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De la Cama al Servicio.

marzo 19, 2016

 

“Enero y febrero: desviejadero,  ¡ Viviré un año mas!”

Era lo que mi abuela decía cada año,  y ansiosa, esperaba la llegada de la primavera. Aunque consciente de que Matusalén  murió por la ley de la grave-edad , mi abue con sus mas de 80 años lo celebraba por todo lo alto y es que bien se sabe  que en los meses de frío intenso los catarros pueden llevar a los ancianos a “pasar a mejor vida.” Esa era, en parte, la razón por la cual ella era un experta en temas de remedios caseros para aliviar el catarro y las friebres.

En cuanto a como contrarrestar la fiebre mi abuela echaba mano de dos  procedimientos básicos: Refrescarse y sudar.  Refrescarse, al tomar un baño con agua tibia para ayudar a bajar el calor corporal así como la alternancia de trapos húmedos  y fríos en la nuca y frente. Sudar, con una taza caliente de té de jengibre o con un caldo colorado bien picante por aquello de las bondades de la capsaicina. Pero cuando ella era la enferma, la situación era de lamentarse porque con fiebre y todo tenía ella misma que aplicarse los remedios y a su edad era super complicado caminar hasta la cocina para prepararse al menos el té. Y aunque la cocina era lo suyo, alguna vez la escuché quejarse por teléfono  “Me siento tan mal que quisiera tener la cama cerca de la estufa”20160319_214636_001-1

Ya sé que estarás pensando lo mismo que yo: ¿Por qué no me se ocurrió a mi antes?,  y es que a todas en algun momento de nuestra vida, especialmente si tenemos hijos pequeños y estamos enfermas, cansadas y sin dinero quisieramos solamente alargar la mano y hacer de comer desde la cama, ¿No es cieto?  Es mas, desde este foro  le ofrezco  a nuestros amigos arquitectos que me honran al leer este humilde blog la idea de una cama secreta en la cocina; no sé, en alguna alacena, detrás de la puerta o ya de plano debajo de los anaqueles para ser usada en estos casos.

Lo cierto es que para algunas de nosotras,  la casa y sobre todo la cocina,  se ven aun mas afectadas cuando estamos enfermas y por poco que hagamos la casa no funciona igual.

En la escritura encontramos a una mujer que tiene fiebre y que es sanada por Jesus mismo (Mateo 8:14-18).  Ella era la suegra de Pedro y el milagro de su recuperación se  describe – aunque brevemente- en tres evangelios.

El evangelio de San Marcos y el de San Lucas nos dicen que después de salir de la sinagoga Jesus fue a casa de Pedro, al parecer para tomar un descanso. Al entrar a la casa Jesus ve a la suegra de Pedro postrada en cama. Entonces Jesus se acerca, le informan que tiene fiebre y le ruegan que la sane.

Algunos comentaristas nos dicen que probablemente se trataba de fiebre de Malta o incluso de Malaria tan común en aquellos tiempos. Sin embargo, algunos otros nos indican que podría haberse  tratado de algo diferente ya que la palabra usada por Jesus al reprender la enfermedad es la misma que se usó para reprender un mal espíritu. Interesante,¿No?

Normalmente, la fiebre indica que el cuerpo se encuentra luchando contra alguna infección. Pero también, puede ser el resultado de preocupaciones, temores y ansiedades. De este modo cuando algo se encuentra oculto y no podemos o no queremos decirlo, nuestro cuerpo puede expresarlo también asi.

¿Sería esa la razón por la cual Jesus le toca las manos y no la frente o la cabeza? ¿La fiebre sería un indicativo de que algo le molestaba? ¿Acaso tendría ella algun problema con el servicio a sus semejantes? Recordemos que en ningun momento se nos dice que ella se encuentra grave. Es mas, ella no pide ser sanada. Jesus es quien la ve al entrar a la casa  y se acerca a ella.

Si ese fuera el caso, quiero decir que en mas de alguna ocasión creo haberme sentido como la suegra de Pedro: “¡Me voy a acostar, me siento mal y háganle como quieran!” También, debo decir que he pasado por  momentos en los que he creído tener razones suficientes para ir a la cama con tremenda fiebre y no servirle a mi Señor. Pero los años y la fidelidad de Dios me han enseñado que en el servicio siempre encontrarás tropiezos, desiluciones, injusticias y  gente que no ayuda. Que por momentos sentirás que tu eres el único ser en el planeta que carga con todo. Y en parte se debe al hecho de que hay congregaciones en las que en lugar de bancas hay camas- imaginariamente hablando,¡ Claro!- Todo mundo tiene fiebre y solo unos pocos son los que sirven.

Sin embargo, recordemos que Jesus tocó sus manos y se levantó  a servir.

¿Cómo o qué le sirvió a Jesus y sus discípulos cuando fue sanada? No lo sabemos. Tal vez, un vaso de agua solamente  o quizás les preparó un mole o algo mas complicado. Lo cierto es que de la cama ella  saltó al servicio y lo que en un principio al leerlo nos muestra un escenario oscuro y silencioso ahora se llena de ruido y alegres vaivenes provocados por esta anciana mujer.

Qué maravilloso es tener a un Dios como el nuestro para quien el género  y la edad no son un obstáculo . En su casa hay lugar para todos y todos podemos ser útiles. Él, nos ve y sabe lo que nos aqueja y como curarlo.

Querido lector: La casa de Dios, tu vida y la comunidad en la que vives no funcionan igual sin tu servicio dedicado al Señor.¡ Hay tanto por hacer! ¡Tanta necesidad que nos rodea! El mejor servicio a Dios es el que no busca ser recompensado con nada. Busca servir en el voluntariado. Si Dios ha hecho algo por ti, tienes que hacer algo por Él através de tu servicio a otros como lo hiciera la suegra de San Pedro y si tu salud no anda del todo bien permite que Él  toque tus manos y te libere del mal.

Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres”

Efesios 6:7 NVI

 

Vitamina D

enero 15, 2016

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Porque ya no me cuezo al primer hervor,  y porque lo esencial es invisible a los ojos me fue necesario visitar al doctor en dias pasados.

De modo que ahí me tienes sentada en la sala de espera del consultorio aguardando a que llegara el Sr. Doctor.

Después de varios minutos hizo su aparición saludando rápidamente para luego sentarse  frente a la computadora  y  revisar mi expediente. Pasados varios segundos me dí cuenta que el doctor tenía la gracia del zancudo: por momentos hacía una aparición repentina para hacerme alguna pregunta y luego, apenas quería yo ahondar en la respuesta, se desaparecía detrás de la enorme  pantalla cortando así toda posibilidad de sacar a luz todos mis males.

-Dígame, señora…..Samayari , ¿Cómo se ha sentido últimamente? ¿Algún cambió?

– Es Samayoa, y no es mi apellido sino el de mi esposo, así es que no es mi culpa.- Ambos sonreímos–

-…..Pues así que digamos cambio, cambio……¿Cómo cual?

– Lo que quiero saber es si se ha sentido en algun modo diferente señora Samoyoare.

-Samayoa. – Le corregí con delicadeza- Pues no, realmente no…..ahora, que si se refiere a…..bueno, que ya pasé de los 45  y que es muy probable que la meno…

– ¡No la nombres! Que si la llamas se te aparece…..

En ese momento los dos soltamos la carcajada pues fue obvio que ni el quería ser tan directo y yo no quería ¡ni nombrarla!

Ahora bien, no pretendo contarte en este espacio el nivel de mis hormonas porque yo considero  que ese tema solo lo he de tratar con el Dr. y en momentos desesperados, con Dios. Tal vez pienses que soy anticuada, pero para mí es de mal gusto dar a conocer con lujo de detalles a medio mundo a través de las redes y de blogs como éste los síntomas de la menopausia.  ¿A quién le importa?

– Pues bien, señora Samiyeo…

– ¡Samayoa!- Insistí.

-… los resultados de sus examenes arrojan  que esta usted baja de vitamina D.

Debido a que era obvio que el Dr. tenía un problema con las letras y para estar segura le pregunté,

-¿Vitamina E?

-Vitamina D, con “D” de Dios señora Sameyouri.

En fin……

Salí del consultorio tarareando “ Te hacen falta vitaminas” y  preguntándome solo dos cosas. La primera,  qué tan malo sería estar baja de Vitamina D;  y la segunda, si el doctor sufriría de algún tipo de dislexia.

Como ya te podrás imaginar al llegar a casa indagué sobre dicha vitamina  y descubrí primeramente que la palabra vitamina proviene del Latin Vita, que significa “ Vida.”

Fue interesante descubrir que había sido obvio para la raza humana-desde los tiempos más primitivos- que los diferentes alimentos tenían influencias buenas o malas para la salud; sin embargo,  fue hasta el final del siglo XVIII cuando Lavoisier exitosamente demostró que los seres humanos y los animales eran una especie de  máquinas térmicas cuyo combustible eran precisamente los alimentos. Y finalmente aprendí que fue hasta antes de la primera guerra mundial cuando se logró aislar la vitamina A, y en 1919 la vitamin D fue decubierta por  Sir Edward Mellanby. Descubrimientos que mas tarde traspasaron las paredes de los laboratorios y se convirtieron en un tema político en Inglaterra al descubrir que el 41 por ciento de sus militares teoricamente en su mejor momento físico, resultaron no solo en mal estado de salud sino no aptos a causa de la desnutrición, ya que la falta de vitamin D da como resultado la descalcificación de los huesos, caries dental y hasta raquitismo.

De ahí  su importancia para el crecimiento, la salud, el metabolismo y el bienestar físico ya que es vital para la absorción del calcio y el fósforo en los huesos; también, fomenta la normal contracción  de los músculos y apoya el sistema nervioso.

La vitamina D se encuentra en pequeñas cantidades en el atún, el salmón, las sardinas y los lácteos. Pero principalmente  es fabricada por nosotros mismos ya que es sintetizada por la piel  cuando ésta se expone a los rayos del sol.  Razón por la cual, además de recetarme varias unidades de vitamin D el Dr. me sugirió tomar el sol unos minutos diariamente:

“¡Expongase al sol señora Samayurra! Es todo lo que necesita.”

 

El Salmo 84:11 dice “El Señor es sol y escudo; Dios nos concede honor y gloria. El Señor brinda generosamente su bondad a los que se conducen sin tacha.” (NVI)

Es maravilloso saber que nuestro Dios es sol  y que nos da vida con cada salida del astro rey  literalmente hablando.

Sin su intervención, no tendríamos alimento en nuestras mesas  pues la agricultura sería un fracaso . Los seres humanos necesitamos ser muy necios para no reconocer, que  con cada respiro que damos, Dios nos dice: Yo Soy, y tu existes gracias a mi. Pero aun mas, Él es Sol de Justicia y al exponernos ante su presencia  recibimos sus rayos de esperanza  y luz para andar los caminos mas oscuros.

Estar en contacto con Dios nos protege de las enfermedades del alma pues el calor de la presencia de su Espíritu es capaz de derretir el corazón más duro. La carencia o insuficiencia de  su presencia nos ocasiona graves trastornos: nos envejece, nos descalcifica  y no nos permite avanzar  ni pelear  las batallas que se nos presentan en la vida para alcanzar  el honor y la  gloria que sólo el Señor nos  ofrece .

Como muchos otros salmos éste nos habla de la peregrinación del pueblo de Israel y de su deseo por  regresar a los atrios de Dios (Vr. 1-2) Deseo que debemos hacer propio ya que  reconocemos que solo somos peregrinos en este mundo el cual no es de ninguna manera nuestro hogar sino hasta que lleguemos a su templo o morada celestial. Mientras tanto el nos dará las fuerzas dia con dia para alabar y bendecir su nombre ¿Qué mejor lugar hay para recibir una buena dosis de vida eterna que sus atrios?

¡Que  asombroso es saber que el sol, tan lejano de nosotros nos dé calor y vida! Así es nuestro Dios, Poderoso , Omnipresente, Inmutable.

Si te sientes morir, si deseas crecer, si dentro de tus propósitos de año nuevo esta el mantenerte en forma, mejorar tu salud y cambiar tu estado de ánimo, lo único que necesitas es tomar unos minutos al dia para en contacto con Él a través de la lectura de su palabra y la oración.  Obtendrás como resultado a Jesús mismo viviendo su vida a través de tu piel y también, vitamin D, “con D de Dios.”

“Esto infundirá salud a tu cuerpo y fortalecerá tu ser.”  Proverbios 3:8

 

 

 

 

Drive Thru.

enero 21, 2014

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El Drive Thru o  las ventanillas de autoservicio es el tipo de servicio prestado por una empresa que permite a los clientes tener acceso a servicios y a la compra de productos sin tener que salir de sus autos. Al parecer el concepto fue iniciado en los Estados Unidos en 1930, el cual -como ya sabemos-  se ha extendido a muchos países.

Según los registros ,el primero en utilizar la ventanilla de servicio  fue  The Grand National Bank of St. Louis, Missouri  en cuyo  cajero  sólo permitía hacer  depósitos .  Después,  diversas compañías o incluso centros de entretenimiento adoptaron la idea para impulsar sus negocios y abrir sus puertas respectivamente;  tal es el caso del primer autocinema  en 1933. En nuestros días podemos disfrutar de este servicio que va desde comprar la comida, depositar la correspondencia  y recoger las medicinas  hasta llegar incluso el extremo de ir a la iglesia y  presenciar  una boda o un funeral, sin tener que salir del automóbil.

Una de las compañías que ha impulsado este servicio con gran éxito en los últimos años ha sido Starbucks quien ha reutilizando  contendedores de transporte para la construcción de sus nuevos locales, los cuales además de ahorrar costos facilitan su ubicación para que de este modo y entre otras personas, cada prófuga de la cocina que  trabaja fuera de casa  pueda disfrutar “de pasadita-“ de un rico café y algo mas cada mañana.

En Mateo 21:18-22 encontramos un relato en el que  una mañana Jesus tuvo hambre cuando iba de regreso  a la ciudad de Jerusalem; y de la misma manera que tu y yo nos acercamos cuando vemos el letro de “abierto”, Jesus se acercó al ver  una higuera llena de hojas que estaba cerca del camino  para comer algo de pasadita, pero  no encontró nada.

Los higos, con su alto contenido de azúcar eran una buena elección para comenzar el dia. Los expertos nos dicen hoy que consumir una cantidad moderada de azúcar por la mañana  nos dará energía y nos evitará el deseo de  querer consumirla mas tarde, lo  que probablemente nos haga mas mal que bien.

Los estudios nos  demuestran  también que la higuera es originaria de Asia occidental  y que se fue distribuyendo mas tarde por todo el mediterráneo. Los higos eran  muy populares  en esa región y formaban parte de la dieta tanto de ricos como de pobres.  Junto con la vid, la higuera era símbolo de paz, libertad y prosperidad. Hoy los podemos degustar  tanto en platillos dulces como salados.

Pero, ¿Por qué no encontró Jesús higos? Para comprender mejor este hecho debemos  saber que  el hábito normal de la higuera es que la fruta principia a formarse en el árbol tan pronto como aparecen las hojas. También las hojas y el fruto desaparecen al mismo tiempo. En el caso que nos ocupa la higuera aparentaba tener frutos por que tenía muchas hojas; sin embargo, no los tenía porque no era tiempo de higos.

¿No sabía Jesus que no era tiempo de cosechar higos?  Veamos…..

El momento para ser aprendido  estaba cerca y hasta ese momento Jesus sólo cuenta con  un grupo no muy prometedor de discípulos,a quienes les ha enseñado a orar y a llevar el evangelio. A parte de los discípulos, le siguen multitudes que se complacen en escucharle, que le siguen porque les da de comer o porque solo quieren  experimentar sus milagros.  Al acercarse a la higuera y buscar fruto ¿Estaría Jesus acaso  pensando en Judas quien después de  3 años de caminar  con Jesus al final fue solo hojas y no dió el fruto que se esperaba de él ? No podemos saber con seguridad si estaría pensando en Judas. De lo que si estamos seguros es que el Creador del universo sabía perfectamente  de la condición de la higuera, de Judas y del pueblo judio. Es por eso que este acontencimiento ha sido considerado como  una acción simbólica que Jesus realizó  con la finalidad de mostrar   la desilusión que causó en El la nación judia y por ende, el futuro de ésta. El pueblo judio que había sido creado para que el Mesias viniera pero que al no  reconocerle  como tal, estaba a punto de llevarle a la cruz.

“Nunca jamás nazca de ti fruto” Fueron las palabras de Jesus ante tal situación, y luego la higuera se secó. Sin duda, un pasaje considerado por muchos difícil de abodar  debido precisamente a la desilusión y después al enojo que Jesus experimentó. Sin embargo aprendemos del Maestro  en primera instancia que  el enojo ante una promesa incumplida puede ser proyectado. No obstante, para algunos el comportamiento de Jesus nos causa problemas porque nos gusta ver a Jesus rodeado de niños, abrazando a una oveja y sanando a los enfermos pero no maldiciendo una higuera.  Pero si estamos en serio y buscamos un poco mas del carácter de Jesucristo encontraremos en El a un ser humano completo y al mismo tiempo a Dios. Te sugiero ver este pasaje a la par de Malaquías 3:9-10 en donde Dios maldice al pueblo  por robar al no traer los diezmos al alfolí y Mateo 25:41 cuando Jesus describe el momento en el que Dios juzgará a todo ser viviente.  En este pasaje Jesucristo muestra su autoridad con este hecho  y nos dice que  la higuera llena de hojas y sin fruto es una advertencia para quienes aparentan ser fructíferos pero no los son. Así como hay personas que transforman en trabajo verdadero, el hacer que los demás vean lo bien trabajan, y así como hay quienes con su religiosidad llaman la atención de todos aparentando estar cerca de Dios;  como la higuera, cualquier persona o cosa  inútil, esta condenada al fracaso y a ser eliminada. Al final Dios los maldecirá y se secarán.

Por otro lado, la pregunta  para quienes siguen la voluntad de Dios,  trabajan con ahínco y ni siquiera pueden cosechar un higo como Jesus es ¿Cómo seguir creyendo en medio de tanta oposición y aparente fracaso?

Los sufrimientos de años en un matrimonio que no termina de cuajar, el  sacrificio realizado para que los hijos estudien y sean profesionistas, las horas extras en el trabajo, el esfuerzo por elevar nuestra propia educación académica sin lograr obtener el puesto deseado y  los años de amistad compartidos que solo cosechan traición y zafiedad pueden ser  ejemplos de  todo aquello que tal vez  hemos realizado sin  cosechar nada y que nos ayudan a identificarnos con la desilusión que Jesus experimentó en este pasaje. Es por eso que después de secar la higuera la escritura nos presenta a Jesus hablando de nuestra necesidad de orar con fe,

“Les aseguro que si tienen fe y no dudan —les respondió Jesús—, no sólo harán lo que he hecho con la higuera, sino que podrán decirle a este monte: “¡Quítate de ahí y tírate al mar!”, y así se hará. Si ustedes creen, recibirán todo lo que pidan en oración. “

A través de la oración, nuestra incredulidad es vencida. Porque ya no tratamos de actuar como dioses queriendo estar en control de todo, sino actuamos bajo Su dirección y esperamos que lo imposible se realice. Mas tarde,  la higuera recordaría a los discípulos que en el poder de Dios podían vencer cualquier obstáculo.¿No fue eso lo que el Maestro hizo? A pesar de la traición, a pesar de la propia incredulidad de sus discípulos y de la corrupción de las instituciones, éstas se secaron y el evangelio es predicado hoy  en todo el mundo. De igual manera, encontramos también en la historia del cristianismo a grandes hombres para  quienes  la tarea fue difícil pero jamás imposible porque tuvieron fe y no dudaron.

O.H. Hallesby dijo: “Sin fe no puede haber oración , no importa cuan grande sea nuestra impotencia . Solo nuestra incapacidad unida a la fe produce oración. Sin fe nuestra incapacidad sería solamente un grito de angustia en la  noche. “ La única manera de lograrlo es ser honestos con El y dejar que Dios intervenga  a través de la fe.

¿Esta nuestra vida llena sólo de hojas ? ¿Somos cristianos de apariencia?  Con su ayuda podemos no sólo ser verdaderos cristianos, sino verdaderos padres, hijos,amigos,estudiantes y trabajadores.  Jesus tiene hambre despúes de haber mostrado su misericordia con nosotros y viene  a buscar cada mañana “de pasadita”  algún fruto que podamos ofrecerle y no tan sólo hojas.

 “…No quedan racimos de uvas para comer, ni esos higos frescos que tanto me gustan. Ya no quedan hombres fieles en la tierra; no quedan personas honestas.” Miqueas 7 1:2

Los 10 Mandamientos Paradójicos.

octubre 31, 2013

1. La gente es ilógica,

irrazonable y egocéntrica.

Amalas de todas maneras.

 

2.  Si haces el bien,

las personas te acusarán

de tener intereses y motivos egoístas.

Haz el bien de todas maneras.

 

3. Si triunfas,

tendrás amigos falsos y verdaderos enemigos.

Triunfa de todas maneras.

 

4. Lo bueno que hagas hoy,

será olvidado mañana.

Haz el bien de todas maneras.

 

5. La honestidad y la franqueza

te vuelven vulnerable.

Sé honesto y franco de todas maneras.

 

6. Los hombres y las mujeres más significativos

que tienen las ideas más grandes pueden ser derribados

por los hombres y mujeres más insignificantes

que tienen las mentes más pequeñas.

Piensa en grande de todas maneras.

 

7. Las personas favorecen a los desvalidos

pero sólo sigue a los más fuertes.

Defiende a algunos desvalidos de todas maneras.

 

8. Lo que te tome muchos años construir,

puede ser destruido en una noche.

Construye de todas maneras.

 

9. Las personas realmente necesitan ayuda,

pero pueden atacarte si intentas ayudarles.

Ayúdalas de todas maneras.

 

10. Si le das al mundo lo mejor de ti

probablemente no recibirás recompensa.

Da lo mejor de ti de todas maneras.

 

By:  Kent M. Keith.

De Amargo Sabor.

agosto 15, 2013

¿Se te ha amargado alguna vez la comida?

No, no hablo de aquella ocasión cuando los comensales que te acompañaron te amargaron la velada con su conversación desagradable , sino de la comida en sí.

La sopa de verduras  puede resultar un desastre si alguno de los ingredientes ha decidido soltar su amargura en tu extraordinario platillo  mientras que tú, por ser tan confiada  y nada mal pensada, ni te has percatado de ello durante el proceso.

Otro de los sabores  básicos para el ser humano  y el más desagradable es sin duda, el amargo. Los expertos nos dicen que una de las  razones para tan áspero sabor  es que nos ayuda a identificar y asi evitar, el envenenamiento, ¡ Interesante! ¿No? Por consecuencia, también lo son  los medicamentos- y en especial -los antobióticos .

¿A quién no le engañaron sus padres  cuando era niño diciéndole: ” Tómate el jarabe para la tos, sabe bueno….sabe a dulce” ?  y ¿quién no sació su curiosidad  chupando la aspirina en lugar de tragarsela de una buena vez? No obstante algunos aprendimos  a disfrutar  del chocolate amargo y del  café bien cargado. Lo cierto es que en algun punto de nuestra existencia hemos probado o experimentado el sabor amargo. Ya sea entonces  porque nos obligaron , por eleccción propia o porque a estas alturas no hemos  desarrollado el hábito de lavarnos bien los dientes.

Los expertos, nos ofrecen  una forma de quitarle el amargor a ciertos  ingredientes  cuando sospechas que podrían echar a perder tu comida. Se trata  de simplemente sumergir en leche con azúcar por un par de horas, las  rodajas de  papa,  zanahoria,  calabaza o  pepino. La frase: “¡ Me importa un pepino!” No tiene lugar aqui. No es desechando, sino edulcorando el pepino.

¡Si lo hubiera sabido antes!

Cuando estaba recien casada y desesperada por mi ignoracia en los quehaceres culinarios le llamé por teléfono a mi abuelita para que me diera algun consejo o alguna receta fácil de hacer. En realidad, lo que yo pretendía era que mi abuelita fuera a mi casa a hacerme la comida, pero como vivía muy lejos y convencerla me quedaba aún mas lejos, preparé lo que según sus dulces palabras fueron:  “Un caldito de pollo para dos muy sencillito.” Era para dos, pero invitaba ser para tres, pues cuando el caldito comenzó a despedir olores, mi perrito Darío -que en paz descanse-,  se apuntó también con una porción. Nunca había cocinado un caldo de pollo, asi es que  sería otra  oportunidad de “impresionar” a mi esposo con una comida decente. Desde el momento que comencé a preparar la comida imaginaba a mi esposo feliz y a Darío durmiendo panza arriba después de comer. Una vez mas, todo iba de maravilla. Tras pasar toda la mañana limpiando el pollo y   destapando la olla  veinte veces cada cinco minutos para ver si ya estaba listo, lo serví orgullosa y muerta de hambre. Intentamos comer y ….¡ Oh desilusión! Estaba tan amargo que ya ni Darío lo quiso probar.

La escritura nos presenta un acontencimietno en el cual el pueblo de Israel sufrió una gran desilusión.

Despues de haber sido  liberado y atravesar el Mar Rojo, el pueblo de Israel teme a Dios, cree en Él y en su siervo Moisés a quien reconocen  como su líder y quien les  ordena  internarse en el desierto por el cual llegarían a la tierra que Dios les había prometido.  (Ex.14:31) Comienzan la caminata con júbilo , con la expectativa de una vida mejor tras sufrir más de cuatrocientos años bajo  la esclavitud egipcia.  Después de haber experimentado tantas señales y milagros no había duda que todo estaría bien. Pero tras  caminar tres dias sin hallar agua y buscarla con desesperación para poder -ya no abastecerse-, sino sobrevivir, encuentran  un oasis. En esta primera parada parecía que Dios había resuelto una vez mas sus problemas milagrosamente, ¡Un oasis!  Sin embargo la escritura nos relata que no pudieron beber de él porque las aguas eran amargas. (Exodo 15:22-27)

¿Imaginas su desilusión?  ¿Si vinieras  cansado de caminar por tres dias , con una sed extrema y encuentras  agua pero no la  puedes beber, cuál sería tu reacción? No era cuestión de ser optimista o de tener “buena actitud”  no era un simple incoveniente, era un asunto de vida o muerte.

Nos es  necesario colocar la situación de dolor y  de desgracia  en el debido lugar para poder entenderla y dar paso asi  a la mano poderosa de Dios.  Me molesta cuando sin detenernos a reflexionar, ofendemos el dolor ajeno con una frivolidad ingnorante de cristianos “super dotados” que solo aconsejan sonreír ante acontecimientos catastróficos. Que ven en todo  salidas fáciles, sea porque no lo han sufrido, o de plano, porque  son insensibles. Tenemos que aclarar nuestra visión y ver la tragedia: Bebés a punto de morir , niños llorando, ancianos con labios resecos, algunos tal vez ya alucinando;  a una multitud  con dolores de cabeza, náuseas  y  fatiga. El pueblo esta desesperado, deshidratado y  a punto de morir. La situación es amarga, raspa, duele, desgarra. Razón por la cual el lugar fue conocido desde entonces  como Mara, que significa, “Amarga”; porque fue un acontecimiento que no pudo pasar desapercibido para muchos al correr de los años.

Ante tal circunstancia el pueblo comenzó a murmurar en contra de Moisés y  preguntaban, ¿Qué vamos a beber? En el caso particular del pueblo de Israel, diremos que  es un pueblo que ha venido de tener que  obedecer al amo obligadamente.  Un pueblo maltratado fisica y psicológicamente. Que no sabe como comportarse en libertad, que espera de una forma equivocada que Dios se haga cargo de todo; que  piensan que porque ya han sufrido lo suficiente y han creído, lo merecen todo.

 En ocasiones reaccionamos como el pueblo de Israel, en contra de nuestra familia, de  amigos y hasta en contra de Dios ante acontecimientos que nos han amargado la vida. No, no estoy hablando de un simple dolor de cabeza o de que alguien te ha maltrato hoy.  Estoy hablando de algo mas grave que cambia  el rumbo de tu vida para siempre. De cuando pensabas que el amor  duraría para toda la vida,  de un negocio que no  resultó como  lo esperabas y que te esta llevando a la ruina, del descubrimiento de una enfermedad crónica en plena juventud,  de la pérdida trágica de un ser querido, del nacimiento de un hijo discapacitado, de una traición, etc. Todo esto que ocurre cuando no lo esperamos, cuando pensamos que todo esta en su lugar y que la vida nos sonríe. De cuando  buscamos explicaciones donde no las hay.  De cuando nos preguntamos  ¿Por qué a mi? “Ahora que le estoy buscando”, “ahora que estoy en sus caminos”, “ahora que creo en El”. De cuando nos preguntamos si Dios nos ama  en verdad,si nos ha abandonado, o  si es un castigo.   Ante la falta de respuestas  rápidas pretendemos que Su presencia anule las emociones para que aún frente al dolor éste no duela y encontrar asi el consuelo de Dios donde no existe. Entonces la pregunta se nos hace necesaria:   ¿Podrá el Señor endulzar las aguas antes de que yo llegue? ó ¿Podrá Dios desviar todo mal de mi vida para siempre?

Moisés clamó al Señor, y él le mostró un pedazo de madera, el cual echó Moisés al agua, y al instante el agua se volvió dulce (NVI) y el pueblo pudo tomar agua.  Los comentaristas coinciden en el hecho de que  la madera que fue echada en las fuentes no tenía propiedades para hacer el agua potable. Dios obró y  la endulzó. No abrió  otra fuente, no la cambió,solamente suavizó  los aspectos más desagradables, más hirientes; de tal forma que el agua pudiera al menos, beberse. Situacion diferente a ésta es cuando mas adelante  leemos que el pueblo llega a Elim en donde había doce manantiales y setenta palmeras.  Lo que significa que Dios no quitará, pero si endulzará las experiencias amargas de la vida.

Es ahí donde el amor a Dios toma lugar en un contexto no ideal, no solo cuando todo esta bajo control sino mas bien en un mundo  en el que gente real vive y esta expuesta a todo tipo de situaciones. Es reconocer a Dios en todo lo que viene a nosotros. En lo dulce, en lo amargo. De tal  modo que  podemos decir  como  el apostol Juan a Pedro: “¡ Es el Señor!”  aún cuando estemos muertos de miedo y no hallamos  pescado nada en toda la noche.

El pasaje que nos ocupa nos da una razón para ello y nos dice que en ese lugar el Señor los puso a prueba…y les dijo:” Yo soy Jehová tu sanador.”  El Señor quiere que el pueblo entienda que es posible que cuando creamos que ya lo hemos logrado todo tengamos  aflicciones, dificultades, desaveniencias, malos entendidos, proyectos arruinados  y malos “amigos”. Que Dios es suficiente  tanto  en los grandes problemas como en  la necesidad de conseguir el  alimento cotidiano. Que las desiluciones  son  inevitables  y en su primer tramo, amargas. Tales  situaciones  deben llevarnos a la superación, a conocer mejor y a depender de Dios quien usa nuestras dificultades para fortalecernos y no para amargarnos. Para  evitar que seamos envenenados de orgullo, de vanidad y de autosuficiencia.

En este evento Dios demuestra al pueblo su poder y  autoridad y nos enseña que  el Señor no puede ser descartado de las cosas temporales pues Él esta en las situaciones mas aflictivas y dolorosas de la vida y es  Él  quien allana los caminos mas escarpados.

¿Hay alguien que todavía crea que el dolor no llegará? Es muy probable. Sin embargo, para otros, la buena racha todavía no llega.

El Señor promete que todo será para bien si le amamos a Él al punto de escuchar su voz, hacer lo que es justo y guardar Su  Palabra. Entonces vendrá y  sanará nuestras heridas aún cuando la vida nos sea de amargo sabor.

 “A Ti miran los ojos de todos, y a su tiempo Tú les das su alimento.  Abres Tu mano,y sacias el deseo de todo ser viviente.”Salmos  145: 15-16

Factor Miedo

marzo 9, 2013

Para escribir esta entrega,  tuve que vencer algunos temores. ¿Cómo lo logre?  Enfrentando mis más profundos terrores, lo cual no me fue nada fácil.

El primero de ellos fue el vencer el temor de  haber sido olvidada después de tres meses de no escribir (Atazagorafobia) y  que estas líneas que hasta hoy escribo sean completamente ignoradas, dando como resultado  que todo el esfuerzo de tres años  haya sido un verdadero  fracaso (Atiquifobia).  

Pero…¿ Qué es  el miedo? El diccionario lo define como: ” Sensación de alerta y angustia por un riesgo o daño real o imaginario.”  Puede ser racional o irracional. Un ejemplo de  miedo irracional sería el que tiene mi perro cuando  hago uso la  secadora de cabello, ¿O será a mi cabello? En todo caso, prefiero pensar que padece de Caligynefobia; osea, miedo a las mujeres hermosas y bien peinadas…¡En fin! Cuando el  miedo  llega a extremos puede convertirse en fobia:  <Aversión obsesiva a alguien o a algo>  Uno de los personajes que me recuerda este comportamiento es la tía Josephine, de la cinta Una serie de eventos desafortunados; sin duda  ¡Toda una heroína ! porque entre otras fobias, no cocina nada caliente porque  tiene miedo a que la estufa estalle de pronto en llamas y a que el refrigerardor le caiga encima y la aplaste.

Lo cierto es que  al cocinar  nos enfrentamos a diversos peligros. Y yo me pregunto, ¿Quién quiere a estas alturas  poner en peligro su vida?  Al cocinar te puedes  quebrar una uña, machucar los dedos, resbalar, cortar, quemar, axficiar, intoxicar y hasta electrocutar. Pero no solo te arriesgas  físicamente, también  puedes poner en peligro tu bienestar psíquico de tal modo que padezcas de  fatiga mental, aislamiento, ansiedad, insomio, depresión y  estrés; mismos que repercutirán sin duda en tu vida conyugal. Todo esto puede llevarte al extremo de sufrir alguna fobia, lo cual no sería nada raro ya que se cree que uno, de cada nueve adultos padece de alguna. Los síntomas  suelen ser: aumento de la frecuencia cardíaca, sensación de mareo o desmayo, temblor o estremecimiento, sensación de atragantamiento y sudores.

Hay quienes nos sugieren que nuestros miedos son infundidos desde la infancia. Lo cual trae a mi memoria- y seguramente a la tuya-, cuando te encargaron cuidar la leche que se derramó a pesar de que tu mamá te advirtió que acababa de lavar la estufa; o cuando  inútilmente te encargaron agregar  mas agua a los frijoles para que no se quemaran; o cuando se te cayó el pan o las tortillas a media calle. ¡ Todo por andar jugando!  La imagen de  una yema de huevo que chorrea entre tus dedos y llega al piso recién trapeado; de una tortilla quemada que tizna el mantel recién lavado; de un café aguado que no convence a nadie, y de unos  ojos llorosos y recién tallados de chile, tienen el potencial de crear estos traumas.

He aquí algunos ejemplos  de fobias  relacionadas con la cocina, muy al estilo de la prófuga de la cocina:

Agorafobia          –Miedo a las multitudes y  los lugares públicos, como  los supermercados.

Alectorofobia   -Miedo a los pollos. Sobre todo si te has creído que esta bien cocido y cuando lo sirves resulta que  esta mas crudo que el invierno.

Carnofobia         – Miedo a la carne y a que te  quede tan desabrida que ni  los zopilotes se la quieran  comer.

Ictiofobia             –Miedo al pescado, al olor que despide al cocinarlo y a que  te salpique de aceite echando a perder tu blusa  favorita de un aletazo ¡De terror!

Arsonfobia          –Miedo al fuego….¿Un asado? ¡Impensable!

Lacanofobia      –Miedo a los vegetales. Los síntomas son: boca seca, náuseas, escalofríos, ansiedad,  dificultad para cocinarlos y después…. ¡Para  tragártelos!

alodoxafobia      -Miedo a las opiniones que se viertan sobre la comida que has preparado.

 Deipnofobia:    – Miedo a las cenas y a que  las conversaciones  se alarguen y termines tu sola lavando los trastes a las tres de la mañana.

Si tu eres una  prófuga(o) de la cocina y te has identificado con alguna de estas fobias, es normal. Ahora que  si ya tienes miedo a estar siendo observada(o) constantemente  por un pato; estás grave y necesitas atención inmediata (Anatidofobia)

Sin embargo, todas estas fobias bien pueden reducirse en una sola: La llamada  Megeirocofobia  y que es, nada mas y nada menos que  “ Miedo a cocinar” ¡ Asi es!  Ya imagino lo que estás pensando. En mi caso, este descubrimiento ha llegado demaciado tarde.

Lo cierto es que las  fobias son las causantes de ausentismo, cancelaciones de viaje y pérdidas en los negocios.

El programa televisivo Fear factor (2001) se distinguó por poner a prueba  a sus competidores de una manera  singular pues eran confrontados con los temores mas comunes que padece el ser humano.  En su versión americana- el anfitrión Joe Rogan- comenzaba el programa de esta forma:

“Soy Joe Rogan, y éste es Factor Miedo. Las acrobacias que están a punto de ver fueron diseñadas y supervisadas por profesionales. Son extremadamente peligrosas y no pueden ser intentadas por cualquier persona, en cualquier lugar, en cualquier momento.”

En la primer etapa del programa los competidores eran probados físicamente; en una segunda etapa, mentalmente. La tercera etapa era una combinación de ambas que incluía miedo a las alturas, agua y vehículos en movimiento. Al terminar el programa quienes habían sobrepasado las pruebas podían ser confirmados con la tan esperada  frase ,

“Evidentemente; el miedo, no es un factor para ti.”

Antes de mencionar el pasaje bíblico debo decir que el segundo temor que enfrenté al escribir ésta entrega fue precisamente el de  abordar dicho pasaje localizado en  Marcos 16:17-18  A pesar de  los comentarios que arroja la crítica textual sobre el particular y  que  dan  por terminado dicho evangelio en el versículo 8, me parece que ésta porción contiene una enseñanza que no debemos desaprovechar.

Otro temor vencido fue el pensar que  mis compañeros estudiosos, teólogos,  doctores y expertos en éstos temas me criticaran; pero  después de meditarlo bien, me dí cuenta que mi temor era sin fundamento  ya que ninguno de ellos lee lo que ésta  humilde aprendíz  a duras  penas pueda  escribir al respecto.  Entonces puse manos a la obra, o mejor dicho ¡Al teclado!

El pasaje nos dice que Jesús se les apareció a los once discípulos estando ellos sentados a la mesa. Que les reprochó su incredulidad y dureza de corazón al no haber creído a los que le habían visto resucitado. Entonces les dijo: ” Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo , mas el que no creyere será condenado ”  luego, les  mencionó las señales que seguirián a los que creyeran,

“En mi nombre expulsarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas;tomarán en sus manos serpientes; y cuando beban algo venenoso, no les hará daño alguno; pondrán las manos sobre los enfermos y éstos recobrarán la salud”.

Esta sentencia reune a mi parecer un desafío al estilo Factor Miedo  ya que requiere de  sobre pasar  pruebas  físicas, mentales y por supuesto espirituales. Inmediatamente me imagino a los discípulos teniendo contacto con personas cuyas enfermedades son altamente contagiosas. Los veo poner sus manos en ellos, es más, ¡abrazarlos! Luego los veo en una cisterna llena de serpientes y a éstas, moviendo los bordes posteriores de sus escamas al tiempo que sus músculos impulsan amenazantes sus movimientos  hacia adelante hasta lograr enrollarse entre los brazos y piernas de los discípulos; también, los veo  comiendo  algo desagradable y mortal; o que tal perdidos en el fin del mundo, interactuando con otras razas y sus extrañas costumbres pero sin traductor; por último, luchando contra fuerzas demoníacas. Sin embargo, lo interesante de este pasaje no radica en  éstas señales, sino en  ¿Cómo podría Jesús enviar a un pequeño grupo de hombres miedosos, incrédulos y nada profesionales  que además no contaban con la audacia  ni   los recursos necesarios para  conquistar el mundo? No se me ocurre otro resultado que el fracaso total.

Debemos recordar que estas palabras son  adjudicadas a Jesucristo mismo, quien venciendo todo temor, padeció y murió desde las nueve de la mañana hasta las tres de la tarde con la fe puesta en  la promesa que el  Padre le levantaría de los muertos al tercer día. Es por eso, que  con tal autoridad les envia aun comprendiendo que el miedo al ridículo, al fracaso, al sufrimiento y  a la muerte les evitaría salir al mundo. Pero ellos  creyeron en sus palabras, obedecieron y  esperaron la venida del Espíritu Santo quien los llenó de poder.  Fue entonces cuando en vez de cobardía se llenaron de amor por las almas y valor ante el peligro, no tuvieron tiempo para pensar en enemigos imaginarios, afrontaron la adversidad con valentía, abrazaron la aventura y el autosacrificio de modo que hasta las contingencias les fueron agradables. Sin embargo, a San Pablo le costó la cabeza y a San Pedro la crucifixión, otros mas fueron aserrados. Todos ellos ya, han recibido la vida eterna y gracias a ellos el evangelio se  expandió hasta nosotros.

Hace algún tiempo escuché una anécdota sobre una persona que se afamaba diciendo lo feliz que estaba por haber sido llamado a servir en los Estados Unidos. Habló y habló de los trámites que tuvo que sortear, de las tristezas y  temores que tuvo que vencer al separarse de su familia, al tener que  subirse al avión y al no entender inglés. Al finalizar le dió gracias a Dios por haber vencido tantas pruebas y  vivir bien. Cuando termino de dar su testimonio. Solo se escuchó una voz que dijo,

-“Que bueno que no le llamó Dios a Haití, a Uganda o a Somalía.”

¿Habría respondido con el mismo entusiasmo y diligencia  al llamado? o tal vez ¿ el miedo a la pobreza, la guerras, el rechazo al evangelio, las enfermedades y al vudú se lo hubieran impedido? ¡Cuán convencional y predecible resulta para algunos el llamado  al ministerio en estos dias!

Recuerdo el tiempo cuando el Señor me llamó a su servicio. ¡Tenía tantas preguntas y temores!  Al conversar con mis compañeros de estudios  coincidimos en una cosa, y era el hecho de que ninguno -de los que estabamos seguros de nuestro llamamiento- habíamos deseado antes tenerlo. ¿La razón? Creo que teníamos un profundo  sentimiento de responsabilidad sobre lo que el llamado divino requiere: Dios no espera gente acomedida que llegue al ministerio porque tienen algo que dar o porque las circunstancias de la vida -educación o talentos- lo han llevado hasta ahí. Dios usa a  quienes ha llamado y a quien pueda aceptar un compromiso real; porque la tarea es ardua, es valiente, requiere de decisión, disciplina, fortaleza, sacrificio, heroísmo; porque es luchar  en contra de  las fuerzas de las tinieblas, porque  es olvidarse de sí mismo y  darlo todo por su causa. Entonces descubrimos que ninguno esta capacitado y que  todos comenzamos como los discípulos descritos en este pasaje: Incrédulos de las maravillas que Dios pueda obrar a través de nosotros. Porque no es por nuestra propia fuerza o valor, sino por  la fe puesta en Jesucristo  y por el poder de Su Espíritu que nos capacita y nos ayuda a vencer el miedo. De este modo  vamos al mundo  impulsados por Su amor y en Su Nombre.

Ahora bien, cabe aclarar que el mandato es ir al mundo a predicar el evangelio, y no el de ir al mundo a montar un espectáculo para que la gente se convierta y crea. No nos predicamos a nosotros mismos, ni predicamos milagros; predicamos a Cristo y a éste crucificado (1 Corintios 1:23) Si los discípulos habrían de beber alguna cosa mortífera, no lo sería a sabiendas. El Señor cuidaría de ellos cuando El se convirtiera en el motivo  principal de sus vidas y  predicación. Solo Jesús quien puede conquistar al mundo por su Nombre nos lleva a una  victoria inicial: la gran batalla de vencer primeramente lo peor de nosotros mismos para luego vivir lo mejor que podamos  para ser usados por El.

El temor a la crítica, a la burla, a la calumnia, a la competencia desleal, a la ignominia, a la escases, a la soledad y  al desamparo -solo por citar algunos- son temores legítimos que los llamados debemos afrontrar asidos fuertemente de su brazo poderoso día a día. Oswald Chambers lo describe así, ” No tenemos un llamamiento a mantenernos aferrados a algun lugar y no hacer nada, sino a trabajar con determinación, sabiendo con garantía que Dios nunca será derrotado”  Si confianmos en El, no ha de dejarnos sin su protección.

Durante éstos años de servicio, mi esposo y yo nos hemos   dado cuenta – como muchos mas- que  los recursos económicos  que pudieramos  poseer hoy no son  la solución a nuestras ansiedades; que  los conocimientos y talentos que poseemos no son el camino al éxito; que gozar de una buena salud no es la solución a nuestro deseo de trascender; que  el vigor y la fortaleza empleadas  a través de los años no son la solución a nuestras inquietudes; y que incluso, el amor por quienes  servimos, no es la solución a nuestras desilusiones y sufrimientos. Solamente Dios y la fe en El, son la solución – solución divina- para todos nuestros problemas y temores.

En cuanto al pasaje solo me queda especular como algunos comentaristas, que quien agregó esta nota final tuvo el temor de que el evangelio no terminara como debiera y en su lugar agregó una nota inspiradora y de victoria para las generaciones futuras.

El mundo esta lleno de personas que han sido llamadas a servirle y se acobardan ante las primeras dificultades. ¿Eres tú uno de ellos? ¿Responderás a Su llamado venciendo los temores?

Si confias en El hoy,  los milagros y las maravillas que estas apunto de ver en tu vida y en la de otros , han sido diseñadas y supervisadas por Un Profesional,   las cuales  son extremadamente peligrosas y  pueden ser intentadas por cualquier persona que responda afirmativamente a Su llamado creyendo  en El, en cualquier lugar y en cualquier momento. Solo de esta manera será  evidente para todo el mundo y  criatura  que el miedo, no es un factor para tí.

¿Depresión Invernal?

diciembre 29, 2009

El invierno apenas comienza y nos dicen que al terminar el año debemos entregarnos a la introspección, a reflexionar, a ver hacia adentro…pero, ¿Para qué querríamos ver hacia adentro, estando la novela tan buena y en sus últimos capítulos? Sin embargo, debemos hacer un esfuerzo y arrojar por la ventana el control, Blackberry, Iphone, o lo que sea; o bien, dárselo al perro, o al bebé que chorrea baba; y darnos a la tarea de revisar en serio nuestra existencia, aun cuando el panorama no sea muy agradable y luego,pensar en seguir o redirigir el plan de vida inspirados en las palabras de Sócrates, quien dijo: “La vida examinada es la única que merece ser vivida”.

En ocasiones, ése monólogo interior nos resulta deprimente, pues al escudriñar las razones y motivos de vida, además de sacar a la luz problemas eternos sin resolver, invariablemete, tenemos que recordar los fracasos y a los que ya no están con nosotros. Es por eso que asomarse al interior cuesta tanto. ¿Quién quiere darle más vuelta a los problemas? Mi abuela, filósofa de la vida, solía decir: “Si tu problema tiene solución, ¿Para qué te preocupas?, y si no la tiene…¿Para qué te preocupas?.”

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para el año 2020, la depresión será la segunda causa de incapacidad en el mundo tan sólo detrás de enfermedades relacionadas con el corazón.

Depresión en latín significa hundimiento. Este sentimiento, puede ser transitorio y durar lo que 100 gramos de jamón en el refrigerador de una casa con 4 adolescentes; o también, puede ser  un padecimiento crónico y eterno como el paquete de bicarbonato, en el mismo refrigerador.  Lo cierto es que, la depresión así como la frustración son ecuménicas y tienen la capacidad de reunirnos a todos en algún momento de nuestra vida no importando edades, posición social, educación o creencias.

Los alimentos recomendables para contrarestar la depresión son frutas, vegetales y granos enteros que ayudan al cerebro a elaborar y segregar sustancias químicas que controlan e inhiben la temperatura corporal, el sueño, el humor y el apetito. Lo mismo sucede con el pescado. Ingerirlo al menos una vez por semana ayuda a combatirla gracias a sus ácidos grasos omega 3.

Psicólogos y psiquiatras han recomendado el medicamento conocido como Prozac a quienes la padecen, aun cuando suele tener efectos secundarios. Por su parte Lou Marinoff, autor del libro: “Más Platon y menos Prozac”, nos ofrece la filosofía como un remedio eficaz contra la depresión, lo cual me resulta interesante  pero inconveniente, pues el requisíto indispensable para hacer uso del asesoramiento filosófico es estar cuerdo…y ahí, yo no califico.

Los síntomas de la depresión más comunes son:

  • Aislamiento.
  • Irritabilidad.
  • Sentimientos de inutilidad o culpa.
  • Disminución importante de interés en las actividades cotidianas.
  • Aumento o disminución del apetito.
  • Insomnio o sueño excesivo.
  • Cansancio inexplicable o pérdida de energía.
  • Pensamientos recurrentes de suicidio o muerte.

Algunos de esos síntomas los presentó el profeta Elías (1 Reyes 19:1-8). La Escritura nos dice que Jezabel, la esposa de Acab rey de Israel, mando amenazar a Elías por haber dado muerte a sus profetas  y sacerdotes de Baal.  Elías, se preocupó, se asustó y huyó.  Después de llegar a Beerseba dejó a su criado y se fué solo por el desierto. Alejándose de todo, caminó un día entero hasta donde encontró un arbusto. Se sentó bajo su sombra y deseó morirse.

En el autoanálisis, Elías no salió bien librado, ya que desde su perspectiva, todo el esfuerzo no había dado los frutos deseados. Jezabel seguía en el poder y seguramente volvería a formar otro grupo de profetas y sacerdotes idólatras. Se sentía impotente y pensaba que la situación se le iba de las manos. ¿Cómo era posible que los israelitas, a pesar de ver el poder de Dios en el Carmelo no se convirtieran de sus malos caminos? Nadie estaba ahí para darle apoyo y ahora recibía amenazas de muerte. Llegó a la conclusión de que era un inútil, un miedoso y se sintió culpable de no haber logrado ser mejor que sus padres. Sus palabras de protesta fueron : “¡Estoy harto!”, y luego le pidió a Dios que le quitara la vida. Agotado de llorar y sin fuerzas, se durmió.

Interesantemente, El Angel del Señor viene a Eliseo no reprochándole su estado de ánimo, por el contrario, le lleva de comer a la cama. El menú:pan, rico en carbohidratos para recobrar energía; y en un jarro, agua fresca. Me alegra saber que el remedio de Dios para Elias fuera la comida que El mismo le preparó. Imagino a Dios diciendo: – “Este pan, para Elías. Y de tomar…agua cristalina; no le pediré que la obtenga de la peña. Se la enviaré en un jarro porque se siente tan mal,que lo que necesita es descansar.”

Comió, bebió y se volvió a dormir. Después de un sueño reparador, El Angel del Señor regresó y tocándole, le levantó para que comiera otra vez y recuperara fuerzas porque el camino que aun debía andar era largo. Tal vez, Elías pensó que el mundo se detendría por su sufrimiento; sin embargo, eso no era posible; la vida continuaba y había mucho por hacer. Elías obedeció y después de haber sido restaurado y sustentado por medio del alimento, viajó 40 días con sus noches hasta que llegó a Horeb, el Monte de Dios.

Hablar de las penas de otro es muy sencillo; reflexionar en las propias es complicado y más aun, cuando lo que se desea es inspirar.

Hace dos años que fallecieron mis padres. Y aunque no te puedo decir que me deprimí porque ninguno de los síntomas mencionados arriba, me aplicaron, si pasé por momentos muy tristes y de profunda melancolía.

Jesucristo y yo, nos conocemos desde hace ya algún tiempo y en todo momento estuvo aquí, a mi lado. El no me dejó y yo no me separé de El. En la distancia, lejos de mis padres enfermos y luego en las noches de hospital. En las horas más negras de mi vida. El me abrazó y sentí su calor. Las oraciones a Dios por mí, de parte de mis amigos y hermanos en la fe alrededor del mundo, fueron escuchadas. Después del sepelio y ya en mi casa, comencé a preparar la comida para mi familia. De repente, los recuerdos vinieron a mí como caballos desbocados. Recordé lo mucho que le disgustaba cocinar a mi madre, su comida que ya no volvería a probar, la cristalería que me había heredado y las veces que mi papá me preparó el desayuno cuando era aun niña. Un sentimiento de orfandad nunca antes experimentado se apoderó de mí. Las lágrimas entonces comenzaron a rodar por mi cara a tal punto que no pude más. Lo que hice, fue huir de la cocina hacia el lugar donde siempre tengo mi altar personal. Salí corriendo y al llegar, me arrodillé y le supliqué:

-¡Señor, por favor, ayúdame!- Escuché su dulce voz diciéndome,

-“Sonia, ¿Porqué no me invitas a tu cocina? Yo también sé cocinar”.

Me ayudó a levantarme y juntos regresamos a la cocina.

Cuando terminamos de hacer la comida, me dijo:

-” También, he aderezado la mesa para tí.”

Mi copa reboso de alegría y el gozo que puedas percibir en éstas páginas se debe solamente a El.

Alguien ha dicho que aceptar la voluntad de Dios, no es lo más duro. Lo más difícil, es aceptarla sin resentimiento hacia El, cuando los acontecimientos se vuelven terribles. La clave consiste en ver a Dios no como espectador de nuestro dolor, sino como partícipe de él, dándonos un pan y un jarrito de té. Las expresiones de ternura y cariño que tenemos hacia nuestro prójimo desalentado, provienen de Dios. El, es nuestro ejemplo y nuestro amigo en horas inciertas.

Elías se levantó impulsado por la realidad de que la vida continúa y que Dios esta en control de ella. Sólo en El, tenemos esperanza para continuar el camino. Más adelante,el Señor le muestra a Elías que sufrir no es lo peor, sino sufrir sin sentido. El Señor había reservado 7,000 israelitas que no se habían arrodillado ante Baal, ni lo habían besado.

En dos acciones aparentemente simples como son levantarse y comer, podemos derrotar a la depresión, que tiene la capacidad de cambiarnos de dirección al darle la espalda a las maravillas que nos presenta la vida diaria creada por Dios. La depresión llegará para quedarse, si comenzamos a pensar que Dios no tiene nada que hacer o que decir. Recordemos siempre que Dios trabaja en el silencio. En el silbo suave y delicado.

Los días de fiesta de fin de año habrán de pasar, y es probable que nos sintamos desalentados ante la quietud y el frío del invierno. Si le buscamos, Dios estará al pie de nuestra cama; para levantarnos con el desayuno a un nuevo amanecer creado siempre por El.

Feliz Año 2010 para todos.

“Tu, Señor, eres mi porción y mi copa….”  Salmos 16:5 NVI


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