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De la Cama al Servicio.

marzo 19, 2016

 

“Enero y febrero: desviejadero,  ¡ Viviré un año mas!”

Era lo que mi abuela decía cada año,  y ansiosa, esperaba la llegada de la primavera. Aunque consciente de que Matusalén  murió por la ley de la grave-edad , mi abue con sus mas de 80 años lo celebraba por todo lo alto y es que bien se sabe  que en los meses de frío intenso los catarros pueden llevar a los ancianos a “pasar a mejor vida.” Esa era, en parte, la razón por la cual ella era un experta en temas de remedios caseros para aliviar el catarro y las friebres.

En cuanto a como contrarrestar la fiebre mi abuela echaba mano de dos  procedimientos básicos: Refrescarse y sudar.  Refrescarse, al tomar un baño con agua tibia para ayudar a bajar el calor corporal así como la alternancia de trapos húmedos  y fríos en la nuca y frente. Sudar, con una taza caliente de té de jengibre o con un caldo colorado bien picante por aquello de las bondades de la capsaicina. Pero cuando ella era la enferma, la situación era de lamentarse porque con fiebre y todo tenía ella misma que aplicarse los remedios y a su edad era super complicado caminar hasta la cocina para prepararse al menos el té. Y aunque la cocina era lo suyo, alguna vez la escuché quejarse por teléfono  “Me siento tan mal que quisiera tener la cama cerca de la estufa”20160319_214636_001-1

Ya sé que estarás pensando lo mismo que yo: ¿Por qué no me se ocurrió a mi antes?,  y es que a todas en algun momento de nuestra vida, especialmente si tenemos hijos pequeños y estamos enfermas, cansadas y sin dinero quisieramos solamente alargar la mano y hacer de comer desde la cama, ¿No es cieto?  Es mas, desde este foro  le ofrezco  a nuestros amigos arquitectos que me honran al leer este humilde blog la idea de una cama secreta en la cocina; no sé, en alguna alacena, detrás de la puerta o ya de plano debajo de los anaqueles para ser usada en estos casos.

Lo cierto es que para algunas de nosotras,  la casa y sobre todo la cocina,  se ven aun mas afectadas cuando estamos enfermas y por poco que hagamos la casa no funciona igual.

En la escritura encontramos a una mujer que tiene fiebre y que es sanada por Jesus mismo (Mateo 8:14-18).  Ella era la suegra de Pedro y el milagro de su recuperación se  describe – aunque brevemente- en tres evangelios.

El evangelio de San Marcos y el de San Lucas nos dicen que después de salir de la sinagoga Jesus fue a casa de Pedro, al parecer para tomar un descanso. Al entrar a la casa Jesus ve a la suegra de Pedro postrada en cama. Entonces Jesus se acerca, le informan que tiene fiebre y le ruegan que la sane.

Algunos comentaristas nos dicen que probablemente se trataba de fiebre de Malta o incluso de Malaria tan común en aquellos tiempos. Sin embargo, algunos otros nos indican que podría haberse  tratado de algo diferente ya que la palabra usada por Jesus al reprender la enfermedad es la misma que se usó para reprender un mal espíritu. Interesante,¿No?

Normalmente, la fiebre indica que el cuerpo se encuentra luchando contra alguna infección. Pero también, puede ser el resultado de preocupaciones, temores y ansiedades. De este modo cuando algo se encuentra oculto y no podemos o no queremos decirlo, nuestro cuerpo puede expresarlo también asi.

¿Sería esa la razón por la cual Jesus le toca las manos y no la frente o la cabeza? ¿La fiebre sería un indicativo de que algo le molestaba? ¿Acaso tendría ella algun problema con el servicio a sus semejantes? Recordemos que en ningun momento se nos dice que ella se encuentra grave. Es mas, ella no pide ser sanada. Jesus es quien la ve al entrar a la casa  y se acerca a ella.

Si ese fuera el caso, quiero decir que en mas de alguna ocasión creo haberme sentido como la suegra de Pedro: “¡Me voy a acostar, me siento mal y háganle como quieran!” También, debo decir que he pasado por  momentos en los que he creído tener razones suficientes para ir a la cama con tremenda fiebre y no servirle a mi Señor. Pero los años y la fidelidad de Dios me han enseñado que en el servicio siempre encontrarás tropiezos, desiluciones, injusticias y  gente que no ayuda. Que por momentos sentirás que tu eres el único ser en el planeta que carga con todo. Y en parte se debe al hecho de que hay congregaciones en las que en lugar de bancas hay camas- imaginariamente hablando,¡ Claro!- Todo mundo tiene fiebre y solo unos pocos son los que sirven.

Sin embargo, recordemos que Jesus tocó sus manos y se levantó  a servir.

¿Cómo o qué le sirvió a Jesus y sus discípulos cuando fue sanada? No lo sabemos. Tal vez, un vaso de agua solamente  o quizás les preparó un mole o algo mas complicado. Lo cierto es que de la cama ella  saltó al servicio y lo que en un principio al leerlo nos muestra un escenario oscuro y silencioso ahora se llena de ruido y alegres vaivenes provocados por esta anciana mujer.

Qué maravilloso es tener a un Dios como el nuestro para quien el género  y la edad no son un obstáculo . En su casa hay lugar para todos y todos podemos ser útiles. Él, nos ve y sabe lo que nos aqueja y como curarlo.

Querido lector: La casa de Dios, tu vida y la comunidad en la que vives no funcionan igual sin tu servicio dedicado al Señor.¡ Hay tanto por hacer! ¡Tanta necesidad que nos rodea! El mejor servicio a Dios es el que no busca ser recompensado con nada. Busca servir en el voluntariado. Si Dios ha hecho algo por ti, tienes que hacer algo por Él através de tu servicio a otros como lo hiciera la suegra de San Pedro y si tu salud no anda del todo bien permite que Él  toque tus manos y te libere del mal.

Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres”

Efesios 6:7 NVI

 

febrero 12, 2016

dos que uno

Mejor son dos que uno

(Eclesiastés 4:9)

Para soñar, para reír,

para hacer planes y no dormir.

Para llenar el hogar de amor y comprensión,

para hacer dieta y ejercicios

y anticipar la llegada de un hijo:

Son dos,  mejor que uno.

 

Para alimentar el alma con cólicos y mimos

y para volver a ser niño;

Para pasear y abrigar

y las maravillas del mundo enseñar

Son dos, mejor que uno.

 

Para tenerles en los brazos,

para acariciarlos y besarlos

y a la escuela llevarlos.

Para pensar y dibujar

con mil proyectos a la par.

Para mostrarles al Redentor

y la fe,

y el amor….

Son dos, mejor que uno.

 

 

Para verlos partir,

para que sean independientes

para que triunfen y maduren

y sus sueños perduren.

Para adorar y dar gracias 

por todo lo provisto:

Por los padres, por los hijos

Son dos, mejor que uno.

 

Para viajar y volver a creer,

para cambiar y retomar,

para perdonar y orar

para discutir y valorar

para desayunar y por la tarde el café tomar:

Son dos, mejor que uno.

 

Para ofrecer un remedio

cuando se comienza a estar enfermo;

para encontrar alivio,

los lentes y un buen libro.

Para llorar en un cementerio por padres

e hijos que se han ido:

Son dos, mejor que uno.

 

Para colocarse el sombrero 

y alcanzar un florero;

para recordar…

para compartir….

para ser feliz hasta el fin:

son dos, mejor que uno.

 

-Sonia Hidalgo

¿Qué vamos a comer mañana?

octubre 3, 2015

Bilha era una mujer  que no se preocupaba por nada y mucho menos por hacer la comida.   Para qué esforzarse? Una tarde, mientras tomaba un cafecito con su amiga, ésta le preguntó : “¿Qué vas  a  hacer de comer mañana?”

– ¿Qué pregunta es esa amiga? ¡Pues claro que todavía  no sé! Es muy temprano para estar pensando. -le contestó mientras le                                            untaba mantequilla a otro bizcocho.
– ¿Cómo crees? Ya deberías de estar macerando , o hirviendo algo. Veamos que tienes en el refrigerador…..

Después de verificar  que el refri  de Bilha lucía con mas espacio  que la película Gravity,  le sugirió:

-Deberías de planear tus comidas y que sean variadas.

-¡Ay amiga!  ¿Variadas? ¿Para qué? ¿qué sabe el estomago de variados  platillos? No amiga, lo que el estomago quiere es llenarse y nada más. -Le contestó.

-¿Qué no te da ansiedad no saber que habrás de comer al día siguiente?

-Pues no. ¿En serio crees que debería de preocuparme?

-¡Claro! Y para que no te preocupes te voy a hacer un menu.

-Por fin….¿Me preocupo o no me preocupo?

El caso es que su amiga, que era mas larga que la infancia de Heidi, se puso manos a la obra elaborandole tremendo menu y lista de compras para tres meses.

Otra de las muchas virtudes que poseen las prófugas de la cocina es que nunca se preocupan por el mañana; si comimos hoy, con eso basta. Mañana será otro día para olvidarnos de descongelar el pollo, o para salir corriendo a comprar los bien socorridos bisteces que serán lanzados al sartén sin mas contemplaciones que la sal y  la pimienta.

Sin embargo, “¿Qué vamos a comer mañana ?” Es la pregunta que mas se escucha en cada hogar.  Para algunos la pregunta se hace por simple curiosidad pues se cuenta con los recursos económicos para escoger el menú. Para otros la pregunta tiene que ver con la incertidumbre que se tiene debido a la escases. La situación se complica aun mas cuando se ha perdido el trabajo o la fuente de ingresos ha disminuido. Entonces, con pesar nos preguntamos,  ¿Qué vamos a comer mañana?

Jesus aborda este tema en el Sermón del Monte (Mateo 6:25-34)  y nos pide que evitemos el afán y la ansiedad. Que hagamos a un lado la preocupación que nos paraliza y que nos hace pensar que no estamos haciendo lo suficiente para ganar el sustento diario. Su sentencia no tiene la intención de atentar contra nuestra dignidad humana pues mas adelante dice  que “…el Padre sabe que tenemos necesidad”, de igual manera, tampoco aboga por la negligencia o el descuido; mas bien,  nos previene de estar tan preocupados que perdamos de vista su grandeza.

Dios es Espiritu, razón por la cual si no estamos en sitonía con Él se nos hace muy fácil ignorarlo. Pero Él esta aquí. Tan cerca que podemos ver sus cuidados al observar su creación: Las aves y las flores.

Jesus nos dice que si observamos con cuidado veremos que las aves disfrutan del estar con vida  pues aun de madrugada, cuando todavía  no se sabe si saldra el sol o no, ellas  elevan su canto por el dia que Dios les ha ya concedido vivir  y por la tarde agradecen de nueva cuenta la jornada. Confian compleamente en su Creador para el alimento diario.  De las flores necesitamos aprender además a vivir con simplicidad pidiendo a Dios nos ayude a distinguir entre lo que queremos -y solo nos convierte en consumidores- y  entre lo que realmente necesitamos.

Recordemos que la preocupación es improductiva  ya que  por sí sola no traerá jamás el pan a nuestra mesa, además  es peligrosa ya que a causa de ella tomamos decisiones que  lejos de alargar nuestra vida la acortará  pues las jornadas extras de trabajo y  un mal descanso provocado por la ansiedad son una mala combinación para el bienestar de nuestro cuerpo ¿No es la vida más que el alimento? (Vr.25)

Juan Wesley va mas lejos y nos dice que ésta clase de preocupación ofende a Dios,

“…un gran insulto al misericordioso y sabio Gobernador de todas las cosas, ya que sugiere que el gran Juez no hace lo bueno; que no ordena bien todo….que no es suficientemente Bueno para proveer todas las cosas para aquellos que han puesto en Él su esperanza.”

 

Con una economía quebrada como la que padecemos en gran parte de nuestro mundo  se nos hace difícil no ceder a la tentación.  Sin embargo, Jesus no nos sugiere, nos manda no preocuparnos por el mañana. ¿Seremos capaces de vivir en esta radical dependencia hacia Él? Las aves lo son.

Dejemos que sea Dios quien supla nuestras necesidades. Planeemos nuestros dias en alabanza y confiemos plenamente en Él. Él nos ve, Él lo sabe. Baste a cada día su propio afán.

“No vivan preocupados por tener más dinero. Estén contentos con lo que tienen, porque Dios ha dicho en la Biblia: «Nunca te dejaré desamparado».” TLA

  -Hebreos 13:5

La Olla Hirviente.

mayo 29, 2015

En cuanto a  caldos y sopas, México no tiene comparación pues desde la bien conocida sopa de fideos hasta el caldo tlalpeño pasando por el caldo de res bien recargado, nos dan una idea de la creatividad, la pasión, el equilibrio y la singularidad de nuestros pueblos.

Podríamos decir que sopas y caldos son la razón de ser de la cuchara  pues nos sugieren que todo ha de comerse cuchareado, ya que lo importante no es la definición sino el sabor.  Ese mismo sabor que te hace recordar la infancia, la cercanía; el frío de la ausencia y luego el calor de un abrazo que te invade.

Verduras, frutas, semillas, carnes del cualquier tipo. Todo, absolutamente todo puede llegar a ser sopa y ya entrados en gastos hasta  sopa seca. Contradicción que nos alimenta y que puede ser también la base para una buena comida como lo puede ser  el arroz.

La sopa la imaginamos mayormente caliente, pero igual la saboramos fría. No asi, cuando del caldo hablamos, pues éste ha de consumirse caliente. La elaboración de un caldo por lo regular es sencilla: su base ha de ser líquida y dependiendo de la combinación de los ingredientes, elevara  su sabor.

Ahora bien, sé de varias amigas a quienes todavía- como dice el dicho- se les quema hasta el caldo. Todo, por no poner la debida atención y creer que el agua que hierve y que se transforma en vapor  al alcanzar el punto de ebullición se liberará sin consumirse jamás.

En la escritura encontramos a un profeta que a propósito dejó que se le quemara el caldo. Interesante, ¿No?

El nombre del profeta era Ezequiel  y fue el vocero de Dios en una tierra extranjera.

Ya sé que estarás pensando:  “Si  Ezequiel que era profeta de Dios dejó que se le quemara el caldo, ¿Por qué yo no?” Pero veamos las circunstancias.

En Ezequiel 24 Dios le ordena a Ezequiel elabore la siguiente  receta,

Los ingredientes:

*Agua

*Pedazos de carne (Maciza, pata, lomo, hueso)

El modo de preparación:

  1. Coloca una olla con agua sobre el fuego.
  2. Agrega los mejores pedazos de carne.
  3. Toma luego la oveja mas gorda que tengas y amontona leña debajo de ella para que hierva bien el agua y se cuezan bien los huesos.
  4. Cuando el agua se haya consumido saca uno a uno los trozos de carne quemados.
  5. Si por alguna razón se te chorreó algo de sangre en el piso, no la limpies.
  6. Deja que se quemen bien los huesos.
  7. Deja que la olla esté al rojo vivo para que todo lo que haya quedado en ella se consuma totalmente.

He de confesar que cuando leí la receta no pude evitar pensar en cualquier prófuga de la cocina. Sin embargo, existió una razón para dejar tanto desastre en la cocina del profeta.

Los mensajes de Ezequiel se caracterizaban por contener gran cantidad de simbolismos, visiones y parábolas. En el caso que nos ocupa la olla era la ciudad de Jerusalén, una ciudad renombrada por el asesinato de personas inocentes y ésta  parábola de la olla hirviendo tipificó su destrucción inminente.

La Jerusalén de aquel tiempo era como cualquier ciudad de hoy. Lugar de grandes contrastes en donde la maldad, la injusticia y la desesperanza conviven con la riqueza, la cultura y los avances médicos. Era y son el lugar donde funcionarios corruptos no protegen los intereses de los pobres al mismo tiempo que hacen alarde de honestidad y transparencia.

Ante tanta injusticia, los ciudadanos sentimos la necesidad de expresar nuestro enojo  aun cuando sabemos de sobra que de poco sirve ya que como en los tiempos de Ezequiel vivimos como extranjeros cautivos o advenedizos en nuestra propia tierra, sin poseer lo que es nuestro: los parques, las playas, nuestras propias casas. Por doquier vemos la maldad expresada los mismo en una sala de  cine, que  en el Marathon de Boston; en los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, en las calles de Venezuela, en las universidades y en la tienda de la esquina. Sangre inocente se derrama y las autoridades no solo no nos protegen, en algunos casos hasta son ellos quien lo provocan. (22:6)

Así como Jerusalén algunas de las ciudades de hoy, han alcanzado su punto de ebullición y como en los dias de Ezequiel los habitantes, a saber la carne, salen despedazados de ella dejando su sangre en las piedras de la ciudad como mudos testigos de la infamia. No obstante, existe una razón para tanta desesperanza. En el libro de Ezequiel Dios dice que ha estado buscando una persona que ore por la ciudad para que no sea destruida pero no ha podido encontrar ni siquiera una sola. (22:30)

En lo personal, trato de no criticar despiadadamente el actuar de nuestros gobernantes en gran parte porque como dice esta escritura, la culpa es compartida. Yo también soy responsable. Como ciudadana mi deber es interponerme entre la ciudad y Dios para que no sigamos siendo arrancados . Porque  así como cuesta distinguir bien los pedazos de carne para servirlos en el plato, del mismo modo Dios nos juzgará a todos sin distinciones. ¿Te parece exagerado? Tal vez sea porque lamentablemente hoy en día estamos inundados  de ministerios que ofrecen un evangelio que oferta pero que no demanda nada de los creyentes. No, no basta con señalar el pecado, hay que meterse en la olla y comenzar a sentir el hervor.

En el caso de Jerusalén, además de sus gobernantes los habitantes trataban con desprecio a sus padres, oprimían a los extranjeros, explotaban a los huérfanos y a las viudas. Menospreciaban las cosas que tenían que ver con Dios y no asistían a la iglesia. Los esposos no solo  cometían adulterio sino cualquier clase de inmoralidad. Practicaban el soborno, la usura y cobraran altísimos intereses. (22:5-12)  La pregunta entonces se nos hace necesaria: ¿De qué podrían  quejarse los habitantes si ellos estaban igual? Ahora entendemos porque Dios era el único que podía ofrecer salvación.

La temporada electoral aquí y allá llegará a su momento mas alto en poco tiempo. ¿Por quién votarás? Entre amigos decimos “por el menos malo.”  Dios nos ayude a que como habitantes no  seamos los menos malos también. Dejemos de practicar el soborno y  la discriminación. Apartémonos de la ilegalidad y de la impiedad. Busquemos a Dios.

En esta receta descubrimos que somos responsables también y que  la tarea misionera  se encuentra mas que nunca  en la ciudades. Que  el interés de Dios por la ciudad es evidente y que sus ojos recorren el actuar de sus habitantes. Que solo El puede cambiar el corazón de piedra de cualquier gobernante que ha tomado decisiones alejadas de Dios y que promulga leyes contrarias a Su voluntad. Que si rogamos por la salvación de las ciudades hay esperanza pues Dios puede cambiar su corazón por un corazón de carne;es decir, por un corazón que sienta, que se conduela.(36:26) Lo puede hacer por ellos y también por nosotros para sentir la necesidad de orar antes de que la hecatombe nos destruya.

De este modo te invito no solo a ejercer tu derecho como ciudadano a través del voto sino a que de ahora en adelante, cada que la olla hierva en tu cocina, pongas atención en ella y  al hacerlo, ores por tu ciudad y la mia.

“…Y desde aquel día el nombre de la ciudad será: AQUI HABITA EL SEÑOR”  Ezequiel 48:35b NVI

La Porción Escondida.

febrero 20, 2015

-¿Se te antojan unos chiles en escabeche para completar la comida de hoy?

Me preguntó mi abuela después de desayunar….

-¡Claro! ¿Cómo los cocinas?

-No, no los voy a cocinar. Los vamos a ir a comprar al “Mercado sobre ruedas.”

Mi abuela tenía en mente cocinar para ese dia un caldo de pollo, una sopa de arroz, milanesas y  frijoles refritos  además de  los chiles comprados en dicho mercado.

Para quien no esté familiarizado  con el concepto de “Mercado sobre ruedas” o “tiangüis” (Del náhuatl tianquiztli. RAE) , le diré que en aquel tiempo  (1986) eran  un grupo de comerciantes bien organizados    que  poseían  el debido permiso para ejercer  el comercio en la vía pública . No, no se ubicaban donde ellos querían pues estaban supeditados a autoridades incorruptibles que habían estudiado cuidadosamente la estructura de la Ciudad de México de tal modo que los ubicaban donde menos estorbaran; o al menos eso es lo que  nos decían.

Los vendedores  o  puesteros siempre tan atentos y conscientes de los ajetreos de la vida urbana y del placer que producen los días de asueto, comenzaban a armar sus carpas el sábado a las cuatro de la mañana  haciendo el mínimo  ruido y hablando en voz baja se ponían de acuerdo para no despertar a los que vivían en esa calle. Diré además que era un espacio que se prestaba para el regateo y en el que podías encontrar de todo; incluso cosas que no necesitabas. Desde la ropa de imitación  hasta  instrumental quirúrgico. Sin faltar por supuesto los cosméticos marca “patito” ; el que vende los repuestos para la licuadora y el que vende los shampoos rebajados con agua  para tu propio bienestar. Ahora bien, los puestos no estaban ubicados por categorías de modo que podías  encontrar el puesto del pollo al lado de que vendía llantas usadas, y el puesto de lencería junto al cazo del chicharrón.

Pues bien, para cuando mi abuelita estuvo lista para partir rumbo al mercado, me hizo la recomendación de no olvidar la bolsa para el mandado. A saber, una fina morraleta  de ixtle -que por su suavidad-  invitaba a purgar los pecados cuando te arañaba las piernas. Después de 10 minutos tratando de cerrar la puerta del zaguán  nos encaminabamos hacia el mercado.

Hay un pequeño detalle que todavía no te he dicho y es que mi abuelita tenía alrededor de 80 años y había sufrido una caída  un par de años atrás lo cual le había causado una fractura en  la cadera que la obligaba a usar una andadera. Entonces,  lo que normalmente a una persona  joven le tomaba cinco minutos en llegar a la esquina de nuestra calle, a nosotros nos tomó 20. Para cuando llegamos a donde empezaba el mercado ya era medio dia. Creo nunca desee tanto  tener el super poder de volar, o de mandar a volar a mi abuelita. Cuando al fin llegamos al mercado y cuando nos adentramos en él,  ví que  a dos puestos se encontraba una dama de aire triste que vendía bolsas de verduras ya picadas y listas para cocinar además de  los chiles y nopales en escabeche.

Mi corazón se alegró porque al fin habíamos llegado.

-¡Mira, aquí estan los chiles abuelita!

-¡Aquí no se compran! ¡El puesto es el último porque estos no estan buenos!

No sé porque pero las mujeres tenemos esa idea que el último puesto, la última tienda, la fruta de hasta abajo….es  siempre lo mejor. Mientras ibamos, mi abuelita me hizo saber que nadie cocinaba los chiles como doña Rufi quien además poseía el don de gentes.  Su puesto era mas grande y tenían mucha clientela y en ocasiones  hasta te daba “un pilón” (m. Méx. Añadidura RAE) .

Mi abuela me contó algo sobre el hijo de Rufi y unos nietos y del dia en que le escondió una porción de chiles y que mientras que a otros les decia que ya no había, a mi abuela le decia en voz baja “aquí le guarde sus chiles”, lo que me hizo pensar que mi abuelita ya la  conocía bien; razón por la cual valía la pena ir hasta allá.

Y pues ahí nos tienes subiendo y bajando banquetas mientras que pantimedias suspendidas  de color “ala de mosca” y “sangre pichón” nos acariciaban la cara. Sorteando perros, cables y  baches llegamos al puesto de doña Rufi, tan solo para que ésta nos dijera en tono cortante que ya no habían chiles. Su respuesta dejó a mi abuelita en estado catatónico; desvariando y diciendo en voz baja frases incoherentes mientras que yo me dedicaba mas bien a la reflexión :¿Qué? ¿Cómo que ya no hay? ¿Así nada mas?¿ Esta señora sabrá el  trabajo que nos costó llegar hasta aquí ? Hubiese querido que doña Rufi mostrara algo del don de gentes del que tanto me habló mi abuelita. Pero no fue asi y mas bien pareció no importarle y mirando para otro lado cerró la posibilidad de alguna conversación.

La travesía había sido inútil. Mientra regresabamos y volvía a encontrarme en el camino con las mismas personas que había cruzado en dirección contraria  me hacia la siguiente pregunta ¿Qué hubiera pasado si en lugar de pensar como amas de casa hubieramos pensado como todo esposo  que compra lo primero que ve apegandose  tan solo  a la lista que se le ha conferido y no a la calidad?¿Habríamos conocido a doña Angustias en lugar de doña Rufi y ahorita estuvieramos al menos  -no comiendo, porque sería mucho pedir -pero si doblando la esquina?

Cuando pasamos por el puesto de doña Angustias mi abuela no los quiso comprar y me dijo que talvez dentro de ocho dias tendríamos mejor suerte.

El siguiente sábado le ofrecí a mi abuelita ir yo sola a comprar los chiles pese a los peligros que ofrecía la gran ciudad. Cuando llegué trate de hacerle plática a doña Rufi y le hice saber de quien era nieta pero me dí cuenta que ella no ubicaba a mi abuela y que el evento de los chiles apartados habría sido un hecho aislado. Me sentí desilucionada y después, un tanto enojada. Me hizo pensar en cuánto aprecio había desarrollado mi abuelita por ella por el simple hecho de haber obtenido alguna vez un gesto amable y al mismo tiempo pensar lo lejos que estaba la Rufina de siquiera imaginar los obstáculos que mi abuelita tenía que vencer para llegar hasta ella. Durante los siguientes fines de semana algo pasó. ¿Qué ? No sé. Tal vez mi abuelita llegó a la conclusión que no valía la pena ir hasta allá y simplemente dejó que doña Rufi se secara en el recuerdo al igual que sus chiles mientras que nos ahorrabamos pasos comprando con doña Angustias, quien por cierto con cada compra que le hacíamos,  parecía recobrar la alegria y con un guiño nos hacia creer que había escondido  la mejor porción de  chiles para nosotras.

La escritura nos habla de una porción que ha sido reservada para nosotros en el cielo. En Apocalipsis 2: 17  se encuentra la promesa para todo el que venciere las dificultades: ser alimentados con el maná escondido.

¡Que promesa mas maravillosa!

Sin embargo ,en  busqueda de lo mejor, lo placentero, lo que otros no saben o no tienen caminamos grandes distacias en esta vida buscando el alimento cotidiano para encontrar al final de nuestros dias tan solo desilusión. No nos damos cuenta que Dios siempre ha estado ahi, tan cerca, ofreciéndonos sus productos que nos darán vida. ¿Imaginas a Dios reservando  algo especialmente para ti? Del mismo modo que una madre, una abuela, una amiga o la vendedora del mercado reservan esa comida que estas anhelando, Dios a escondido algo para ti.

El maná es el pan del cielo que Dios le dió al pueblo de Israel durante toda su peregrinación en el desierto.  Sí, ese  lugar en donde se pasan angustias y se experimenta la soledad; en donde encontrar sustento es casi un milagro. Ahí, Dios alimento a su pueblo y lo sacó adelante.

Durante estos dias que he estado un tanto ausente del blog he reflexionado en lo difícil que es la vida, en lo cruel que puede ser un ser amado, en los atropellos de los que somos parte y testigos todos los dias y en lo voluble que podemos llegar a ser los seres humanos. Todo esto deja en mí un deseo vivo de querer volar al cielo para reunirme con quien lo sabe todo de mí. Para reunirme con quien realmente me conoce desde que fui un embrión y que sabe lo que soy y no soy capaz de hacer. Con quien no subestima mis logros y para quien mi nombre y mi origen terrenal significan absolutamente nada porque todo lo habrá de hacer nuevo, incluso me dará un nuevo nombre tallado en alguna piedra preciosa que jamás nadie ha visto. Luego, me llamará cerca y en voz baja me dará lo que siempre he anhelado, lo que ha escondido desde la eternidad y para la eternidad.  La carrera habrá acabado y las desilusiones también. Todo los esfuerzos por agradarle serán entonces recompensados.

¿No es eso lo que tu alma anhela?¿ Alguien que verdaderamente comprenda lo que eres y lo que has sacrificado?

Será el momento en el que la seguridad de que Dios suplirá todas nuestras necesidades se hará realidad pues tendremos una íntima comunión con Cristo quien ahora mismo es el maná enviado, descendido, incorruptible y escondido del mundo pero revelado al creyente. El es el maná que nos espera.  Revelado solamente  a todo aquel  que se niega a sí mismo y busca el rostro no deseado, el rostro herido y humillado del Redentor.

“Si alguien tiene oídos, que ponga atención a lo que el Espíritu de Dios les dice a las Iglesias : A los que triunfen sobre las dificultades y sigan confiando en mí, les daré a comer del maná[a] escondido y les entregaré una piedra blanca. Sobre esa piedra está escrito un nuevo nombre, que nadie conoce. Solamente lo conocerán los que reciban la piedra.’” Apocalipsis 2:17 TLA

El Anfitrión.

septiembre 4, 2014

 

Los que saben nos dicen que un buen anfitrión es quien….

1. Elige la fecha, el lugar y la hora  que sea  mas conveniente para sus invitados.

2. Planea el menú de acuerdo a la ocasión, gustos y  edades de los invitados.

3. Da a conocer el código de vestimenta.

4. Tiene la casa en perfectas condiciones. Y si la reunión se realiza en algún salón de eventos o espacio diferente, procura que no falte nada.

5. Recibe y despide a cada uno de sus invitados.

6. En la mediada de lo posible, incluye a todos en la conversación.

7. Procura crear un ambiente lo más cómodo posible.

8. Esta al pendiente de sus invitados desde que llegan hasta que se van.

 

El salmo 23 en su segunda parte, nos presenta al Señor como el Anfitrión.  ¿No es fantástico?  Me imagino al Señor preparando todo del mismo modo que tu y yo hacemos cuando recibimos a un amigo en casa; aunque debo decir que las circunstancias que describe el salmista son  muy diferentes debido a que el Señor prepara un banquete en tu honor justo en los dias en que mas dificultades tienes.

La reacción mas lógica cuando recibimos una distinción de este tipo y  no estamos ni nos sentimos  al cien por ciento es aplazar la fecha para una mejor ocasión. Sin embargo, David escribe: “Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.….” (vr.5)

Pero, ¿Quién puede disfrutar de un banquete cuando se encuentra  en serios problemas?  ¿Quién puede comer agusto cuando se esta rodeado de enemigos y la vida peligra?

Para tener una mejor  perspectiva del  pasaje Hans-Joaquim Kraus nos ofrece tres grupos de imágenes que  ilustran gráficamente la conducta tortuosa y cruel de los enemigos de David descrita en los salmos :

  1. Se compara a los enemigos con un ejército enemigo que ataca a los desamparados y asedia de forma prepotente. (Sal. 27:3)
  2. Se compara a los enemigos con cazadores o pescadores que tratan de cobrar su presa. (Sal. 35:7 ss)
  3. Se compara a los enemigos con fieras salvajes. (Sal. 10:9)

Los enemigosde David  eran  impíos; eran violentos, tramanban, planeaban, ridiculizaban a sus victimas, buscan cómplices y tenían hambre de venganza.

¡Suficiente maldad para perder el apetito!

Lo triste es que estos enemigos los podemos encontrar entre los compañeros de trabajo o por causa de nuestro trabajo, entre las falsas amistades y hasta en la propia familia.

¿Qué hizo el Anfitrión para que David comiera tan agusto?

En primer lugar y por raro que parezca,  el Señor no acaba con los enemigos ni  prepara el banquete en un lugar aparte o  escondite  donde ellos no puedan ver o molestar; todo lo contrario, la mesa es puesta en presencia y ante los ojos de los enemigos.  ¿Cual es el objetivo? Que todos vean la bondad y la misericordia de Dios para con David. Si bien es cierto que no había peor cosa para sus enemigos que ver su felicidad, también podemos decir que es una demostración del cuidado que Dios tiene por sus hijos ante aquellos que pretenden robar su integridad. Al final ellos decidirán reconocer y arrepentirse o sufrir las consecuencias.

Por su parte,  David acepta la unción sobre su cabeza que le trae alivio y ánimo para no dejarse influir por la actitud ajena y sus malos deseos.  No se queja.   Se siente bendecido. Su copa rebosa y le hace cantar al amor expresado por el Anfitrión asegurando que la misericordia de Dios seguirá sobre él por todos los dias de su vida aunque los enemigos vayan detrás de él, aunque le ataquen por la espalda pues  se ha tornado  invulnerable al confiar en Dios.

Como en los tiempos de David, hoy el mundo entero es testigo de la protección de Dios hacia el pueblo de Israel quien a pesar de estar rodeado de enemigos prevalence .El Anfitrión ha puesto la mesa en medio del conflicto  Israelí y en el  de  todo aquel que le reconozca como su Pastor para que sus enemigos pueden ver los cuidados del  Dios verdadero.

¿Estas rodeado de enemigos?  Confia en El.  La mesa esta servida  y el Anfitrión te espera.

“Aunque se enojen mis enemigos, me ofreces un banquete me llenas de felicidad; ¡me das un trato especial!”  Salmos 23: 5 TLA

 

 

 

Miel que Sana.

mayo 29, 2014

Las tardes lluviosas me recuerdan  mi ciudad y mi niñez.

Mi abuelito solía llevarnos de paseo a Chapultepec casi cada miércoles. ¿Lo que mas me gustaba? Subir por el elevardor al Castillo y contemplar la ciudad desde ahí. Por unos instantes imaginaba ser la princesa que  mas tarde perdería todo el estilo al descolgarse de una polea en el parque.

Además de  serpentear por el bosque y  comer todo cuanto quisieramos completabamos la tarde disfrutando de alguna película. Por lo regular, al salir del cine  comenzaba a llover, y al igual que los demás  nos cubríamos de la lluvia donde podíamos. Algún  comercio abierto, cafetería o incluso  lo estrecho de un  puesto de periódicos eran nuestro refugio mientras esperabamos el camión que nos llevaría de regreso a casa.

-“¡Tengan cuidado por donde pisan!¡No quiero que se mojen y luego se enfermen!”- Nos decía siempre con cierta preocupación…

Una de las ventajas que se tiene cuando te enfermas a esa edad es que no tienes que ir a la escuela.

En vista de que los resfriados frecuentes eran mis males  -intencionalmente- gozaba a mis anchas brincando en los charcos con la esperanza de que alguna fiebre hiciera aparición pues no quería despertar con la siempre estresante sensación de tener que ir a la escuela sin haber hecho la tarea. En caso de que mi plan no funcionara, siempre habia una segunda opción y era la de fingir el resfriado cual Elliot en E.T. The Extra-Terrestrial.

Al dia siguiente, la alarma del despertador hacia que mi hermana dejara la cama de un brinco  con singunlar alegría. Yo, en cambio, me levantaba a las cansadas y con la elegancia de una gallina enferma, es decir, a traspiés  y despeinada a mas no poder.

-Que tienes?- Me Preguntaba mi mamá.

-Me siento mal, me duele la garganta…..

Para cuando mi mamá me tomaba la temperatura el llanto se había apoderado de mi, sentia dolor de cabeza y escalofrios. Cuando por fin sentía que estaba a punto de escuchar la esperada frase de “Es mejor que no vayas a la escuela…” mi  hermana interrumpia sin compasión mis planes sugiriendo con malicia “¡Inyectenla para que se le quite!.” Complicando de ese modo  mi existencia.

Ante tal amenaza no me quedaba de otra que  suplicar el jarabe elaborado a base de miel de abeja. Remedio dulce y eficaz que me aliviaba sin causarme  terror ya que su textura espesa es ideal para aliviar el dolor de la garganta irritada.

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He leído que en tiempos antiguos, los doctores  la llevaban  en sus maletines y que su uso no se limitaba a aliviar la tos y los resfriados.            También era usada como antiséptico ya que  una pequeña cortadura o rasguño podían volverse mortales en aquellos tiempos pero  gracias al peróxido de hidrógeno y propóleos que contiene, las bacterias podían ser aniquiladas.

El efecto que produce la miel en las heridas difíciles de sanar es excelente. Su alto contenido de azúcar extrae la humedad de las heridas y niega  a las bacterias el ambiente húmedo que necesitan para sobrevivir. También impide la entrada de contaminantes externos nocivos.

La miel  ha sido empleada para tratar problemas superficiales de los ojos y como remedio para una variedad de molestias gastrointestinales como las úlceras y el estreñimiento. Contine cantidades mínimas de vitamina B, aminoácidos y minerales y  sin embargo es una fuente de energía, de acción rápida que vigoriza los músculos cansados.  Por si fuera poco, también es usada para combatir las machas de la piel causadas por la edad.  ¿No es sorprendente?

¡Cuanta razón tuvo el salmista! Al escribir,

¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! ¡Son más dulces que la miel a mi boca! (Salmos 119:103)

La lectura, meditación y aplicación de la palabra de Dios a nuestra vida, no solo nos alivia del mal, impide su entrada.

Nos ayuda  a identificar nuestros fallas. Nos hace hablar sin temor a otros de las maravillas  de Dios y nos hace a  ver con claridad pues imparte sabiduría y es una lámpara que alumbra nuestro camino.

Nos proteje y nos previene a la hora de tomar decisiones. Es el remedio eficaz para sanar las heridas del alma, nos consuela y combate la úlcera de la inseguridad dandonos paz.

Cada porción contiene las vitaminas  necesarias para el perfecto equilibrio de nuestra vida y es el mejor energizante para cuando sentimos que ya no podemos mas. Su consejo nos alienta y renueva nuestras fuerzas dandonos esperanza aun cuando el panorama sea oscuro y el paso del tiempo quiera manchar nuestra piel. Contiene todo lo necesario para que podamos  tener un encuentro genuino con Dios no importando la edad.

Las escrituras son el alimento del espíritu por excelencia y debemos acercarnos a ella con atención pues como dice el refrán popular “No nutre lo que se come, sino lo que se digiere.”

Es por eso que Dietrich Bonhoeffer, el pastor alemán  considerado martir de la fe cristiana nos recomienda aceptar la Escritura y meditarla hasta que ésta se haya adentrado en nuestro ser y haya tomado posesión total.

¿Te sientes enfermo, herido o sin fuerzas?  Acércate a El a traves de la lectura de su palabra. Te dará de su miel y sanarás.

“Come la miel, hijo mío, que es deliciosa; dulce al paladar es la miel del panal.” Proverbios 24:13

Secretos de Cocina.

marzo 29, 2014

Es bien sabido que a las prófugas  “Los secretos de cocina”  nos tienen sin cuidado.  ¿A quién le interesa como Zuleima cocina la sopa de fideos? No obstante diariamente se crean espacios en internet dedicados a compartir lo que se nos asegura son los mas  bien guardados secretos de cocina. ¿Las protagonistas? Damas mundialmente desconocidas que con bombo y platillo anuncian que por fin ofreceran sus secretos como si el mundo se los estuviera suplicando a gritos.

No se tú, pero desde mi punto de vista los secretos de cocina deben permanecer secretos. O al menos, ser tratados con todo respeto.

Hace algunos años escuché la historia de una dama que horneaba como nadie las galletas de nuez. Eran tan deliciosas  que quien  degustaba dichas galletas se veía obligado a pedir la receta. Según mi fuente, la dama nunca compartió la receta y solo se limitaba a decir: “Cuando yo muera, les daré la receta” Y así fue. El dia de su funeral sus hijas hornearon las galletas y mandaron imprimir la receta en la parte posterior de la esquela mortuoria acatando cuidadosamente las instrucciones de su madre para que de ese modo todos los asistentes pudiera obtener una galleta y la receta que siempre la distinguió de los demás.

Me llama la atención como esta dama tuvo que soportar en vida las críticas de gente codiciosa que no aceptaban su decisión de no querer compartir la receta. Otras llegaron a decir que no existía algún “ingrediente secreto”. Sin embargo, se mantuvo firme hasta el final otorgándole la importancia que para ella significaba el haber creado dicha receta. Sus verdaderas amigas se sintieron conmovidas por tan generoso detalle y apreciando la receta la conservaron como el mas valioso tesoro. Por su parte,  las codiciosas comenzaron a publicarla a diestra y a siniestra  adjudicandose el mérito. Muy pronto hubo quienes decián haber mejorado la receta.

¿No es eso lo que pasa cuando ingenuamente se comparte una receta especial? Nunca falta quien diga : “Yo tengo una mejor receta de ese platillo” Creo que nuestra dama misteriosa sabía lo que pasaría y por eso nunca antes la compartió.

Existe un valor supremo en cada secreto de cocina que va mas allá del secreto en sí. Es el resultado del ingenio que una persona tuvo para descubrir, añadir y trabajar la parte mas delicada del proceso que le dió a ese platillo un sello inconfundible. Es por eso que las personas que realmente le amaban valoraron  su esfuerzo y cuando la compartieron le dieron siempre el crédito aun cuando ella ya no estuviera aquí.

Pareciera que en nuestros dias hay una urgencia por decirlo todo a todos; otros sienten que tienen el derecho de saber acerca de cada detalle íntimo de la vida de los demás. Si la gente encuentra que tienes un secreto asumen que debes divulgarlo. Peor aun, hay quienes como en el caso que he relatado  tachan de envidiosas  a quienes no acceden a tales peticiones argumentado que se debe de compartir todo para ser totalmente honestas en la vida. Pero lo cierto es que en el diario vivir,  manejamos el secreto de las cosas más de lo que nos imaginamos y no por ellos somos deshonestos. Por ejemplo, la cerradura de nuestra casa contiene un secreto que solo nuestra llave conoce y que no se la damos a cualquiera. Los bancos manejan el secreto bancario, los gobiernos el secreto de estado, las compañias el secreto profesional y los párrocos el secreto de confesión.

Si bien es cierto que al compartir una receta puede no poner en peligro tu vida, es igualmente importante que sea respetado el derecho de no compartir una receta y de este modo jamás recurrir a la ya conocida treta de dar la receta “a medias”.

No se tiene que mentir; Solo se debe decir: “No.”

Entonces,¿Podemos negarnos a compartir un secreto sin comprometer nuestra integridad? ¿Que haría Jesus? ¿ Acaso Dios tiene secretos para nosotros?

En los cuatro evangelios encontramos el secreto de Dios mejor guardado  y que tiene que ver con la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. La escritura nos dice que ni aun los angeles, saben cuando sucederá. (Mt. 24: 29-51)

Su venida será súbita, como el relámpago en el cielo o como un ladrón por la noche. Será inesperada, tomando al mundo completamente por sorpresa. Será visible a todos, y rodeada de acontecimientos sobrenaturales. Sin embargo, el tiempo exacto de su aparición lo sabe solo Dios el Padre.

La historia de la iglesia cristiana nos dice que  han habido quienes  en su afán codicioso han inventado profecías acerca de la segunda venida de Cristo; algunos mas han llegado a decir que nunca sucederá. Un ejemplo temprano de este comportamiento lo encontramos descrito en la 2da. carta a los Tesalonicenses escrita por Pablo entre los años 50 y 51 d. C. y cuyo propósito fue corregir la interpretación errónea de la segunda venida de Cristo  exhortando a los creyentes a regresar a sus trabajos los cuales  habián abandonado convencidos de que el evento ocurriría inmediatamente. Desde entonces han habido quienes intentan “fijarle la fecha”….sacudiendo y engañando  a cristianos de vez en cuando y son también aquellos que no solo  desean, sino dicen  tener el conocimiento de todo, incluso de lo que Dios piensa. Otros niegan no solo su venida sino a Dios mismo.

Seguramente tu tambien conoces a alguien que se ha declarado ateo por el simple hecho de no encontrar respuestas que satisfagan su curiosidad acerca de Dios. Algunos incluso dedican su vida a tratar de desprestigiar las escrituras y  negar la existencia de Dios. Tomás de kempis aconseja no investigar cosas profundas ni juicios secretos de Dios pues “los juicios del Señor son verdaderos y justificados por sí mismos.”  Y así es. El es Dios en toda la extencion de la palabra.  Dios actua y no siempre tiene porque darnos sus razones. Es por eso que decimos que nuestro Dios es inscrutable; porque no podemos tener el conocimiento completo de El.  Job 11:7 nos recuerda:“¿Descubrirás tú los secretos de Dios?¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso?” Esta demás decir que no se trata de no escudriñar o de no querer aprender mas. Tampoco se trata de contrastar la fe y la razón. Se trata de creer que El es Dios y de respetar sus desiciones.

No dejemos que el no saber a detalle la elaboración de un platillo nos impida disfrutarlo; de igual manera, creamos en Dios, en su Hijo Jesucristo y en su segunda venida; valorando en ambos el esfuerzo y el sacrificio que el autor a hecho por darnos lo mejor.

 

“Lo secreto le pertenece al Señor nuestro Dios, pero lo revelado nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos para siempre, para que obedezcamos todas las palabras de esta ley.”  Deuteronomio 29:29

Prófuga.

febrero 13, 2014

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Prófuga

Decía  ser solo tuya

Que te amaba y te adoraba

Decía ser tu seguidora

que te buscaba y te anhelaba.

Pero en realidad  vivía

Huyendo en  dirección contraria.

 Tan lejos de tu voluntad,

Muy lejos de tu amistad.

(Coro)

Prófuga de tu abrazo

De luz y de tu encanto.

Prófuga de tus sueños

De tu bondad y tus anhelos

Escapando de tu amor

 de tu eterna compasión.

-.-

Prófuga de tu justicia

De tu voz y de tu guía

Prófuga de tus caricias

y bendición en  cada dia.

Escapando de tu amor

De tu perfecta salvación.

2.

Hoy me rindo entera a ti

Sin reservas,y  sin  mentir

Dejo atrás mi voluntad

Para ser tuya  hoy nada mas.

(Puente)

Cerca de ti  caminaré,

y ya nunca mas seré……..

By Sonia Hidalgo

Drive Thru.

enero 21, 2014

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El Drive Thru o  las ventanillas de autoservicio es el tipo de servicio prestado por una empresa que permite a los clientes tener acceso a servicios y a la compra de productos sin tener que salir de sus autos. Al parecer el concepto fue iniciado en los Estados Unidos en 1930, el cual -como ya sabemos-  se ha extendido a muchos países.

Según los registros ,el primero en utilizar la ventanilla de servicio  fue  The Grand National Bank of St. Louis, Missouri  en cuyo  cajero  sólo permitía hacer  depósitos .  Después,  diversas compañías o incluso centros de entretenimiento adoptaron la idea para impulsar sus negocios y abrir sus puertas respectivamente;  tal es el caso del primer autocinema  en 1933. En nuestros días podemos disfrutar de este servicio que va desde comprar la comida, depositar la correspondencia  y recoger las medicinas  hasta llegar incluso el extremo de ir a la iglesia y  presenciar  una boda o un funeral, sin tener que salir del automóbil.

Una de las compañías que ha impulsado este servicio con gran éxito en los últimos años ha sido Starbucks quien ha reutilizando  contendedores de transporte para la construcción de sus nuevos locales, los cuales además de ahorrar costos facilitan su ubicación para que de este modo y entre otras personas, cada prófuga de la cocina que  trabaja fuera de casa  pueda disfrutar “de pasadita-“ de un rico café y algo mas cada mañana.

En Mateo 21:18-22 encontramos un relato en el que  una mañana Jesus tuvo hambre cuando iba de regreso  a la ciudad de Jerusalem; y de la misma manera que tu y yo nos acercamos cuando vemos el letro de “abierto”, Jesus se acercó al ver  una higuera llena de hojas que estaba cerca del camino  para comer algo de pasadita, pero  no encontró nada.

Los higos, con su alto contenido de azúcar eran una buena elección para comenzar el dia. Los expertos nos dicen hoy que consumir una cantidad moderada de azúcar por la mañana  nos dará energía y nos evitará el deseo de  querer consumirla mas tarde, lo  que probablemente nos haga mas mal que bien.

Los estudios nos  demuestran  también que la higuera es originaria de Asia occidental  y que se fue distribuyendo mas tarde por todo el mediterráneo. Los higos eran  muy populares  en esa región y formaban parte de la dieta tanto de ricos como de pobres.  Junto con la vid, la higuera era símbolo de paz, libertad y prosperidad. Hoy los podemos degustar  tanto en platillos dulces como salados.

Pero, ¿Por qué no encontró Jesús higos? Para comprender mejor este hecho debemos  saber que  el hábito normal de la higuera es que la fruta principia a formarse en el árbol tan pronto como aparecen las hojas. También las hojas y el fruto desaparecen al mismo tiempo. En el caso que nos ocupa la higuera aparentaba tener frutos por que tenía muchas hojas; sin embargo, no los tenía porque no era tiempo de higos.

¿No sabía Jesus que no era tiempo de cosechar higos?  Veamos…..

El momento para ser aprendido  estaba cerca y hasta ese momento Jesus sólo cuenta con  un grupo no muy prometedor de discípulos,a quienes les ha enseñado a orar y a llevar el evangelio. A parte de los discípulos, le siguen multitudes que se complacen en escucharle, que le siguen porque les da de comer o porque solo quieren  experimentar sus milagros.  Al acercarse a la higuera y buscar fruto ¿Estaría Jesus acaso  pensando en Judas quien después de  3 años de caminar  con Jesus al final fue solo hojas y no dió el fruto que se esperaba de él ? No podemos saber con seguridad si estaría pensando en Judas. De lo que si estamos seguros es que el Creador del universo sabía perfectamente  de la condición de la higuera, de Judas y del pueblo judio. Es por eso que este acontencimiento ha sido considerado como  una acción simbólica que Jesus realizó  con la finalidad de mostrar   la desilusión que causó en El la nación judia y por ende, el futuro de ésta. El pueblo judio que había sido creado para que el Mesias viniera pero que al no  reconocerle  como tal, estaba a punto de llevarle a la cruz.

“Nunca jamás nazca de ti fruto” Fueron las palabras de Jesus ante tal situación, y luego la higuera se secó. Sin duda, un pasaje considerado por muchos difícil de abodar  debido precisamente a la desilusión y después al enojo que Jesus experimentó. Sin embargo aprendemos del Maestro  en primera instancia que  el enojo ante una promesa incumplida puede ser proyectado. No obstante, para algunos el comportamiento de Jesus nos causa problemas porque nos gusta ver a Jesus rodeado de niños, abrazando a una oveja y sanando a los enfermos pero no maldiciendo una higuera.  Pero si estamos en serio y buscamos un poco mas del carácter de Jesucristo encontraremos en El a un ser humano completo y al mismo tiempo a Dios. Te sugiero ver este pasaje a la par de Malaquías 3:9-10 en donde Dios maldice al pueblo  por robar al no traer los diezmos al alfolí y Mateo 25:41 cuando Jesus describe el momento en el que Dios juzgará a todo ser viviente.  En este pasaje Jesucristo muestra su autoridad con este hecho  y nos dice que  la higuera llena de hojas y sin fruto es una advertencia para quienes aparentan ser fructíferos pero no los son. Así como hay personas que transforman en trabajo verdadero, el hacer que los demás vean lo bien trabajan, y así como hay quienes con su religiosidad llaman la atención de todos aparentando estar cerca de Dios;  como la higuera, cualquier persona o cosa  inútil, esta condenada al fracaso y a ser eliminada. Al final Dios los maldecirá y se secarán.

Por otro lado, la pregunta  para quienes siguen la voluntad de Dios,  trabajan con ahínco y ni siquiera pueden cosechar un higo como Jesus es ¿Cómo seguir creyendo en medio de tanta oposición y aparente fracaso?

Los sufrimientos de años en un matrimonio que no termina de cuajar, el  sacrificio realizado para que los hijos estudien y sean profesionistas, las horas extras en el trabajo, el esfuerzo por elevar nuestra propia educación académica sin lograr obtener el puesto deseado y  los años de amistad compartidos que solo cosechan traición y zafiedad pueden ser  ejemplos de  todo aquello que tal vez  hemos realizado sin  cosechar nada y que nos ayudan a identificarnos con la desilusión que Jesus experimentó en este pasaje. Es por eso que después de secar la higuera la escritura nos presenta a Jesus hablando de nuestra necesidad de orar con fe,

“Les aseguro que si tienen fe y no dudan —les respondió Jesús—, no sólo harán lo que he hecho con la higuera, sino que podrán decirle a este monte: “¡Quítate de ahí y tírate al mar!”, y así se hará. Si ustedes creen, recibirán todo lo que pidan en oración. “

A través de la oración, nuestra incredulidad es vencida. Porque ya no tratamos de actuar como dioses queriendo estar en control de todo, sino actuamos bajo Su dirección y esperamos que lo imposible se realice. Mas tarde,  la higuera recordaría a los discípulos que en el poder de Dios podían vencer cualquier obstáculo.¿No fue eso lo que el Maestro hizo? A pesar de la traición, a pesar de la propia incredulidad de sus discípulos y de la corrupción de las instituciones, éstas se secaron y el evangelio es predicado hoy  en todo el mundo. De igual manera, encontramos también en la historia del cristianismo a grandes hombres para  quienes  la tarea fue difícil pero jamás imposible porque tuvieron fe y no dudaron.

O.H. Hallesby dijo: “Sin fe no puede haber oración , no importa cuan grande sea nuestra impotencia . Solo nuestra incapacidad unida a la fe produce oración. Sin fe nuestra incapacidad sería solamente un grito de angustia en la  noche. “ La única manera de lograrlo es ser honestos con El y dejar que Dios intervenga  a través de la fe.

¿Esta nuestra vida llena sólo de hojas ? ¿Somos cristianos de apariencia?  Con su ayuda podemos no sólo ser verdaderos cristianos, sino verdaderos padres, hijos,amigos,estudiantes y trabajadores.  Jesus tiene hambre despúes de haber mostrado su misericordia con nosotros y viene  a buscar cada mañana “de pasadita”  algún fruto que podamos ofrecerle y no tan sólo hojas.

 “…No quedan racimos de uvas para comer, ni esos higos frescos que tanto me gustan. Ya no quedan hombres fieles en la tierra; no quedan personas honestas.” Miqueas 7 1:2


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