Él al punto de escuchar su voz, hacer lo que es justo y guardar Su  Palabra. Entonces vendrá y  sanará nuestras heridas aún cuando la vida nos sea de amargo sabor.

 “A Ti miran los ojos de todos, y a su tiempo Tú les das su alimento.  Abres Tu mano,y sacias el deseo de todo ser viviente.”Salmos  145: 15-16

El Cocinero de Dios.

mayo 18, 2013

Fué en una clase de formación espiritual en donde escuché por primera vez de Nicolás Herman, un Carmelita Descalzo del siglo XVII conocido mas tarde como el Hermano Lorenzo de la Resurrección. Su biografía me impactó ya que durante ese tiempo mis hijos estaban  pequeños y comenzaban a ir a la escuela; las tareas, unformes listos y proyectos escolares retrasaban -aún mas-  mis responsabilidades en la cocina. Además,  ¡ Tenía tantas cosas que hacer en la iglesia! Por si fuera poco,  unos meses antes de tomar la clase  me había visto en la necesidad de buscar un empleo.

El profesor de dicha clase comenzó contándonos acerca de la vida de Nicolás quien  se alistó en el ejército y al sufrir una herida severa en una de las batallas se vió obligado  a abandonar la vida de soldado. A la edad de dieciocho años se convirtió a Cristo al contemplar en pleno invierno,  un árbol deshojado y sin aparente  vida; lo que le llevó a pensar en  que al llegar la primavera, sus hojas serían renovadas y que aparecerían las flores y el fruto. Esta sencilla observación le  hizo reflexionar en el poder de Dios  que  le transformaría para siempre y que le hizo   entender que él era como ese árbol. Podía experimentar un renacer intenso si le permitía a Cristo manifestar, en su interior, la vida que promete a aquellos que creen en su Nombre.

Mas tarde se desempeñó como  el criado de un tesorero de nombre M. Fieubert. Pero sentía que no lograba ser un buen siervo, sino mas bien se consideraba así mismo como un compañero torpe y que rompía todo.Razón por la cual tuvo el deseo de ser recibido en un monasterio; pensaba que allí podía ser mas inteligente y tendría la oportunidad de superar sus flaquezas. Su primera asignación fue la cocina, lo cual-  al igual que yo- detestaba con todo su ser.

Cojeaba mucho debido a las heridas recibidas durante la guerra,sin embargo cumplía con todas sus tareas como cocinero y lavaplatos del monasterio. Aunque  participaba de la rutina que era parte de la vida del monasterio, descubrió que no recibía mucho beneficio al repetir las oraciones y las rutinas asignadas para esos periodos pues llegó a notar que lo peor de él salía a flote una vez entrando en la cocina: La premura, el ruido, las demandas,el desorden y  los platos sucios, le hacían sentirse fracasado en su vida espiritual.  Entonces, en un esfuerzo intencional por no perder la comunión con Dios comenzó a orar mientras cocinaba. Fue en la cocina, donde descubrió que nuestra santificación no depende del cambio de actividades, sino de hacer para Dios todo aquello que comunmente haríamos para nosotros mismos. Esta práctica le llevó a  expresar que era un gran engaño pensar que los momentos dedicados a la oración eran diferentes de cualquier otro momento. Leí mas tarde acerca de él, de su vida de oración y de lo que él llamaba su experimento de vivir “La presencia de Dios” a cada instante.

¡Ah!¡ Que tremendo testimonio fué  para mi!

Descubrí que de  nada nos sirve  habitar en la casa de Dios, estar involucrados en mil proyectos eclesiales, de tener buenas rutinas, e incluso una vida moral aceptable además de  dar consejos a diestra y siniestra, si -como he escrito en entregas anteriores-, no logramos vencer al momento de estar ante las situaciones que nos causan gran aversión. Pensar y hablar de lo que tenemos bien dominado o que es parte de nuestro carácter y que no nos demanda gran esfuerzo, es fácil.  Pero enfrentar intencionalmente aquello que nos saca de balance, que nos enoja,  que nos duele, es otra cosa. Por lo general hablamos a todo el mundo de  nuestra generosidad pero no de nuestra  tacañería, de nuestra disciplina pero no de cuando hacemos las cosas al  “ahí se va” y a la carrera; de nuestra responsabilidad usando algunas excusas;  de nuestra prudencia haciendo alguna  crítica; de nuestra felicidad y alegría de vivir y  no de cómo nos  evadimos de ciertas circunstancias ; de nuestra humildad pero no de cómo buscamos ávida y a costa de lo que sea la fama y la aprobación de los demás; de nuestro amor al prójimo,  pero no de nuestro desprecio a personajes de la vida política y de algunos de la farándula; de nuestra compasión, pero no de nuestro lujo innecesario; de lo bueno que es trabajar, pero no de nuestra falta de rendimiento y productividad; de ser gentiles con todos, pero no de nuestras malas reacciones; de servir, de orar, de ayunar, pero no de vivir.

El  hermano Lorenzo dijo que era necesario poner nuestra confianza en Dios, dejando de lado todos los otros cuidados de la vida, e incluso algunas formas particulares de devoción, aunque sean muy buenas, y que nos comprometemos en ellas muchas veces de manera irrazonable  e incluso para torcerle el brazo a Dios con nuestras súplicas y penitencias. Ese tipo de devoción es solo un medio para lograr un fin; cuando lo que realmente debemos hacer es buscarle a El, solo a El y nada más, ni siquiera sus dones.

Algunas personas en su deseo de orar mas fervientemente hoy hablan de horarios, de levantarse de madrugada, de comprometerse a orar por otros, de prometer y  de ese modo, verse “obligados” a orar. Para el hermano Lorenzo no había tal separación. No habían tiempos de oración porque su vida completa experimentaba la presencia de Dios contanstemente. Del mismo modo que cumplía con sus deberes en la cocina y  en los apuros mas grandes perseveraba en él la disposición a lo celestial. El ruido y el desorden de la cocina mientras varias personas le pedían al mismo tiempo cosas diferentes, le hacían tener la misma tranquilidad en Dios como si estuviera de rodillas orando. «El secreto de mi vida —comentaba— es que he logrado vivir como si a la tierra la habitaran solamente dos personas: Dios y yo». Juntos, Lorenzo y el Señor cocinaban, realizaban las compras, fregaban los pisos, limpiaban las ollas y soportaban el desprecio de otros que se consideraban más importantes. A menudo recordaba que Dios no considera la grandeza del trabajo ejecutado sino el amor con el que ha sido realizado y decía que todas las cosas son posibles para aquel que cree, son menos difíciles para el que tiene esperanza y son mas fáciles para aquel que ama, y aún más fáciles para el que persevera en la práctica de estas tres virtudes.

El hermano Lorenzo logró disciplinar la mente y el corazón de tal modo que los quehaceres cotidianos fueron su mejor ofrenda y sacrificio de alabanza a Dios.Cuando fallaba en su deber, simplemente confesaba su falta, diciéndole a Dios: “Nunca lo haré de otra manera si no me ayudas; tú debes evitar mi caída y reparar lo que he hecho mal” Después de esta confesión ya no se preocupaba más.

Quienes le conocieron refieren que él se sentía contento cuando podía,  incluso, levantar algo del suelo por amor a Dios. Un ejemplo mas, de lo que es  una vida santa: algo que es tan enteramente natural como el rostro resplandeciente de Moisés después de estar en la presencia de Dios de quien todos se sorprendieron al ver su brillo  y sin embargo Moisés ni siquiera lo había notado.(Exodo 34:29-35) Es la clase de santidad que nos conduce a nuevos niveles y que no nos deja conformarnos y exclamar ¿Quién acampará en la ladera del monte santo?  sino mas bien,  ¿Quién subirá al monte del Señor? ( Salmos 24:3 BLA)  Una vida ascendente y que no se conforma con el ascetismo de mediana altura, que no se siente mas santo por estar rodeado de gente  buena, que no se siente satisfecho y se alaba así mismo por haber  llegado un kilómetro mas que otros, que no se cree ni maestro, ni guía de nadie, sino un escalador mas cuyo guía montañero es Jesucristo mismo. Es quien ha llegado a exclamar como San Pablo, “ !!Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? Somos pues, llamados  a un cristianismo  no de banca sino de práctica que ha de desarrollarse aquí, en la tierra y ahora. Recordemos que  del concepto que tengamos acerca de vivir la vida cristiana dependerá la calidad de la misma. Es, agradarle a cada momento de nuestra vida o  como bien se ha dicho: “El ayuno es santo, pero la comida también lo es; la oración es santa, pero el trabajo también lo es; el celibato es santo, pero el matrimonio es un santo estado; la soledad es santa, pero la convivencia también lo es; la conciencia es santa, pero el sueño también lo es; el alma es santa pero el cuerpo también lo es.”

Mientras algunos Carmelitas hacian hincapié con respecto a un cambio de estilo de vida e insistían en un regreso al desierto, el hermano Lorenzo combinó las actividades de la vida diaria con la oración logrando transformar su cocina y vida en un altar para Dios. El cristiano de hoy deberá reconocer que el culto  no basta si no contiene un énfasis individual y práctico; Una combinación de adoración e integridad personal. ¿Es nuestra vida asi? ¿Qué situación te saca de tus casillas? ¿Qué es lo que mas detestas hacer?¿Sigues viviendo cuesta arriba?  El apostol San Pablo, por su parte, invita a  llevar cautivo todo pensamiento  a la obediencia a Cristo que es en donde radica el verdadero yo.

La falta de sofisticación y preparación teológica del hermano Lorenzo le resultaron singularmente favorables, pues fijó sus ojos en la persona de Dios con una devoción poco común entre los hombres que le rodeaban. Su pensamiento fue compilado  por José de Beaufort ,  quien coleccionó las cartas y las notas de el hermano Lorenzo y  guardó un registro escrito de sus conversaciones. Durante los quince años que estuvo  empleado en el monasterio, por la gracia de Dios, Lorenzo  hizo bien su trabajo, y encontró que todo había sido fácil y que fue ése humilde servicio lo que lo llevó a ser conocido como “El Cocinero de Dios”.

“Y todo lo que hacéis, de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por medio de El a Dios el Padre.” Colosenses 3:17

Factor Miedo

marzo 9, 2013

Para escribir esta entrega,  tuve que vencer algunos temores. ¿Cómo lo logre?  Enfrentando mis más profundos terrores, lo cual no me fue nada fácil.

El primero de ellos fue el vencer el temor de  haber sido olvidada después de tres meses de no escribir (Atazagorafobia) y  que estas líneas que hasta hoy escribo sean completamente ignoradas, dando como resultado  que todo el esfuerzo de tres años  haya sido un verdadero  fracaso (Atiquifobia).  

Pero…¿ Qué es  el miedo? El diccionario lo define como: ” Sensación de alerta y angustia por un riesgo o daño real o imaginario.”  Puede ser racional o irracional. Un ejemplo de  miedo irracional sería el que tiene mi perro cuando  hago uso la  secadora de cabello, ¿O será a mi cabello? En todo caso, prefiero pensar que padece de Caligynefobia; osea, miedo a las mujeres hermosas y bien peinadas…¡En fin! Cuando el  miedo  llega a extremos puede convertirse en fobia:  <Aversión obsesiva a alguien o a algo>  Uno de los personajes que me recuerda este comportamiento es la tía Josephine, de la cinta Una serie de eventos desafortunados; sin duda  ¡Toda una heroína ! porque entre otras fobias, no cocina nada caliente porque  tiene miedo a que la estufa estalle de pronto en llamas y a que el refrigerardor le caiga encima y la aplaste.

Lo cierto es que  al cocinar  nos enfrentamos a diversos peligros. Y yo me pregunto, ¿Quién quiere a estas alturas  poner en peligro su vida?  Al cocinar te puedes  quebrar una uña, machucar los dedos, resbalar, cortar, quemar, axficiar, intoxicar y hasta electrocutar. Pero no solo te arriesgas  físicamente, también  puedes poner en peligro tu bienestar psíquico de tal modo que padezcas de  fatiga mental, aislamiento, ansiedad, insomio, depresión y  estrés; mismos que repercutirán sin duda en tu vida conyugal. Todo esto puede llevarte al extremo de sufrir alguna fobia, lo cual no sería nada raro ya que se cree que uno, de cada nueve adultos padece de alguna. Los síntomas  suelen ser: aumento de la frecuencia cardíaca, sensación de mareo o desmayo, temblor o estremecimiento, sensación de atragantamiento y sudores.

Hay quienes nos sugieren que nuestros miedos son infundidos desde la infancia. Lo cual trae a mi memoria- y seguramente a la tuya-, cuando te encargaron cuidar la leche que se derramó a pesar de que tu mamá te advirtió que acababa de lavar la estufa; o cuando  inútilmente te encargaron agregar  mas agua a los frijoles para que no se quemaran; o cuando se te cayó el pan o las tortillas a media calle. ¡ Todo por andar jugando!  La imagen de  una yema de huevo que chorrea entre tus dedos y llega al piso recién trapeado; de una tortilla quemada que tizna el mantel recién lavado; de un café aguado que no convence a nadie, y de unos  ojos llorosos y recién tallados de chile, tienen el potencial de crear estos traumas.

He aquí algunos ejemplos  de fobias  relacionadas con la cocina, muy al estilo de la prófuga de la cocina:

Agorafobia          –Miedo a las multitudes y  los lugares públicos, como  los supermercados.

Alectorofobia   -Miedo a los pollos. Sobre todo si te has creído que esta bien cocido y cuando lo sirves resulta que  esta mas crudo que el invierno.

Carnofobia         – Miedo a la carne y a que te  quede tan desabrida que ni  los zopilotes se la quieran  comer.

Ictiofobia             –Miedo al pescado, al olor que despide al cocinarlo y a que  te salpique de aceite echando a perder tu blusa  favorita de un aletazo ¡De terror!

Arsonfobia          –Miedo al fuego….¿Un asado? ¡Impensable!

Lacanofobia      –Miedo a los vegetales. Los síntomas son: boca seca, náuseas, escalofríos, ansiedad,  dificultad para cocinarlos y después…. ¡Para  tragártelos!

alodoxafobia      -Miedo a las opiniones que se viertan sobre la comida que has preparado.

 Deipnofobia:    – Miedo a las cenas y a que  las conversaciones  se alarguen y termines tu sola lavando los trastes a las tres de la mañana.

Si tu eres una  prófuga(o) de la cocina y te has identificado con alguna de estas fobias, es normal. Ahora que  si ya tienes miedo a estar siendo observada(o) constantemente  por un pato; estás grave y necesitas atención inmediata (Anatidofobia)

Sin embargo, todas estas fobias bien pueden reducirse en una sola: La llamada  Megeirocofobia  y que es, nada mas y nada menos que  “ Miedo a cocinar” ¡ Asi es!  Ya imagino lo que estás pensando. En mi caso, este descubrimiento ha llegado demaciado tarde.

Lo cierto es que las  fobias son las causantes de ausentismo, cancelaciones de viaje y pérdidas en los negocios.

El programa televisivo Fear factor (2001) se distinguó por poner a prueba  a sus competidores de una manera  singular pues eran confrontados con los temores mas comunes que padece el ser humano.  En su versión americana- el anfitrión Joe Rogan- comenzaba el programa de esta forma:

“Soy Joe Rogan, y éste es Factor Miedo. Las acrobacias que están a punto de ver fueron diseñadas y supervisadas por profesionales. Son extremadamente peligrosas y no pueden ser intentadas por cualquier persona, en cualquier lugar, en cualquier momento.”

En la primer etapa del programa los competidores eran probados físicamente; en una segunda etapa, mentalmente. La tercera etapa era una combinación de ambas que incluía miedo a las alturas, agua y vehículos en movimiento. Al terminar el programa quienes habían sobrepasado las pruebas podían ser confirmados con la tan esperada  frase ,

“Evidentemente; el miedo, no es un factor para ti.”

Antes de mencionar el pasaje bíblico debo decir que el segundo temor que enfrenté al escribir ésta entrega fue precisamente el de  abordar dicho pasaje localizado en  Marcos 16:17-18  A pesar de  los comentarios que arroja la crítica textual sobre el particular y  que  dan  por terminado dicho evangelio en el versículo 8, me parece que ésta porción contiene una enseñanza que no debemos desaprovechar.

Otro temor vencido fue el pensar que  mis compañeros estudiosos, teólogos,  doctores y expertos en éstos temas me criticaran; pero  después de meditarlo bien, me dí cuenta que mi temor era sin fundamento  ya que ninguno de ellos lee lo que ésta  humilde aprendíz  a duras  penas pueda  escribir al respecto.  Entonces puse manos a la obra, o mejor dicho ¡Al teclado!

El pasaje nos dice que Jesús se les apareció a los once discípulos estando ellos sentados a la mesa. Que les reprochó su incredulidad y dureza de corazón al no haber creído a los que le habían visto resucitado. Entonces les dijo: ” Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo , mas el que no creyere será condenado ”  luego, les  mencionó las señales que seguirián a los que creyeran,

“En mi nombre expulsarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas;tomarán en sus manos serpientes; y cuando beban algo venenoso, no les hará daño alguno; pondrán las manos sobre los enfermos y éstos recobrarán la salud”.

Esta sentencia reune a mi parecer un desafío al estilo Factor Miedo  ya que requiere de  sobre pasar  pruebas  físicas, mentales y por supuesto espirituales. Inmediatamente me imagino a los discípulos teniendo contacto con personas cuyas enfermedades son altamente contagiosas. Los veo poner sus manos en ellos, es más, ¡abrazarlos! Luego los veo en una cisterna llena de serpientes y a éstas, moviendo los bordes posteriores de sus escamas al tiempo que sus músculos impulsan amenazantes sus movimientos  hacia adelante hasta lograr enrollarse entre los brazos y piernas de los discípulos; también, los veo  comiendo  algo desagradable y mortal; o que tal perdidos en el fin del mundo, interactuando con otras razas y sus extrañas costumbres pero sin traductor; por último, luchando contra fuerzas demoníacas. Sin embargo, lo interesante de este pasaje no radica en  éstas señales, sino en  ¿Cómo podría Jesús enviar a un pequeño grupo de hombres miedosos, incrédulos y nada profesionales  que además no contaban con la audacia  ni   los recursos necesarios para  conquistar el mundo? No se me ocurre otro resultado que el fracaso total.

Debemos recordar que estas palabras son  adjudicadas a Jesucristo mismo, quien venciendo todo temor, padeció y murió desde las nueve de la mañana hasta las tres de la tarde con la fe puesta en  la promesa que el  Padre le levantaría de los muertos al tercer día. Es por eso, que  con tal autoridad les envia aun comprendiendo que el miedo al ridículo, al fracaso, al sufrimiento y  a la muerte les evitaría salir al mundo. Pero ellos  creyeron en sus palabras, obedecieron y  esperaron la venida del Espíritu Santo quien los llenó de poder.  Fue entonces cuando en vez de cobardía se llenaron de amor por las almas y valor ante el peligro, no tuvieron tiempo para pensar en enemigos imaginarios, afrontaron la adversidad con valentía, abrazaron la aventura y el autosacrificio de modo que hasta las contingencias les fueron agradables. Sin embargo, a San Pablo le costó la cabeza y a San Pedro la crucifixión, otros mas fueron aserrados. Todos ellos ya, han recibido la vida eterna y gracias a ellos el evangelio se  expandió hasta nosotros.

Hace algún tiempo escuché una anécdota sobre una persona que se afamaba diciendo lo feliz que estaba por haber sido llamado a servir en los Estados Unidos. Habló y habló de los trámites que tuvo que sortear, de las tristezas y  temores que tuvo que vencer al separarse de su familia, al tener que  subirse al avión y al no entender inglés. Al finalizar le dió gracias a Dios por haber vencido tantas pruebas y  vivir bien. Cuando termino de dar su testimonio. Solo se escuchó una voz que dijo,

-“Que bueno que no le llamó Dios a Haití, a Uganda o a Somalía.”

¿Habría respondido con el mismo entusiasmo y diligencia  al llamado? o tal vez ¿ el miedo a la pobreza, la guerras, el rechazo al evangelio, las enfermedades y al vudú se lo hubieran impedido? ¡Cuán convencional y predecible resulta para algunos el llamado  al ministerio en estos dias!

Recuerdo el tiempo cuando el Señor me llamó a su servicio. ¡Tenía tantas preguntas y temores!  Al conversar con mis compañeros de estudios  coincidimos en una cosa, y era el hecho de que ninguno -de los que estabamos seguros de nuestro llamamiento- habíamos deseado antes tenerlo. ¿La razón? Creo que teníamos un profundo  sentimiento de responsabilidad sobre lo que el llamado divino requiere: Dios no espera gente acomedida que llegue al ministerio porque tienen algo que dar o porque las circunstancias de la vida -educación o talentos- lo han llevado hasta ahí. Dios usa a  quienes ha llamado y a quien pueda aceptar un compromiso real; porque la tarea es ardua, es valiente, requiere de decisión, disciplina, fortaleza, sacrificio, heroísmo; porque es luchar  en contra de  las fuerzas de las tinieblas, porque  es olvidarse de sí mismo y  darlo todo por su causa. Entonces descubrimos que ninguno esta capacitado y que  todos comenzamos como los discípulos descritos en este pasaje: Incrédulos de las maravillas que Dios pueda obrar a través de nosotros. Porque no es por nuestra propia fuerza o valor, sino por  la fe puesta en Jesucristo  y por el poder de Su Espíritu que nos capacita y nos ayuda a vencer el miedo. De este modo  vamos al mundo  impulsados por Su amor y en Su Nombre.

Ahora bien, cabe aclarar que el mandato es ir al mundo a predicar el evangelio, y no el de ir al mundo a montar un espectáculo para que la gente se convierta y crea. No nos predicamos a nosotros mismos, ni predicamos milagros; predicamos a Cristo y a éste crucificado (1 Corintios 1:23) Si los discípulos habrían de beber alguna cosa mortífera, no lo sería a sabiendas. El Señor cuidaría de ellos cuando El se convirtiera en el motivo  principal de sus vidas y  predicación. Solo Jesús quien puede conquistar al mundo por su Nombre nos lleva a una  victoria inicial: la gran batalla de vencer primeramente lo peor de nosotros mismos para luego vivir lo mejor que podamos  para ser usados por El.

El temor a la crítica, a la burla, a la calumnia, a la competencia desleal, a la ignominia, a la escases, a la soledad y  al desamparo -solo por citar algunos- son temores legítimos que los llamados debemos afrontrar asidos fuertemente de su brazo poderoso día a día. Oswald Chambers lo describe así, ” No tenemos un llamamiento a mantenernos aferrados a algun lugar y no hacer nada, sino a trabajar con determinación, sabiendo con garantía que Dios nunca será derrotado”  Si confianmos en El, no ha de dejarnos sin su protección.

Durante éstos años de servicio, mi esposo y yo nos hemos   dado cuenta – como muchos mas- que  los recursos económicos  que pudieramos  poseer hoy no son  la solución a nuestras ansiedades; que  los conocimientos y talentos que poseemos no son el camino al éxito; que gozar de una buena salud no es la solución a nuestro deseo de trascender; que  el vigor y la fortaleza empleadas  a través de los años no son la solución a nuestras inquietudes; y que incluso, el amor por quienes  servimos, no es la solución a nuestras desilusiones y sufrimientos. Solamente Dios y la fe en El, son la solución – solución divina- para todos nuestros problemas y temores.

En cuanto al pasaje solo me queda especular como algunos comentaristas, que quien agregó esta nota final tuvo el temor de que el evangelio no terminara como debiera y en su lugar agregó una nota inspiradora y de victoria para las generaciones futuras.

El mundo esta lleno de personas que han sido llamadas a servirle y se acobardan ante las primeras dificultades. ¿Eres tú uno de ellos? ¿Responderás a Su llamado venciendo los temores?

Si confias en El hoy,  los milagros y las maravillas que estas apunto de ver en tu vida y en la de otros , han sido diseñadas y supervisadas por Un Profesional,   las cuales  son extremadamente peligrosas y  pueden ser intentadas por cualquier persona que responda afirmativamente a Su llamado creyendo  en El, en cualquier lugar y en cualquier momento. Solo de esta manera será  evidente para todo el mundo y  criatura  que el miedo, no es un factor para tí.


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