Lavando los Platos

Por lo regular, una Prófuga de la cocina que NUNCA cocina, mantiene esta área impecable. No, no hay ollas hirviendo y el horno mantiene todavía un olor a nuevo. Nunca se ha usado el extractor de aire y el exprimidor de jugos sigue en su caja desde el día de la boda. La labor del refrigerador se limita a hacer hielo y guardar una caja de supositorios. Lo mejor de todo es que dicha prófuga, no tiene problemas de que la visiten a deshoras, porque la cocina siempre esta limpia.

En cambio, la prófuga que TIENE que cocinar, se enfrenta a la agonía de tener que limpiar y lavar todos los vasos, platos y cacharros que usó durante el día.  A medida que pasa el tiempo va creando “atajos” para no pasar tanto tiempo en la cocina. Para explicar esta conducta, he elaborado la siguiente clasificación:

Prófuga Artista.- Es quien crea verdaderas  esculturas y obras de arte al ir acumulando trastos sucios que va colocando unos sobre otros sin que caigan al suelo: Platos hondos con residuos del caldo de ayer, la temida olla del mole y el sarten donde se frio el pescado; el vaso de la licuadora y todos los platos de la comida de hoy.

Prófuga Astronauta.- Ingresar en su cocina es como si abordaras una nave espacial debido a que casi todo esta cubierto con papel aluminio: hornillas, comales y media pared. En su refrigerador, guarda platos con sobrantes de comida hasta que se desintegran.

Prófuga Ambientalista.- Es quien defiende la teoría de que las verduras y frutas no se lavan con jabón porque además de perder su sabor, el uso de detergente es malo para la salud y el medio ambiente. Limpiar y desinfectar los utensilios así como las superficies de la cocina, es impensable.

Prófuga Arqueologa.- En su alacena y refrigerador puedes encontrar toda una colección de recipientes con carne petrificada, pan duro y enlatados con fecha de caducidad vencida.

Prófuga Filósofa.- Es quien reflexiona: ” Si de todas maneras la comida se va a descomponer y revolver en el estómago, ¿Para qué lavo bien y separo los trastos?”

Prófuga Gourmet.-Asegura que a los sartenes y ollas se les tiene que dejar que vayan creando un teflón natural de cochambre para mejorar el sabor de la comida.

Prófuga Historiadora.- Es quien comenta, “¡Para que tanta limpieza, si los habitantes de la edad de las cavernas ni las manos se lavaban!”

Prófuga Químico-farmacobióloga.- En su refrigerador puedes encontrar muestras de hongos, moho y microorganismos vivos; alimentos en diferentes etapas de descomposición hasta que llegan a punto de penicilina. Tortillas y pan enmohecidos, leche cuajada, salsas y frijoles agrios,etc.

Prófuga Religiosa.- No lava bien los platos pues asegura que descubre en ellos mensajes y apariciones milagrosas productos de la grasa y el cochambre.

Prófuga Psicóloga.- Aconseja que a los trastos hay que darles tiempo….sin presiones….sin prisas…para que se remojen bien.

Un ejemplo bien puede ser la historia de dos chicas que eran hermanas: Purita y Flojina, de 19 y 18 años respectivamente. Ambas, salieron de su casa para estudiar en otra ciudad la universidad.

El año que Purita estuvo viviendo sola, demostró que la buena educación que le había dado su mamá- Doña Dolores- estaba dando sus frutos. El departamento parecía la suite de un lujoso hotel. La cama tendida impecable, invitaba a recostarse en ella; el baño y la sala, parecían fotografías de un catálogo de muebles para el hogar. Cada cosa en su sitio y nada de platos sucios. Cuando Flojina llegó a compartir el departamento, la situación cambio. La cama se convirtió en un pleito de perros; el baño, en tendedero de vecindad; la sala,  en callejón de indigentes y una  columna de trastos sucios apuntalaba el techo de la cocina.

En vista de que la virtud de Flojina no era la limpieza, Purita decidió dividir el departamento en dos: el área super ordenada de Purita, y la zona de guerra de Flojina. Los trastos, también fueron divididos por obvias razones no sin antes lanzarle un ultimátum,

– Flo…mi mamá nos visitará un día de estos y ….¡Ya te veré corriendo para arreglar y limpiar todo tu tiradero!

Al cumplirse la primera semana, Flojina había agotado todos los platos limpios y no tenia en donde comer. Le pidió entonces a Purita con voz llorosa y como una táctica de guerra bien planeada, le prestara unos platos,

-“Sólo para la comida de hoy”- Le aseguró.

Purita accedió pensando ingenuamente que los lavaría y se los regresaría al terminar de usarlos, pero como en la guerra y en el amor todo se vale, eso no ocurrió. Cuando a Purita le quedaban solo una taza, un plato  y una cuchara, decidió no prestarle mas.  Debido a esto,  Flojina se vió en la necesidad de comprar platos desechables cerrando los ojos y el olfato a las docenas de trastos sucios que tenía agazapados en su recamara. Cuando el presupuesto ya no daba para seguir comprando los desechables, Flojina le propuso una negociación. Un intercambio de rehenes sería la solución. Le daría todos los trastos sucios a cambio de su ayuda en tareas escolares. Purita, se negó. Entonces, le pidió le alquilara la última taza, plato y cuchara limpios a cambio del uso de su ipod  por una semana completa. Ante la negativa de Purita, Flojina comenzó a beber el jugo de naranja  directo del envase tetrapac, solo consumía sopa Maruchan y el resto de la comida con las manos o en servilletas.

Una llamada telefónica anunció la visita de su mamá en unas cuantas horas. Flojina no tuvo opción y comenzó a arreglar el departamento por encimita y así, poder engañar al enemigo. Espantó a los perros tendiendo la cama, ocultó a los indigentes debajo de los muebles, camufló los tendederos y castigó a la lavadora de trastos obligándola a realizar trabajos forzados.

Al llegar Dolores, le pidió a Flojina le ofreciera un vaso con agua fresca pues el calor y el cansancio del camino le hacían mas evidentes las nuevas arrugas en su frente. Flojina se apresuró a sacar un vaso de la lavadora de trastos ante la mirada de enojo de Purita. Debido a que Flojina estaba distraída haciendo muecas a Purita, no se percató que aunque la lavadora había realizado la tarea, no había podido arrancar la comida pegada de dias en los platos y vasos dejandolos todos lagrimiados y chorreados; parecían estar limpios por fuera, pero por dentro conservaban aun restos de comida. Cuando Dolores recibió el vaso con agua turbia, le hizo saber a Flojina que el día del juicio militar, había llegado.

Lo cierto es que lavar los platos es una tarea que no tiene fin y cuando crees que ya has terminado resulta que a tu hija le llegó la hora de tomarse las vitaminas, tu hijo llora por cereal y tu esposo emerge de la oficina con una taza de cafe que tomó hace cuatro horas y que tenía escondida quien sabe donde. ¿El resultado? Un vaso, un plato, dos cucharas y una taza mas que lavar. Es por eso que hay quienes no lavan -ni por equivocación- una cuchara y también hay quienes lavan todo, pero lo hacen mal, o a medias.

La Sagrada Escritura nos presenta a los peores lavadores de trastes.

En Mateo 23:23-27 encontramos al Señor Jesús acusando a los escribas y fariseos de limpiar el vaso y el plato solo por fuera, dejando la impureza dentro de los recipientes.

Ambos grupos-escribas y fariseos- eran conocedores a profundidad de la escritura y defensores en todo momento de la ley de Moisés; sin embargo, a pesar de enseñar a un Dios omnipotente, lleno de justicia y misericordia, no lograban ser ejemplo de ello en sus propias vidas. Despreciaban a los pecadores y creían engañar a la gente con sus acciones religiosas y apariencia de piedad. Buscaban siempre el ser vistos por los demas orando y dando generosas limosnas. El pueblo prefería escuchar a Jesús porque “les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas” (Mateo 7:29)  Los evangelios nos muestran que Jesús jamás ocultó su impaciencia y contrariedad ante la conducta hipócrita de ellos y en diferentes ocasiones les reprocha el ser egoístas, orgullosos, codiciosos, rapaces y de vivir  vidas inútiles.

Te ofrezco la idea de que cada día, tu y yo, nos guste o no, lavamos los platos.

Al igual que a los fariseos y escribas, el Señor observa nuestra actuar.¿Dejamos los trastos rechinando de limpios o  solo limpiamos por encimita, tratando de engañar a los demas? , ¿nos presentamos con apariencia de piedad cada domingo, pero en la semana nuestras obras son malas? ¿Mostramos obras piadosas con intenciones de maldad?  Hacerlo no solo nos hace mentirosos sino vivir en la mentira. Así como un plato sucio no engaña a nadie, lo mismo resulta con quien pretende engañar a una congregación, al mundo entero o a Dios.  Si buscamos cumplir deberes eclesiales para adquirir cierto reconocimiento o prestigio estamos entonces siendo seguidores de los fariseos y no de Cristo. Debemos asegurarnos de que ademas de  asistir al templo, ofrendar y  estar  involucrados en actividades religiosas, es necesario tener  una relación personal con Dios. Solo en El, nuestras intenciones y propósitos nos impulsan a mirar a Dios primordialmente y a nuestros semejantes como lo mas amado , del amado de Dios. Mostrar al mundo un rostro bifronte nos hace ciegos y nos impide toda posibilidad de auto-medicarnos; también, nos incapacita para presentar un evangelio claro, brillante y transparente. Recordemos que el día llegará cuando el Señor revise si hemos hecho bien la tarea, o solo para cubrir las apariencias.

Otra lección práctica sería el estar conscientes que una vida limpia y apartada, tiene que ver también  con platos limpios y casa ordenada. Sería contradictorio predicar santidad y vivir en la inmundicia. Peor  sería predicar pureza, vivir en la pulcritud, pero a costa del mal humor y del desprecio por los que no viven como nosotros.

Imaginemos por un momento un vaso limpio por fuera pero sucio por dentro. ¿Tomarías en el?  Definitivamente no. Pero, ¿Qué sucedería si un vaso estuviera limpio por dentro y sucio por fuera, tomarías en el? Creo que coincidimos en que preferiríamos un vaso totalmente limpio. De igual forma, el Señor espera de nosotros congruencia con lo que creemos, enseñamos, decimos y vivimos. Que el Señor nos ayude.

“Lávame de toda mi maldad, y límpiame de mi pecado” Salmos 51:2 NVI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: